“El góspel no se canta ni bien ni mal, el góspel se canta de verdad o no”

Autor: Laia Garriga

Fotografía: Laia Garriga

Juan G. Casanovas es uno de los directores responsables de Cor de Cors, un coro de góspel establecido en Barcelona donde tiene cabida todo aquel dispuesto a sentir el poder de la música. Hablamos con él acerca de los motivos que le impulsaron a crear esta iniciativa, el sentimiento de compartir con otras personas su pasión por este tipo de música y el recorrido que ha seguido hasta el día de hoy para hacerlo funcionar.

Juan G. Casanovas

¿Cómo surgió la idea de crear Cor de Cors? ¿Cuál es el origen del proyecto?

 Cor de Cors como tal empezó hace dos años como proyecto independiente y autónomo. Anteriormente tenía la experiencia de dirigir otros coros y en un momento dado tomé la decisión de montármelo por mi cuenta y cometer mis propios errores y mis propios aciertos. Entonces empezó a funcionar y ahora tenemos trece coros, nueve en Barcelona, dos en Hospitalet y dos en Esplugas, que acaban de ser paridos hace dos semanas.

 En relación a los puntos de reunión de vuestros coros, ¿cómo os organizáis a la hora de ensayar?

Cada grupo tiene una hora y media de ensayo a la semana, un día y una hora determinados. La gente que está apuntada a Cor de Cors puede ir a todos los ensayos que quiera, no tiene que estar en un sitio concreto. Hay gente que va a tres o cuatro porque le apetece.

¿Qué criterio seguís para establecer los puntos de reunión?

Funciona según la demanda, si alguien quiere montarse un coro me llama por teléfono y yo le monto un coro donde me lo pida.

En los diferentes conciertos que hacéis, ¿qué os condiciona a la hora de marcar el repertorio?

Tengo varios repertorios, ahora mismo estamos llevando un espectáculo que se titula “Un tomb pel gòspel” donde pasamos por todos los palos del góspel. Es un tipo de música que funciona un poco como el flamenco, tiene muchos palos diferentes, muchos estilos que engloban el genérico góspel e intento dar a conocer todos y cada uno de ellos por separado, para que la gente vaya entendiendo un poco qué es. Porque si no nos quedamos con el Oh happy day, y está muy bien, pero ese es uno de los palos, tiene muchos otros y es mucho más cercano. Tiene más raíz catalana de lo que nos creemos.

A lo largo de vuestra historia, el dinero recaudado en los conciertos ha sido cedido a distintas asociaciones. Actualmente ¿a dónde se destinan esos beneficios?

 Depende del evento. Ahora tenemos un concierto el día 24 de marzo a las ocho de la tarde en la Iglésia de San Agustín y cuando se acerque el momento decidiremos a quién se destinarán esos beneficios.

¿Podrías hablarnos un poco de las actividades que hacéis más allá de los ensayos? Además de conciertos, en algunas ocasiones habéis organizado talleres.

Todos los años para la última semana de mayo hacemos un stage de dos días, sábado y domingo, donde invitamos a un ponente principal que siempre es una eminencia, una estrella del góspel a nivel internacional, y luego un ponente secundario que nos viene a explicar un poco lo que es la historia del góspel en la música. El año pasado tuvimos a Manel López, que era un hombre del entorno de Jaume Arnella y toda la gente que trajo el espiritual negro a Cataluña por los años 70 y 80. Fue muy interesante, muy divertido y muy ameno. Este año viene Fabio Cano, que está considerado como uno de los mejores cantantes de country de Europa y nos viene a decir cómo el espiritual negro góspel sale del mundo negro y se introduce en el mundo blanco a través de Johnny Cash, Elvis Presley y de todos los artistas que abren este mercado al mundo blanco que antes no tocaba el tema góspel. Y luego como gran ponente viene el señor Malik Young, que es el director de Cent veus de góspel afincado en París, una de las mejores corales europeas de góspel y una de las más grandes. Es un privilegio poderlo tener. Todos los que leáis esta entrevista estáis invitadísimos a venir a este taller, para participar solo tenéis que inscribiros en la web y seréis bienvenidos. Es una gran oportunidad.

A nivel personal ¿cómo ha sido la experiencia de ver crecer este proyecto?

 Es como parir un hijo. Maravilloso, con momentos muy duros, muy complicados y momentos muy bonitos. Lo bueno de tener a tanta gente, tantos grupos, tantos coros, es que son microciudades. Tienes gente de todas las edades y niveles sociales, de diferentes nacionalidades y realidades y eso genera una amalgama que, a través de esta música tan mágica, llega a convivir y a sumar. Ahora lo veo muchísimo porque, por suerte o por desgracia, todo lo que se está viviendo a nivel político aquí en Cataluña yo lo estoy viviendo en los grupos y me doy cuenta de que hay una convivencia fantástica, un enriquecimiento mutuo. No tengo a nadie que se haya enfadado ni marchado del grupo porque el otro piensa distinto y te aseguro que tengo de todas las posturas. Es hermoso ver como cuando tienes algo bonito y sano que te une, las diferencias desaparecen y simplemente enriquecen. En lugar de mirarnos tanto el ombligo y las cosas que nos separan deberíamos centrarnos en ver qué podemos encontrar que nos aglutine.

