Greenpeace: “El segundo accidente más grave de la historia se produjo en Rusia mientras se transportaban residuos nucleares”

altImagina que estás en casa, tienes un escape de agua, la agua de la bañera empieza a derramarse. ¿Qué haces? Cierras el grifo ¿Y si no puedes? Cierras la llave de paso. Con este símil la delegada de Greenpeace en Barcelona, Ana Maria Martínez,

 

 

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Texto: Anais Barnolas Fotos Guillem Sans Ilustración Evelio Gomez

Imagina que estás en casa, tienes un escape de agua, la agua de la bañera empieza a derramarse. ¿Qué haces? Cierras el grifo ¿Y si no puedes? Cierras la llave de paso. Con este símil la delegada de Greenpeace en Barcelona, Ana Maria Martínez, quiere ilustrar la recia oposición de la ONG ante cualquier proyecto que no contemple dejar de fabricar energía nuclear. Martínez sostiene que se está planteando el cementerio de residuos como una solución, cuando según la organización ecologista, supone generar aún más problemas. Porque la radiación de los residuos dura casi 500 millones de años y todavía no se ha encontrado ninguna solución tecnológica. Por eso, su postura es clara: hay que cerrar el grifo de las centrales nucleares. Así nos lo cuenta para La Rambla.

 

 

¿Cuáles son vuestros fundamentos en contra de los cementerios nucleares?

Los residuos nucleares son altamente tóxicos durante 485 millones de años y no existe ninguna solución tecnológica. Por lo tanto, hay que empezar por dejarlos de generar. Los ciudadanos no podemos aceptar estructuras que parecen gestionar el problema, cuando en vez de disminuirlo lo alargan. Nosotros apoyamos un plan de cierre progresivo de las centrales nucleares y después ya plantearemos qué hacemos con los residuos que se han generado durante estos años. Además, no hay ninguna urgencia de construir un cementerio de residuos nucleares, tal como nos hacen creer.

¿Actualmente hay algún país que esté cerrando las centrales nucleares?

Alemania tiene un plan de cierre pero desde que ganó la actual canciller de Alemania, Angela Merkel, se ha tenido que revisar. El lobby nuclear siempre coge como excusa que se tiene que volver a examinar. Con la coalición liberal conservadora el ministro de Medio Ambiente alemán, Robert Rottgen, ha declarado que no tiene ninguna intención de cerrar las centrales. Hay que tener en cuenta que después de la crisis del petróleo en los años 70 se dejaron de construir. Hay otros países como Bélgica, Holanda, que también se han planteado llevar a cabo un plan de cierre.

¿Qué beneficios obtienen los ‘lobbies’ que nombras?

La energía nuclear segura es muy cara. En un mercado libre la tendencia es rebajar las medidas de seguridad y de aquí viene toda la retahíla de incidentes y seguridad, particularmente de las centrales catalanas. La centrales nucleares las han pagado todos los ciudadanos, por eso ya están amortizadas. Producen electricidad que les sale a bajo coste pero que la venden sumamente cara en los mercados regulares. Tienen un margen de ganancias muy alto y quieren que este negocio dure muchos años.

Los defensores de la energía nuclear aseguran que es muy segura ¿Entonces cómo se explica el incidente de Vandellós-1 de 1989?

Estuvimos a 3 grados centígrados a que no se produjera una liberación de radioactividad en la atmósfera. Además la gestión ha pasado a manos privadas. Por ejemplo, las cañerías de la central nuclear que se quemó, de Vandellós-1, estaban oxidadas. A las empresas no les costaba tanto dinero repararlas pero no quisieron invertir. Los peligros continúan y cada vez son más grandes.

 

¿Qué peligros conlleva el almacén de residuos nucleares?

Tiene riesgos de transporte pero también porque concentras una enorme cantidad de energía. Si por alguna circunstancia aumentara la temperatura, sería un polvorín. De hecho, en Rusia hubo un accidente muy importante mientras se transportaban líquidos de residuos nucleares. Después de Chernóbil, fue el segundo incidente más grave de la historia. Es curioso escuchar el Ministro de Medio Ambiente español, Miguel Sebastián, cuando afirma que los cementerios de residuos no son tan peligrosos como las centrales nucleares, porque ya esta reconociendo su peligrosidad.

Después de los 60 años que se calcula que el almacén estará en funcionamiento ¿Qué se hará con los residuos?

