NO PARAREMOS HASTA GANAR LA BATALLA

Gritos al viento que exigían cambios, crispación en la voz y más de cuatro mil puños en alto enarbolando pancartas reivindicativas. El 27 de Enero Barcelona volvió a ponerse en pie de guerra. Los sindicatos CGT, CNT, COS y SO convocaron una segunda huelga general y una manifestación para protestar contra la reforma de las pensiones que el Gobierno central tiene intención de aprobar. Con firmeza en cada palabra y provistos de banderas

 

 

 

 

 

Rexto: Blanca Mendiguren Gomila  Fotos: Guillem Sans

 

Gritos al viento que exigían cambios, crispación en la voz y más de cuatro mil puños en alto enarbolando pancartas reivindicativas. El 27 de Enero Barcelona volvió a ponerse en pie de guerra. Los sindicatos CGT, CNT, COS y SO convocaron una segunda huelga general y una manifestación para protestar contra la reforma de las pensiones que el Gobierno central tiene intención de aprobar. Con firmeza en cada palabra y provistos de banderas con el emblema de los sindicatos y de alguna que otra independentista, los manifestantes protagonizaron una marcha que empezó en los Jardinets de Gracia hacia las 17.30 horas y que tenía como objetivo hacer recapacitar a los líderes políticos en su decisión. En sus propias palabras, “acabar con el pensionazo de Zapatero”. Seguir con una lucha que empezó meses atrás con la primera huelga general y que esta vez no contó con la participación de los sindicatos UGT y Comisiones Obreras, “ocupados en aceptar que se nos aumente la edad de jubilación”, según miembros de CGT.

 

“Ni retallada de les pensions ni reforma laboral”, “No a la supresión de los 426 euros”, “Hi ha poc pa per a tants xoriços” o “Prou repressió institucional” eran algunos de los lemas que rezaban las pancartas que recorrieron las principales calles de Barcelona. Liderados por los representantes de CGT, subidos a un camión y con megáfono en mano, los manifestantes no cesaron ni un solo segundo en sus reivindicaciones, que a momentos fueron acompañadas del estallido de algún petardo. Eslóganes como “Contra la reforma de les pensions, vaga, vaga, vaga general”, “UGT i CCOO ens fan malbé les pensions”, “Treball amb prestació” y “Així, així, ni un pas enrere” se apoderaron del silencio. Y entre lema y lema, discurso social. Los líderes de los sindicatos participantes fueron explicando a voz en grito el porqué de la protesta, para intentar conseguir concienciar a los viandantes: “Podrá venir toda la policía de Catalunya, pero nosotros seguiremos luchando por un futuro lleno de justicia social para todos. Saldremos a la calle tantas veces como haga falta”. Exigían un cambio en las reformas y trabajo digno. Aseguraban que ganarían la batalla contra la mentira, contra la Europa del capital.

 

Fue una manifestación pacífica, ambientada con la voz de trompetas, tambores e incluso de algún saxofón. Seguida muy de cerca por varios furgones de los Mossos d’Esquadra, de la Guardia Urbana y de alguna ambulancia, la marcha consiguió reunir el doble de participantes que la realizada el sábado anterior. Por otro lado, la huelga general convocada también por CGT tuvo escaso seguimiento. Aún así, las protestas sindicales contrarias a la reforma de las pensiones no acaban con el 27-E. Como los propios manifestantes indicaron, “seguiremos hasta la victoria, compañeros y compañeras”.

 

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