El ayuntamiento de Cornellà de Llobregat rechaza retirar el cargo de alcaldesa perpetua de la ciudad, a la virgen del Roser

Con los votos en contra del PP, PSC y Ciutadans, y la abstención de ERC, el pleno –del 27 de abril– municipal de Cornellà de Llobregat rechazó la moción presentada por la concejala no adscrita María Carmen López, a instancias de la Asociación de Ateos Republicanos, para retirar el título franquista de alcaldesa perpetua de la ciudad a la virgen del Rosario. Por lo menos, de momento.

El 13 de marzo de 1959, el consistorio franquista de Cornellà de Llobregat (Barcelona), concedió el título honorífico de alcaldesa perpetua a la virgen del Roser (Rosario). La propuesta de dicho título – que existe en varias localidades españolas aún– fue realizada por el alcalde Josep Rius, industrial jabonero y a la sazón, jefe local de la Falange. Para quien nos lea desde el extranjero, puede pensar que este es un anacronismo propio del: Spain is different!, o más propio de libro Celtiberia Show de Luis Carandell, pero estas cosas siguen pasando hoy en día. En ínclito exministro del Interior del gobierno del PP, Jorge Fernández Díaz, concedió la Medalla al Mérito Policial a la virgen María Santísima del Amor, tomado por la asociación Europa Laica, entre otras, como un gesto “ilógico” y “extravagante”. Claro que Jorge Fernández Díaz, en declaraciones al diario La Vanguardia, declaró: “Tengo un ángel de la guarda llamado Marcelo que me ayuda en pequeñas cosas, por ejemplo, a aparcar”.

Pero el citado ministro, en 2015, concedió otra medalla a la Virgen de los Dolores de Archidona (Málaga), en este caso la Cruz de Plata de la Guardia Civil. Y todos recordamos a la ministra de Empleo y Seguridad Social (PP), Fátima Báñez, que además de faltar a todas las cumbres europeas sobre empleo y no haber cotizado nunca en empresa alguna (fuente: Nueva Tribuna.es), se encomendó a la Virgen del Rocío para salir de la crisis económica diciendo aquello de: “De la virgen un capote siempre llega”.

Los promotores de la moción en el pleno municipal de Cornellà, fueron la Asociación de Ateos Republicanos, y aquí les resumimos algunos párrafos de un comunicado que nos han hecho llegar:

“Este pleno ha resultado muy interesante por su virulencia e hipocresía, ha quedado impresionado blanco sobre negro que en este estado, en este país el ateísmo es tabú. Se puede hablar de todo menos de libertad de elección en materia de fe, es como si nos halláramos en tiempos de las cruzadas, lo emocional pasa por encima de lo racional, dejando en evidencia que no llegamos ni a tener una administración aconfesional. Vaya por delante que como entidad registrada en este ayuntamiento nos hemos sentido menospreciados como si nuestras ideas estuvieran bien dentro de la burbuja aséptica donde debemos mantenernos. Pero no somos una minoría residual, aunque algunos ateos tengan miedo a definirse así en público y se denominen agnósticos o laicos. Los ateos no aspiramos a quitarle el dios a nadie, creemos en la libertad religiosa porque creemos en la libertad de pensamiento. Los creyentes deben entender que su libertad debe acabar donde empieza la del no creyente, que no tenemos que vivir autocomplacidos imbuidos en los usos y costumbres de los que creen. Que hagan el ejercicio de ponerse en nuestra piel. Por eso estamos por un estado laico, no por la imposición de nuestro no creer en ningún dios al resto de la población. Creemos que es un pacto social justo y democrático”.

