Victoria

altEl plano secuencia se convierte en filigrana para epatar a la audiencia cuando se utiliza en la totalidad de las más de dos horas de metraje, y como experimento narrativo sirve al director Sebastian Schipper para mostrar sus capacidades en esta película.

 

 

 

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El plano secuencia se convierte en filigrana para epatar a la audiencia cuando se utiliza en la totalidad de las más de dos horas de metraje, y como experimento narrativo sirve al director Sebastian Schipper para mostrar sus capacidades en esta película. Victoria tiene un desarrollo propio del consumo excesivo de anfetaminas, te deja en un estado nervioso que puede afectar la comprensión de una trama que es mucho más floja que el alarde técnico del director y la difícil interpretación de los diferentes actores.

 

Victoria (Laia Costa) es una joven madrileña que vive y trabaja de camarera en Berlín, son las 4,30 de la madrugada, está disfrutando de la música en un after, en la salida coincide con cuatro jóvenes que como ella intentan agotar la noche. Lo que en inicio es un breve encuentro en la calle, evoluciona en un viaje a lo desconocido, gracias al buen rollo entre Victoria y Sonne (Frederick Lau), uno de los jóvenes que están celebrando el cumpleaños de Fuß (Max Mauff), junto con Boxer (Franz Rogowski) un expresidiario de pocas luces que debe favores y Blinker (Burak Yigit), a partir de ese momento la cámara los sigue por las calles y tejados de Berlín, a pie, en bicicleta, en coche, en interiores claustrofóbicos y en exteriores liberadores, el grupo se moverá por las calles de Berlin con un ritmo de montaña rusa y sin respiro.  

 

Una joven Victoria con un pasado de estudiante de piano, que ha dedicado casí toda su corta vida a los ejercicios de solfeo, a las prácticas pianísticas, y a las envidias y zancadillas de sus compañeros de conservatorio, una Victoria que abandona ese mundo cerrado para entrar de lleno en un mundo para ella desconocido, pero que no tiene miedo a conocer, entre su fragilidad y curiosidad morbosa se va tejiendo esta trama en la que se intuye el resultado final sin casi ninguna sorpresa, eso sí, el espectador se sentirá inquieto en su butaca, con esa adrenalina que rezuma toda la película, tiene toques de cine clásico y se nota la huella a otros directores. 

 

La banda sonora acompaña con brio electrónico este breve e intenso recorrido hasta el amanecer, desde una loca historia de amor, decisiones equivocadas y una amistad hasta las últimas consecuencias que nos lleva a un inverosímil thriller que desmerece un poco este bello ejercicio cinematográfico.

 

Una buena actuación de Laia Costa, una actriz que ha sabido aprovechar este caramelo que pocas veces se ofrecen a los actores jóvenes. Parece que para conseguir este plano secuencia se tuvo que repetir la película más de una vez, Un mérito de director que sabe utilizar la técnica para llevar esta película hasta el desenlace final y un mérito de los actores que improvisan movimientos y creo que hasta los diálogos sin que se resienta el guion. Y aunque ese guion nos conduce a vislumbrar como finalizará la película, Victoria les dejará sin aliento.

 

estreno 23 de octubre de 2015

 

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Director: Sebastian Schipper

Reparto: Laia Costa, Frederick Lau, Franz Rogowski, Max Mauff, Burak Yigit, Nadja Laura Mijthab…

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