“LOS NIÑOS SON PEQUEÑAS PERSONAS QUE DICEN LO QUE PIENSAN, SIN PREJUICIOS”

altDesde hace pocas semanas, ya está en todas las librerías de Cataluña y alrededores una de las propuestas más divertidas y frescas para este San Jordi. Se trata de “Canallades”, ópera prima de la joven autora Raquel García Ulldemolins (Barcelona, 1972). Licenciada en filología inglesa por la UB y con más de diez años de experiencia en el mundo

 

 

 

 

Texto: Dàlia R. Bonet    Fotos e ilustraciones: R.G.U

 

 

 

Desde hace pocas semanas, ya está en todas las librerías de Cataluña y alrededores una de las propuestas más divertidas y frescas para este San Jordi. Se trata de “Canallades”, ópera prima de la joven autora Raquel García Ulldemolins (Barcelona, 1972). Licenciada en filología inglesa por la UB y con más de diez años de experiencia en el mundo editorial y académico, Ulldemolins presenta una recopilación de canalladas, o pequeños textos en clave de humor ilustrados por ella misma.

 

Este no es un libro para niños, asegura la autora, pero sí es un homenaje a estas pequeñas criaturas que nos rodean y en más de una ocasión, dan una lección a los adultos, demostrando que son pequeñas personas a las que hay que tener en cuenta, por su sinceridad y transparencia. “Canallades” (editorial Raima) es un guiño de complicidad a esos padres, madres, tíos, abuelos, profesores, y adultos en general que conviven día a día con estos pequeños canallas. Tanto para los que los comprenden y se ríen con ellos, como para los que prefieren tenerlos lejos.

 

¿De dónde parte el libro?

Parte de la creencia popular de que los niños son monos, inocentes, y no se enteran de nada. Y yo le doy la vuelta a esta ida. Por supuesto que los niños se enteran. Son pequeñas personas que dicen lo que piensan, no se cortan un pelo, porque todavía no han adquirido los prejuicios que tenemos nosotros los adultos.

 

“Canallades” reivindica la figura de los niños como pequeñas criaturas que tienen cosas que decir y las dicen sinceramente. Muchos querríamos esta sinceridad.

 

¿Cómo surge esta recopilación de “Canallades”? 
De una pequeña libretita que tenía en casa. Cuando mi hermana se quedó embarazada de su primer hijo, Ot, yo empecé a hacer el seguimiento del embarazo dibujando chistes en esta libretita. 
Un día me llegó una propuesta de la revista Time Out para hacer una columna de niños, divertida, en la sección en familia. El día que me reuní con el que entonces dirigía la revista, llevé la libreta y él me dijo, “quiero esto, pero con texto y un dibujito al final”. 
Durante un año se publicaron las canalladas en el Time Out. Después de este año pasé a colgarlas en un blog que fue a parar al portal de Criaturas de Carles Capdevila, director del diario Ara, y que finalmente ha acabado como un blog dentro de Ara Criatures. 
Antes de eso yo ya tenía la idea de hacer una recopilación y hacer un libro. Empecé a pasearme por editoriales con el proyecto. Esto fue lo más difícil, porque no me conocía nadie, hasta que finalmente una pequeña editorial, que es Raima, dijo que creía en el libro y siguió adelante con él. Es un gusto haber trabajado con una editorial como esta, que apuesta por lo que cree y ha puesto toda su ilusión en el proyecto.

 

¿”Canallades” esla recopilación de los textos que estuvo publicando en el Time Out y ahora en el blog? 
Sí, era la recopilación de unos 65 o 70 artículos ilustrados y algunos nuevos. Más un capítulo final del libro que se llama “Mira quién habla”, que es una recopilación de frases. Hice un llamamiento a todos los amigos que tienen hijos, y a todos los amigos de los amigos que tienen hijos para que me enviaran frases curiosas de los canallas de la familia. Son frases reales.

 

Lo que más llama la atención es cómo una persona que no tiene hijos, puede llegar a estar tan cerca de los más pequeños e incluso llegar a convertirse en su cómplice.

Aquí influyen dos factores. Uno es que yo soy muy niña. Y el otro es soy muy observadora, me gusta fijarme en las cosas. Mi entorno está lleno de niños. Lo vivo muy de cerca, y si pones bien la antena, te das cuenta de muchas cosas. A parte de que si la gente sabe que estás haciendo este trabajo, también vienen y te cuenta sus anécdotas.

 

En algunos textos usted es más niña, mientras que en otros es más padre/madre…

Sí, porque hablando con los padres te das cuenta de  muchos de ellos, especialmente los primerizos, se quedan muy chocados frente a según qué verdades universales.

 

Yo he aprendido que ser padre es cuestión de sentido común. Ni manuales ni verdades universales. Estas creencias, fuera del sentido común, son las que me permiten hacer estos textos. Esto, y el sentido del humor.

 

¿A quién va dirigido este libro?

A padres, madres, abuelos, tíos, profesores, y como dice la contra del libro, también a misántropos.

 

¿Por qué deberían comprarlo?

Porque se reirán. Sobre todo los padres, y los educadores, verán que es un libro cómplice. Y aunque no se tengan hijos, hay muchos relatos que ofrecen una segunda lectura desde el punto de vista adulto. Muchas actitudes de los niños las vemos después en los adultos. Al fin y al cabo, no estamos tan lejos unos de otros.

 

O sea que es un libro “para todos los públicos”.

Sí, por supuesto. No es un libro didáctico. No quiero explicar cómo tienen que educarse los hijos. Eso ya lo saben los padres. Es cómo un golpecito en la espalda.

 

¿Cómo ha sido la experiencia de compartir escritura con ilustración?

Para mí ha sido ideal, porque cada dibujo acaba completando la Canallada. Las ilustraciones aportan información, no tienen una función meramente estética. Si no que a veces el guiño está en el dibujo. Texto y dibujo se complementan.

 

¿Ha aprendido usted también al sumergirse en el mundo de los más pequeños y más canallas?

Sí. He aprendido de los niños que salen de este libro, que en algunos momentos parecen hasta pequeños filósofos. Lo que sería fantástico sería tener 90 años y continuar aprendiendo.

 

¿Qué lógica ha seguido para la separación de capítulos?

Bueno, en un principio habíamos pensado hacerlo en orden cronológico, poner primero las historias de los bebés, después las de los medianos, y las de los mayores después. Pero veíamos que de alguna manera nos limitaba.

Entonces hicimos una agrupación temática.

“Cría cuerbos” son las Canallades que dejan a los padres más tiesos. La segunda parte recoge las que están ambientadas en la escuela. El de “Sospechosos habituales” es un catálogo de personalidades de niños. El de “Y mañana qué haremos”  incluye las que Canallades más estacionales, y por último, el de “Si no puedes con el enemigo”, es cerrar el círculo, es el capítulo en el que niños y padres se acaban aliando en alguna situación y compensa el primero.

 

Esta separación no tiene nada que ver con el orden cronológico en que las Canallades se fueron creando, ¿no es así?

No, cuando las hacía seguía un orden más estacional. O según lo que daba de si la actualidad. Siempre hay algún guiño a lo que estaba pasando en ese momento.

 

Después de esto, ¿cuáles son sus próximos proyectos?

Depende de cómo funcione este primer libro, podría haber un segundo volumen con nuevas Canallades y una recopilación de cuentos infantiles que son para niños, para también tienen sentido para los adultos.

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