4 diciembre, 2020

Jean y Pilar

Los Señores Palies, el matrimonio que ayudó a la Pasionaria a reunirse en clandestinidad con el Partido Comunista
Pilar y Jean.
ROCÍO LÓPEZ

París, 1950. Jean y Pilar son jóvenes y les encanta el teatro, los dos se conocen en la “Asociación de Teatro del círculo laico” de la población de Firmi a 600 kilómetros de la capital y conectan desde el principio, según él “imposible no fijarse en esta morena andaluza”, según ella por su simpatía, amabilidad y educación.Les une además del teatro, su ideología política progresista.

Pilar pasó por la tortura como tantas otras familias de la huida del fascismo en España. Con sólo tres años y de la mano de su madre, la cuál tuvo que elegir a su hija mayor y a la pequeña y dejar con la abuela a la mediana, desde Guadix (Granada) hasta Barcelona primero y cruzando los pirineos después, una odisea que lograron superar hasta instalarse en París y poder vivir en libertad, aunque antes de eso pasaron por varios campos de refugiados donde mal vivían.

Su padre luchaba en el bando republicano hasta que cruzó también la frontera yendo a parar al campo de concentración de Argeles, donde Jean me explica que no habían mujeres ni niños y que los hombres hacían un agujero en el suelo de arena para sobrevivir al frío, entre otras cosas… Dos años después, pudo reunirse con su familia, la cual aumentaron con la llegada de dos hijos varones.

En 1953 Jean y Pilar se casan en Firmi, en el 56 se mudan a París y tres años más tarde ya son padres de un niño y una niña pequeños. No están de acuerdo con Charles de Gaulle que está al poder en ese momento en Francia, así que Pilar primero y Jean al año siguiente, se alistan en el Partido Comunista Francés.

Acuden a manifestaciones, luchan por la libertad en España y ayudan a todos sus camaradas en todo lo que pueden. El “papelón” que tiene Jean en su trabajo, lo hace muchas verse entre la espada y la pared…trabaja en SEPR una importante empresa de construcción de naves espaciales (en su primera etapa) en la que va ascendiendo desde mecánico a encargado de planta, pero también es miembro del sindicato y es que el sentido de la justicia, le corre por las venas. Pilar estudió para poder dedicarse a su pasión, los libros y trabaja como bibliotecaria. A pesar de su agradecimiento a su país de acogida, nunca olvida su Patria y sobre todo, la represión que gracias al régimen están sufriendo sus compatriotas.

1968, la familia se muda a París, gracias a su lealtad y honestidad con el partido, se han ganado la confianza de todos. Jean es el Secretario de la sección de la comarca de Nogent Sur Marne . Ya han actuado en varias misiones secretas pero ese año, les plantean una muy especial…

Dolores Ibárruri Gómez, conocida como “La Pasionaria” está exiliada en la antigua Unión Soviética y el partido comunista francés interviene de enlace para que acuda a una importante reunión parisina, como soporte y para preparar un próximo congreso clandestino del PC español.

Jean y Pilar viajan como siempre juntos, ya que por separado puede resultar sospechoso y es demasiado arriesgado. El punto de recogida, la República Federativa Socialista de Yugoslavia, concretamente Liubliana.

Dolores ya es viuda en ese momento de su segunda relación (del primer matrimonio con el minero sindicalista Julián Ruiz Gabiña huyó por los malos tratos infringidos por éste, ya que según decían era un gran aficionado al alcohol, sobre el 1933), así que necesitan “un marido” para ella, el escogido es otro miembro del partido también, como todos, con pasaporte falso.

A todos se les designa nombre y apellidos para la documentación ficticia, La Pasionaria será “Madanme (Jean no quiere revelarlo por respeto).

Los tres compañeros, se suben en el coche de Jean, un Citroën DS llamado en la época “El tiburón francés” azul marino y blanco e inician el viaje….

La pareja en su juventud.

Hacen varias paradas donde se fotografían, van contentos e ilusionados, es para ellos un orgullo cumplir esta misión y poder conocer en persona a la política y periodista bilbaína, madre de seis hijos, primera en ser dirigente de un partido, Secretaria, Presidenta, Diputada y luchadora incansable (de ahí su mote) por la libertad de los pueblos, de los trabajadores y sobre todo, de las mujeres. Una activista única e irrepetible que ya se sabía en ese momento que era leyenda viva de la historia de nuestro país.

A ella le dedicaron poemas Pablo Neruda, Miguel Hernández, Rafael Alberti….. Así que no necesita uno mucha imaginación para conjeturar el nerviosismo del momento…

Por fin, llegan al hotel pactado, nadie les espera. Se alojan y aprovechan para darse unos baños en la piscina, hay que celebrarlo.

Dolores aparece en el hotel, es una mujer cercana y agradable, se abrazan con cariño, esa misma tarde se presenta en el mismo hotel el Ministro Yugoslavo Petar Stambolic para saludarla.

La Pasionaria ríe cuando ve el coche de Jean, dice que no está acostumbrada a ver esos coches en Rusia y le hace mucha gracia. El viaje como no podría ser de otra manera, se convierte en inolvidable… Dolores explica su vida en el exilio, su agradecimiento a Rusia, habla del partido, de política y como no… de España.

Pilar y ella van cantando durante casi todo el trayecto canciones de la República, pero la que más recuerda Pilar es “Ay, Carmela”, la que cantaron a dúo y a pleno pulmón varias veces.

Llegan a Niza, se despiden emocionados, plenamente conscientes de lo que están viviendo…. Una calle, una esquina…ahí baja del coche Dolores y la ven caminar entre la gente hacia un lugar desconocido.

Ellos ya han cumplido lo acordado y vuelven a casa satisfechos y con el corazón en un puño por partes iguales…

Actualmente Jean y Pilar Palies, viven en España, gozan de buena salud y aunque Pili no puede por su Alzheimer recordar datos, todavía canta todas las canciones y coplillas republicanas.

Jean cumple este próximo 23 de Noviembre 90 años y tiene su memoria intacta. Un libro abierto que sigue conservando la curiosidad de las personas cultas y yo… he tenido la suerte de conocerlos.

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