A propósito de esto, ¿qué puedes decirnos del equipo humano que hay detrás de Cor de Cors?

 Es maravilloso, sin el equipo humano que tengo sería imposible hacer todo esto. Además de mi está Sara Elías, que es la que está llevando todo el tema de la secretaría general, tema administrativo… es increíble el trabajo que hay ahí detrás. Está Carlos Hernández, que lleva todo el tema de la web y luego todos los secretarios. Cada grupo tiene un secretario que lo organiza interiormente y también un delegado que es elegido por el grupo, que son los que me dicen “¡Esto no nos gusta!”. Todo está jerarquizado porque somos un grupo muy grande pero los estamentos funcionan con un buen engranaje.

¿Qué mensaje buscáis transmitir con vuestra interpretación de la música góspel?

 Esta música es mágica y cada uno la tiene que vivir como le dé la gana. Es importante no decir nada. Cuando me preguntan esto digo “Mira, ven y lo ves”. Porque yo lo vivo de una manera y tú lo vivirás de otra. Y es más, tú hoy lo vivirás de una manera y mañana lo vivirás de otra porque tu estado de ánimo va a influir, parte a la raíz. El góspel aparece en un pueblo esclavizado que tiende a liberarse. A partir de ahí cada uno que interprete, cada uno que mueva, hay gente que es muy creyente y lo eleva todo a Dios y hay gente que no cree en nada y le canta a…Messi, ¡da igual! Pero cada uno en su sensibilidad tiene su propia realidad, usa y es usado por esta música porque es muy interpeladora. Tú la estás cantando pero al mismo tiempo te está interpelando, entonces hay un diálogo interno entre la música y el que la canta que no se genera siempre, porque la magia no es una cosa que digas ¡chas! y funciona. Lo chulo es que no pasa siempre, sino que sorprende cuando pasa.

Profundizando en esto, ¿cuál es vuestra relación y la de la gente de los coros con el ámbito religioso?

Aquí tiene que caber todo el mundo. Es un error pensar que el góspel en sí y en esencia es una música religiosa. Góspel significa “evangelio” y evangelio significa “buena noticia” y esta evidencia se desarrolla y crece en el ámbito de las iglesias pentecostales afroamericanas, donde el góspel crea su campo de cultivo y crece. Pero en su raíz más profunda no es así; al negro que está cultivando algodón no le hables de Jesucristo, acaba de aterrizar de África y no le cuentes películas de indios porque no le interesan. Solo sabe que esa música le ayuda a seguir vivo mañana y esa es la filosofía. Luego a ese Dios, puedes ponerle el nombre que tú quieras. Yo soy católico y practicante pero también hay gente islámica en el coro y la mayoría son agnósticos. No hay una mayoría creyente ni muchísimo menos porque no se busca ese mercado, ya hay otras entidades que lo buscan, no es mi trabajo. Lo que sí es verdad es que todo el mundo que canta góspel y se queda porque le gusta tiene una consciencia trascendente, eso es seguro. Tengo una consciencia de que hay algo más que este mundo material que nos está envolviendo y nos está pudriendo.

¿Qué puntos en común tienen los miembros del grupo más allá del amor por este tipo de música?

 Se crean vínculos de todo tipo, como en cualquier familia grande; hay gente que se ama y gente que no se ama tanto. No he localizado gente que se tenga rabia pero sí que hay de todo y es bueno que haya de todo porque cuando tú generas un grupo humano en el cual no pones puertas y entra todo el mundo, cuando al lado te toca una persona que a lo mejor no te acaba de convencer, pones en una balanza qué ganas y qué pierdes y tienes que aprender a convivir con esa persona. He visto gente que al principio se llevaba muy mal y luego han aprendido a convivir y se han acabado llevando muy bien. Lo importante es entender que aquí no se ponen puertas porque no se deben poner puertas, al menos en el tipo de góspel que hago yo, que no es un góspel profesional ni lo pretendo, no quiero llegar al Madison Square Garden, lo que quiero es que la gente cante, entonces la libertad es muy grande. Entra cualquiera. Cuando tienes algo hermoso que te une las diferencias tienen un poco menos de importancia, es más importante lo que me está uniendo. Y eso es lo que pretendemos.

¿Qué abanico de edades os encontráis en los diferentes coros?

 He tenido niñas y niños de cinco añitos que venían con sus papás hasta abuelas de ochenta y muchos. Aunque evidentemente hay unas normas, si viene un menor que quiere cantar depende de la edad que tenga debe tener un permiso de sus padres o venir acompañado de un adulto. Pero de poder venir pueden venir, yo he tenido a una madre dándole el pecho a un bebé cantando góspel porque me parece de cajón, en la tribu africana no decían “No, usted no puede cantar porque lleva al niño”. Esto es mucho más sencillo, nos hemos complicado la vida artificialmente y la vida es muy fácil en realidad.