Tenemos que esperar que nos toque la rifa. Se ha hablado de transportar los residuos hasta Hungría. Nos estamos refiriendo a períodos tan largos que se espera que alguien haya encontrado ya la solución. La promesa de la industria nuclear es que de los residuos se sacará más energía. Pero tenemos que hacer un acto de fe y con el medio ambiente no podemos confrontarnos solamente con esperanza. Tenemos que hacer frente con soluciones reales y saludables. Dentro de 60 o 70 años los deshechos radioactivos se quieren enterrar ¿Pero quién nos asegura que habrá estabilidad política y social? El equilibrio social es inherente a la tecnología.

¿El almacén cómo afectaría al entorno?

El proyecto contempla unas chimeneas de 30 metros que liberarán gases radioactivos. De hecho, la radioactividad no se puede contener. Tenemos imágenes de como algunos de los bidones, con residuos que se lanzaron en el mar, se están rompiendo. La resistencia del material no da garantías.

¿Esto pasa actualmente en las centrales nucleares?

Sí y en los almacenes pasará. La centrales nucleares en funcionamiento liberan una cantidad de radioactividad. Nosotros lo denunciamos en el escape de Ascó, qué fue una liberación intencionada.

¿Intencionada?

Sabían que lo liberaban en el medio ambiente. Subieron la sensibilidad. Fue a propósito porque, desde el momento que lo manipulas, ya lo estas permitiendo. El almacén que quieren construir en Ascó concentraría mucha energía y por eso soltaría una cantidad de radioactividad mucho mayor que el centro de residuos nucleares que hay en Holanda.

¿Es económico construir una central nuclear?

Es carísimo. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha dicho que dará 40.000 millones de dólares en garantías para que las empresas eléctricas puedan pedir créditos para invertir en las centrales nucleares. Es decir, si las empresas no pueden devolver los créditos, los tendrá que devolver el contribuyente norteamericano. Si Obama promete que cubrirá los costes de las energías eléctricas, quiere decir que acepta que pueden haber pérdidas.

¿Si es tan caro y tiene tantos riesgos por qué Barack Obama ahora quiere apostar por la energía nuclear?

La respuesta la encuentras en los lobbies de las empresas eléctricas que contribuyeron a su campaña electoral.

¿Cuáles son las alternativas a la energía nuclear?

La energía eólica es la que está más avanzada. Según nuestros estudios, la energía eólica podría generar electricidad para todo el país. Nosotros proponemos un modelo que a veinte años vista la energía sería: eólica, solar y fotovoltaica. Apostar por la energía nuclear significa poner trabas a alternativas como las energías renovables.

¿La energía que consumimos de dónde proviene?

Cada vez hay más porcentaje de energía renovable. De hecho, el 29 % de la energía consumida el año pasado procedía de energías renovables versus un 19% de la nuclear. El resto provenía de centrales térmicas de carbón que, por cierto, contaminan mucho y de centrales que aprovechan el gas natural. Tenemos un estudio que demuestra que en España hay potencial de sobras para producir energía a través del viento, del sol, de las olas, de rocas graníticas que se encuentran a 1200 metros de profundidad.

¿Cómo fue el proceso de las candidaturas?

El Gobierno español lo niega pero Sebastián negoció con las asociaciones de los municipios los tratados de las centrales nucleares para que se presentaran como candidatas. A cambio, aumentó la oferta económica a todos los municipios que ahora tienen centrales nucleares, para así asegurarlos que, cuando se terminen los almacenes de residuos, continuaran recibiendo dinero. Porque hay que tener en cuenta que las centrales nucleares constituyen un monopolio energético e industrial. Donde hay una central nuclear, no hay ninguna otra actividad industrial.

¿Pero parece ser qué no hay consenso?

No hay consenso territorial pero la orden ministerial que preparó la empresa pública responsable de la gestión de los residuos nucleares, Enresa, luego la aprobó el Gobierno catalán. La orden da potestad a los Ayuntamientos para tener capacidad de decisión para toda la comarca, sin tener en cuenta la opinión de la Comunidad Autónoma y la participación pública. No ha habido un proceso de consulta pública con cara y ojos. Lo tendrán que retirar porque no hay ninguna Comunidad Autónoma que esté de acuerdo. A menos que el Gobierno español lo declare como interés nacional, que esto supondría que ya no podrían intervenir la Comunidades Autónomas.

Si no hay ninguna urgencia como has afirmado antes ¿Por qué ahora el almacén de residuos nucleares?

Creemos que han aprovechado la coyuntura del cierre de empresas como Liar para sacar esta opción en Ascó. Hace 4 años la propuesta supuso la sublevación de los vecinos y quizás piensan que ahora pasará con más fortuna. Pero no se esperaban que el Gobierno catalán diría que no. Ahora tienen la patata caliente y no saben que hacer con ella. Para nosotros si el proyecto saliera adelante sería una imposición a favor de las empresas que hay detrás que son Endesa, Iberdrola, Gas Natural- Unión Fenosa.

