PROTESTAS EN BARCELONA CONTRA EL FALLO DEL SUPREMO SOBRE LA PRESENCIA DEL CASTELLANO EN LAS ESCUELAS CATALANAS.

Concentraciones en Plaça St. Jaume y otros puntos de la ciudad para manifestar el desacuerdo sobre la sentencia dictaminada por el Tribunal Supremo tuvieron lugar ayer por la tarde. Diversas asociaciones de padres y madres así como la CUP (Convocatoria d’Unitat Popular) de Barcelona se congregaron para rechazar que el castellano sea una lengua obligatoria en las aulas catalanas.

 

 

 

 

Texto: Veronica Encinas Foto: Francesc Sans

 

Concentraciones en Plaça St. Jaume y otros puntos de la ciudad para manifestar el desacuerdo sobre la sentencia dictaminada por el Tribunal Supremo tuvieron lugar ayer por la tarde. Diversas asociaciones de padres y madres así como la CUP (Convocatoria d’Unitat Popular) de Barcelona se congregaron para rechazar que el castellano sea una lengua obligatoria en las aulas catalanas.

 

El pasado 22 de diciembre, el Tribunal Supremo notificó tres sentencias en las que obliga a la Generalitat de Cataunya a modificar su modelo de inmersión lingüística en los colegios y a equiparar la lengua castellana al catalán. A partir de este momento, pues, el castellano deberá ser considerado como lengua vehicular de la enseñanza en Catalunya.

 

Los antecedentes de esta sentencia provienen de las demandas interpuestas por los padres de alumnos que solicitaron poder escolarizar a sus hijos en castellano. Estos padres recurrieron varias resoluciones de la Conselleria d’Educació que rechazó sus solicitudes para educar a sus hijos en castellano. Asimismo, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya defendió las resoluciones de la Conselleria amparándose en ley catalana de política lingüística. Sin embargo, el Tribunal Supremo ha considerado que la Generalitat debe adaptar su sistema de enseñanza a la nueva situación creada por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de Catalunya, que considera al castellano, junto con el catalán, como lengua vehicular de la enseñanza en la comunidad autónoma.

 

Las reacciones ante esta sentencia no se han hecho esperar. CIU y PSC han intentado minimizar el alcance de la decisión del TS declarando que “no afectará al sistema lingüístico catalán” y que “no se renunciará al modelo de inmersión lingüística”. En cambio ERC ha considerado que la decisión del Supremo constituye una “agresión hacia la libertad de Catalunya” y ha reclamado al nuevo gobierno de la Generalitat que haga todo lo posible para luchar contra este tipo de sentencias. Por otro lado, la dirigente del PP catalán, Alícia Sánchez-Camacho, ha emplazado este jueves al lider de CiU, Artur Mas, a que, una vez sea investido presidente de la Generalitat, haga cumplir las sentencias del Tribunal Supremo (TS) que ordenan que el castellano también sea lengua vehicular en la enseñanza en Cataluña.

 

De este mismo modo, la inquietud ante las sentencias se ha trasladado a los ciudadanos. Casi medio millar de personas se concentraron ayer ante el Ayuntamiento de Barcelona para reivindicar el uso del catalán y la defensa de la inmersión lingüística, con pancartas que mostraban lemas tales como “A l’escola, en català” o “Contra la sentència, independencia”.  Paralelamente hubo otras concentraciones en otras ciudades de Catalunya como Girona, Mataró, Lleida, Manresa, Tarragona, etc. Las manifestaciones fueron convocadas en su mayor parte por la CUP aunque también contaron con la participación de algunos sindicatos de profesores y estudiantes, asociaciones de padres y plataformas por la defensa de la lengua.

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