Entonces, ¿qué pasos debe seguir la gente que quiera formar parte de Cor de Cors?

 El proceso consiste en entrar en www.cordecors.cat, allí hay un apartado llamado “Canta con nosotros” y seguir esos pasos. Lo primero es venir a un ensayo para ver lo que hacemos y probar que te guste a ti. A mí ya me gusta lo que hago y me gusta que venga gente, es a ti a quien te tiene que gustar y si a ti te gusta ya formas parte del coro.

¿Hay un límite de personas por grupo?

No, aunque un grupo de menos de quince personas es un poco complicado de dirigir porque como se te constipe uno ya la has fastidiado pero en principio no hay límites.

¿Qué os aporta formar parte de Cor de Cors?

 Cuando tienes un trabajo que, primero, se te da bien, segundo, te gusta y tercero, te hace ver cómo puedes ayudar a otras personas, te levantas cada mañana diciendo “Soy un privilegiado en la vida”, y esto ya compensa. No conozco a mucha gente que viva de lo que le apetece, de lo que quiere, de lo que ha soñado toda su vida. Hay mucha gente que sufre y no te enteras porque hay mucho sufrimiento muy evidente, lo vemos todos, pero hay mucho sufrimiento silencioso. Hay muchos matrimonios en crisis que tú no te has enterado pero están viviendo mal, muchos padres que tienen problemas con sus hijos y tú no te has enterado porque lo viven en su casa. No te diré que el góspel es una válvula de escape, una válvula de escape es irte al gimnasio y darle a un saco… es transformador, verbalizas a la vez que escuchas y eso genera un bucle que, no te diré que es sanador porque no estamos hablando aquí de esoterismos, pero es simplemente generar unas endorfinas sanas que el mismo cuerpo va generando cuando se reúne con gente. Cuando dos personas se reúnen para cantar juntas generan una armonía, todo lo que es armonía armoniza y la felicidad es vivir en armonía. Generamos esa felicidad, yo lo he experimentado y funciona. Es un círculo. Siempre digo que el góspel no se canta ni bien ni mal, el góspel se canta de verdad o no. Debes cantar desde donde estás, si estás happy cantas feliz y contenta y lo transmites y si estás triste debes cantar desde esa tristeza, el góspel lo permite. Si llegas ese día al ensayo cabreada con el jefe o triste por una noticia mala, llegues como llegues puedes transmitir esa idea desde donde tú estás.

 A modo de curiosidad, en vuestra web uno de los apartados es un blog escrito por “Pin y Pon & Cía”. ¿Qué nos puedes contar sobre ellos?

 Son dos hermanas a las que llamamos “Pin y Pon” porque van juntas a todas partes y sobre todo una de ellas tiene una pluma para mi gusto maravillosa. No es profesional de la escritura pero tiene ironía y mucho cinismo. Es una manera de hacer las crónicas de los conciertos y de contar lo que está pasando en el grupo que es muy certera. Es la única persona que tiene libertad absoluta para escribir lo que le dé la santísima gana sin que nadie le ponga ningún tipo de cortapisas. Ella coge, manda el escrito a Carlos que es el que lo cuelga y tal cual lo recibe así se cuelga, porque es muy sano y muy natural. Esa chica está ahí porque soy súper fan de sus escritos y si te lees la crítica puedes estar en el concierto, no es una persona que se case con nadie, a mí me ha puesto a parir en más de una ocasión pero tiene un punto de justicia y de acidez que está muy bien. “El rincón de Pin y Pon”, altamente recomendable para reírse un ratito y reflexionar también.

Para acabar ¿cuáles son vuestros proyectos futuros?

He aprendido a intentar vivir el día a día, más que nada porque cuando te mueves en estos mundos es complejo. El proyecto es mejorar el año que viene lo que hemos hecho este. Este año hemos hecho una serie de pruebas piloto que han funcionado a medias, hay que corregirlas y hay que avanzar. El proyecto es seguir haciendo conciertos, seguir animando a la gente, lo más inmediato es el stage con Malik Young y con Fabio Cano el 26 y 27 de mayo, en la web está toda la información. Ahí sí nos vamos a volcar porque es un evento muy importante y tiene que estar todo muy bien organizado porque pequeños flecos pueden descafeinarlo un poco. Tengo varios conciertos y varias historias, seguramente colaboraremos con un grupo de teatro musical pero ahora mismo cerrado y prometido está el concierto del 24 de marzo y el stage.

3 Comments

  1. sóc del cor de St. Pacia. I he de confesar que desde el primer dia que vaig entrar a formar part, ara fa 4 anys, he sentit la il.lusió de gaudir d’aquest gospel que et va entran per les venes i acabes deixant tot l’entusiasme.
    Una de les coses que m’agraden d’en Joan és que és molt exigent.Potser no agradarà a tothom això…..però crec que és ne essari i positiu.

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