¿España transporta residuos nucleares a otros países?

No, hay una gran confusión sobre este aspecto. El otro día el periodista Josep Cuní entrevistó al presidente de Greenpeace en España, Jesús Navarro. Cuní decía que desde aquí se transportaban residuos hacia Francia. Esto no es así. Sí que es verdad que durante el año 1972 hasta 1990 el combustible nuclear gastado de Vandellós-1 se trasladó a Francia para extraer plutonio. Había un acuerdo entre el régimen franquista y Francia, porque Franco quería tener la bomba atómica. Y yo me pregunto, el plutonio que probaron los soldados franceses en Argelia,  ¿quizás venía de Vandellós-1?

 

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Texto: Alex Biescas

La energía nuclear es, probablemente, la manera más competitiva de producir energía pero es, sin duda alguna, la que más controversia levanta. El impacto medioambiental, los residuos o la radiación son esgrimidos como argumentos en contra mientras que sus partidarios destacan su eficiencia, su seguridad o la mejora de las economías de la zona. El debate no sería comprensible sin la visión de un experto. Javier Díes, catedrático de ingeniería nuclear de la UPC, nos aporta en esta entrevista su visión sobre la energía nuclear y la posible ubicación en Ascó del popularmente conocido como cementerio nuclear.

 

¿Son seguras las centrales nucleares de nuestro país?

En España hay 8 centrales y en general han funcionado bien, siendo respetuosas con el medio ambiente y sin causar ningún daño a trabajadores ni a los vecinos; algunas llevan ya 40 años en marcha sin ningún problema. Ha habido algún pequeño incidente, como en cualquier empresa compleja, la única diferencia es que las centrales están obligadas a comunicarlos. De todas maneras han sido percances sintrascendencia en el medio ambiente o en la seguridad de las personas.

¿40 años no son demasiados para una central nuclear?

La tendencia internacional en estos momentos es extender la vida de las centrales hasta los 60 años. En Estados unidos hay 114 centrales nucleares de las cuales 55 ya han sido autorizadas a funcionar hasta que cumplan 60 años

 ¿Una nuclear crea más residuos que una central convencional?

Una central térmica que  produzca 1000 megavatios al año consume unas 2 millones de toneladas de combustible. Como consecuencia de ello genera dióxido de carbono y dióxido de azufre que lanza a la atmósfera por las chimeneas. Una nuclear necesita solo 24 toneladas de combustible para generar la misma cantidad de energía. No lanza gases a la atmósfera pero genera residuos radioactivos. El hecho de que haya pocos residuos, en comparación con otras fuentes de energía, hace posible que los residuos se puedan confinar. Son muy tóxicos, pero si están controlados son seguros.

 ¿Son las centrales nucleares la manera más eficiente, en términos económicos, de producir energía?

Sin duda es una de las más competitivas. Es una fuente de energía que se puede gestionar, a diferencia de las renovables que dependen de fenómenos atmosféricos no controlables por el hombre, como el viento o el sol. El hecho de que la energía nuclear sea muy competitiva es una gran ventaja para las empresas que utilizan una gran cantidad para su producción.  Conviene, en los tiempos que corren, no ponérselo más difícil a la industria.

 ¿Los residuos nucleares pueden ser reutilizables?

Aquí se ha producido un cambio importante. Antes se les llamaba residuos radioactivos y ahora se le llama combustible irradiado con la idea de que será utilizable en un futuro.  Por eso existen los almacenes de residuos temporales. Nos damos un compás de espera, de unos 60 años, para ver si la ciencia evoluciona lo suficiente como para reutilizarlos. Existen ya técnicas de reprocesado, para volver a quemar el combustible, de separación y transmutación, que hacen desaparecer los residuos convirtiéndolos en isótopos de vida más corta y la reutilización de este combustible en reactores de cuarta generación que le sacan mucho más provecho a este combustible.

 

Entonces, ¿utilizaremos un combustible ya gastado?

El uranio contiene dos isótopos que son la base del combustible, el uranio 235 y el uranio 238. Actualmente solo gastamos el primero en las centrales nucleares, que representa el 4% del uranio que se procesa. Por lo tanto el 96% del uranio, hoy por hoy, no se consume, por eso se busca una manera de reutilizarlo.

¿Se acaba el uranio en estado natural, cómo pasa con el petróleo?

No, hay mucho. Si en el futuro podemos gastar también todo el combustible que hoy se desaprovecha no hay problema con este recurso.

