capitalismoEn nombre del “progreso” y del crecimiento sin límites, se ha instaurado de forma global un modelo de vivir incompatible con la vida misma, ya que no respeta ni los límites físicos del planeta ni los equilibrios naturales. Las grandes corporaciones globales que el capitalismo constituyó hace décadas (OMC, OCDE, BM, FMI, G-8, G-20, etc.) sirvieron y sirven exclusivamente para asegurar un modelo de comercio, de explotación, de producción y de distribución de mercancías, que aseguren una tasa de ganancia para las personas poderosas y ricas de este planeta, y jamás para satisfacer las necesidades humanas de la inmensa mayoría de la población mundial.

Por un lado, genera empobrecimiento, desplazamientos y represión de la población que se opone a los proyectos que contaminan y destrozan la naturaleza (proyectos mineros a cielo abierto, grandes represas para generar electricidad, fomento de los monocultivos para la exportación como la soja o el aceite de palma, etc.) en los países explotados por este capitalismo salvaje.

Por otro lado, todo esto se refleja también en el ámbito laboral en nuestras sociedades. Parece que el capitalismo depredador de recursos naturales no tiene límites y exprime cada vez más a la clase trabajadora. Precariza NUESTRAS condiciones de trabajo, aumenta sus beneficios (a costa de la clásica reducción de salarios vía congelaciones salariales o reducciones directas de salario, despidiendo plantillas y utilizando a las mismas personas posteriormente vía subcontratas o «falsos autónomos», la no aplicación de la legislación en materia de prevención de riesgos laborales, ni tampoco de la legislación medio ambiental, lo que representa un envenenamiento del medio que termina repercutiendo en la nuestra salud). A la vez que evade impuestos en paraísos fiscales, o con la complicidad de los sindicatos y partidos políticos del régimen imponen reformas laborales muy agresivas y reformas legislativas en materia laboral que perjudican a la clase trabajadora.

CGT como sindicato anarcosindicalista y combativo que busca otro modelo de sociedad, más justa e igualitaria, participa en esta lucha para acabar de manera radical con la acumulación y con la explotación del capitalismo. Lucha que tiene que ser global y local al mismo tiempo y, por supuesto, colectiva.

CGT se encuentra en primera línea conjuntamente con millones de personas que este 27 de septiembre saldrán a las calles del mundo para gritar y exigir a los responsables del desastre global en que nos encontramos, ¡BASTA! el capitalismo y su modelo civilizador tienen que desaparecer.

CGT Barcelona también estaremos en la calle y gritaremos el viernes por la tarde, en el paseo de Gracia de la ciudad, “el problema no es el clima… el problema es el capitalismo”.

Federación Local de Sindicatos de Barcelona. Organización anarcosindicalista: de clase, autónoma, autogestionaria, federalista, internacionalista y libertaria.

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