16 junio, 2021

La estafa de los bancos

Miles de personas han sido “estafadas” por sus entidades bancarias, en total 52, al aceptar un producto sin que los empleados les acabaran de explicar de forma clara las nuevas condiciones de la cuenta que abrían o modificaban

El miércoles decenas de personas se manifestaron delante de la Bolsa de Barcelona para protestar por los abusos de confianza que han realizado algunos empleados bancarios y ofrecerles un producto que no resultaba ser todo lo bueno que decían. La mayoría de los afectados son personas mayores que han depositado todos sus ingresos en estas nuevas cuentas y que ahora no pueden recuperar hasta pasados 10 años.

alt

Los afectados comentan que confiando con la buena fe de sus empleados les han engañado al no informarles sobre toda la letra pequeña del nuevo producto que les ofrecía. Ahora con la nueva cuenta los clientes disponen de un 30% de su capital en acciones que pueden vender cuando quieran, pero resulta difícil recuperar todo su dinero en la venta de acciones. El 70% restante no lo podrán volver a rescatar hasta pasado 10 años.

altEntre los afectados nos encontramos con Montse que nos comenta que tenía su dinero a plazo fijo cuando se le acabo el periodo, su persona de confianza en el banco le ofreció la oportunidad de poner su dinero a otro plazo del que podría cogerlo cuando quisiera, un producto para las “personas selectas” nos comenta. Le pasaron su dinero a preferentes sin que le avisaran de este cambio, cuando lo hicieron se vio obligada a firmar este acuerdo ya que si no lo hacía perdía todo su dinero, pero ahora no puede recuperarlo hasta pasados 10 años.

altEncarna nos dice que tenía un plazo fijo a 3 años que caducaba en el 2010, su banco le ofreció la oportunidad de poder mejorar sus condiciones ofreciéndole mayores intereses. En navidades oyó el rumor de otras personas que no podían retirar el dinero de su banco, así que decidió ir a su entidad bancaria con la idea de retirar fondos para comprobar que no era una de las afectadas. Su sorpresa fue que cuando quería retirar la mitad de su capital el banco no le dejaba hacerlo y respondiendo que si necesitaba el dinero pidiera un préstamo.

alt“Queríamos comprarnos un piso y cuando fuimos al banco no nos daban nuestro dinero”, comenta Lidia. La solución que le ofrecieron fue la misma que con Encarna pedir un crédito. En su caso Lidia prefirió vender el 30% de las acciones que le ofrecía su banco para recuperar parte de su dinero, perdiendo 3 puntos por cada acción. “De los bancos ya no me fío (…) no podemos hacer otra cosa que movilizarnos”, acaba resignándose Lidia.

altPepi tenía que hacerse una operación del corazón, pasó antes por su banco para solucionar el vencimiento del plazo fijo de su cuenta y el de su hija. Le comento a su banquero que quería volver a renovar su cuenta con las mismas condiciones. Meses más tarde le llamaron para avisarle de la transformación de su capital, “me enseño la cartilla y me dijo que lo tenía en perpetuo”, comenta Pepi. Su sorpresa fue cunado la persona que se encargo de hacerle este cambio de cuenta le respondió que lo hizo porque era un producto muy bueno y no “pensábamos que pasara”. La solución que le ofrecieron fue firmar la conversión de su dinero en preferentes, con las consecuentes condiciones ya comentadas.

altA sus 77 años Montserrat también es una de las afectadas, pero ella fue una de las primeras en pasarse a las preferentes el año 1999. Cuando lo hizo no tuvo ningún problema a la hora de retirar su dinero, los problemas vinieron hace un par de años cuando ya no le dejaban sacar su capital. Empezó a sospechar cuando vio que ya no cobraba los intereses acordados, así que se dirigió a su oficina para preguntar. Allí le explicaron que podría dejar su dinero en las preferentes a un 3%, pero sin que le revelaran las nuevas condiciones. “Si el banco ofrecía un 3 es porque no querían que la gente sacara sus ingresos”, dice Montserrat. A partir de ese momento ya no podía disponer de sus fondos.

Como estas, centenares de miles de personas se han visto afectadas y ahora no pueden disponer de sus ingresos. La única forma que tienen de hacer frente a los bancos es con una demanda conjunta y esperar poder ganar para al menos recuperar parte de su dinero.