 Entendemos pues que los residuos hay que almacenarlos, la pregunta es ¿es necesario centralizarlos en un solo almacén?

En España hay 8 centrales funcionando y 2 que se están desmantelando, Zorita y Vandellós I. Para cada una de estas 10 ya existe un almacén temporal individualizado. En alguna de estas centrales el almacén es la piscina de la central, que no se diseñó para almacenar estos residuos, sino que simplemente estaban diseñadas para enfriar el combustible. Esto genera dos problemas, por un lado que no es el mejor equipamiento posible y por otro lado se están llenando,  ya que algunas centrales llevan 25 años funcionando. El tema es, qué ¿queremos? ¿Tener 10 almacenes individualizados, alguno de ellos obsoletos, o hacemos uno solo? Es más eficiente tener uno único porque construyes una instalación específica, diseñada especialmente para contener la radiación,  que te permite almacenar los residuos durante 60 o 100 años. Evidentemente hay un problema de transporte pero sopesándolo parece más eficiente la opción propuesta por el gobierno de un único almacén. Es más eficiente y más económico.

 ¿Ascó es la mejor opción para acogerlo?

No tiene porque, podría estar en otro municipio. Me da la sensación, echando una mirada rápida, que Ascó tiene la ventaja de estar al lado de tres centrales nucleares. Además tiene tren, es una zona que ya hay centrales, por lo que no haría falta volver a hacer estudios geológicos y sísmicos para garantizar la seguridad. Pero eso no quita que haya otro municipio igualmente preparado y más equidistante del resto de centrales nucleares que hay en España.

 ¿No es excesivo 3 centrales nucleares, un almacén y una petroquímica en el mismo territorio?

Lo que acostumbra a pasar es que la gente le tiene un respeto a la palabra nuclear. Los que conviven con las centrales le han perdido el miedo y hacen vida normal, solo es una actividad más. Las poblaciones vecinas ven que tienen buena calidad de vida, que tienen buenos salarios y unas infraestructuras inmejorables, por lo tanto, para los municipios, tener una central nuclear es como tener una fábrica de coches. Quién tiene ya una central nuclear ve con buenos ojos la instalación de otro equipamiento similar. Pensemos que hoy en Ascó ya hay dos almacenes temporales individuales, uno para Ascó I y otro para Asco II. Hace 25 años que allí almacenan combustible gastado, ya saben lo que es. El salto no es demasiado grande, es simplemente guardar más residuos pero de forma mucho más segura.

 

¿Cree que los medios de comunicación favorecemos una opinión negativa de las centrales nucleares?

Los medios han dado mucha voz a movimientos que se oponen a las nucleares y en cambio se ha escuchado muy poco a los que están a favor de estas instalaciones. El almacén nuclear fue aprobado por unanimidad por el Congreso, se definió un procedimiento y, en el futuro, una resolución. Ya ha sido debatido y aprobado.

 

Por lo tanto, influímos.

Yo tengo muy buen recuerdo de los programas de Félix Rodríguez de la Fuente. Trataba un solo animal durante tres semanas. Los espectadores nos hacíamos una idea de sus costumbres, su dieta, su vida… A lo mejor lo que hace falta es  algo así, tres programas explicando en serio qué es el almacén temporal centralizado. No hay que crear un debate, no hay que poner dos personas a favor y dos en contra. Es explicar rigurosamente qué es y cómo funciona una central nuclear.

 

Uno de los argumentos a favor del almacén nuclear centralizado es que genera puestos de trabajo. Dará trabajo a las poblaciones de la zona o se requieren personas con un alto grado de preparación?

En la tarea de hacer funcionar una instalación nuclear se necesitan algunos titulados superiores, eso está claro, pero también personas sin ese grado de preparación. El día a día de la central es una tarea sistemática de producción, como si fuera una fábrica, con sus contables, sus administrativos, su personal de limpieza, su jardinero… Por otro lado además del almacén se quiere construir un centro tecnológico y un parque industrial que ocuparán todavía a más gente.

 Son las nucleares la energía del futuro?

La tendencia cambia en función de la política de los estados. La dinámica mundial actualmente es ir a más, a ampliar las actividades nucleares. Inglaterra tiene planes para construir más centrales, al igual que Francia. Italia, que no tenía ninguna, quiere construir alguna. Pese a que en España se están desmantelando un cambio de gobierno podría propiciar un cambio de planteamiento en la política nuclear. En el mundo existen 441 centrales nucleares, 55 en construcción y unas 200 propuestas. Existe un “renacer nuclear”

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