Aquí hablan de la posición del grupo municipal del PSC:

“El PSC ha intentado en reiteradas ocasiones, del ruego a la exigencia a la concejala no adscrita que ha sido nuestro vehículo, que el texto fuera retirado y no entrara en forma de moción en el pleno del ayuntamiento. Se le propuso no presentar la moción a cambio de cumplir los acuerdos de la misma de manera silenciosa para no molestar a las asociaciones católicas de la ciudad, subvencionadas y privilegiadas por el equipo de gobierno, pues sus miembros son votantes. No creo que nos hubieran concedido permiso para pasearnos de madrugada a golpe de tambor y corneta por las calles de Cornellà a proclamar el derecho a un estado laico, quizá porque no es tradición, y porque ser ateo no sea un hecho cultural, pero las expresiones religiosas así son consideradas, contrariamente a la lógica de un buen código de convivencia en una sociedad plural. Así, el PSC votó no a la moción amparándose en tecnicismos, después de pedir en el pleno en varias ocasiones su retirada por boca del alcalde Antonio Balmón (PSC)”.

Y aquí del de ERC:

“Esquerra republicana quiso modificar nuestro texto proponiendo la supresión de un párrafo y la sustitución de otro por un redactado propio. Nos dijeron que nuestra exposición era de un ateísmo combativo ofensivo para los católicos, aunque en él excluyamos de la crítica a los católicos de base. No les pueden gustar nuestros principios, pero tenemos total derecho a expresarlos en libertad, somos una asociación, no un partido político sujeto a ciertas normas no escritas, que cuando conviene pueden ser ignoradas siempre que la cuestión no sea la Iglesia. No negamos la evidencia de que hubo una iglesia antifranquista, curas en prisiones, ejecutados por el franquismo, sancionados, pero este es un texto de denuncia de las malas praxis de la Iglesia. Nos consta que entre los votantes de Esquerra de Cornellà hay también ateos y tendrían que velar por su derecho a expresarse porque su partido no se define como católico y esperamos que de haber una república catalana sea laica. Al final Esquerra se abstuvo”.

Aquí denuncian la actitud beligerante del PP y Ciutadans:

“Un capítulo aparte requieren las intervenciones de PP y Ciudadanos que atacaron en lo personal a la concejala Mª Carmen López llegando a insultarla gravemente. Nos encontramos con la víscera ultracatólica reaccionaria llena de mentiras y mitos. El concejal de Ciudadanos después de hablar de la labor social y de los miles de puestos de trabajo que ha creado Cáritas omitió decir que la Iglesia solo financia una mínima parte y llegó a lo absurdo cuando le recordó a la concejala que ella se llamaba María, como si eso le obligara a ser católica. Lo más curioso es que el concejal del PP, que fue el más beligerante y agresivo del pleno, se definiera como no católico para acto seguido señalar que había juristas presentes en la sala y plantear que meditaran si el texto de la moción podía ser objeto de una querella. Remató su intervención atacando a la concejala no adscrita, preguntándole en voz alta “qué coño” hacía sentada en su escaño. Las disculpas que pidió más tarde no son admisibles. Además debe desconocer el significado de la palabra ateo puesto que le espetó a la concejala que si se tratara del islam y las mezquitas no diría nada. Acabado el pleno nos dijo que al él le daba igual que estuviera la virgen en la puerta del ayuntamiento, porque la religión le era indiferente, a lo que le comentamos que si le gustaría que estuviera Karl Marx en sustitución de la placa actual y dijo que tanto le daba. Quizá el que no tenga claro qué es lo que hace en el consistorio sea él”.

Y aquí agradecen a los grupos municipales que apoyaron la moción:

“Damos las gracias a los grupos de CEC-CPC (Cornellà en Comú-Crida per Cornellà) e ICV-EUA (Iniciativa per Catalunya Verds-Esquerra Unida i Alternativa) que votaron a favor de la moción, y en especial a la concejala no adscrita Mª Carmen López por no haberse sometido a las presiones, por no claudicar y haber defendido nuestro derecho a expresarnos en la casa de todos como entidad de la ciudad, y que queden nuestras peticiones por escrito en el libro de sesiones del pleno del ayuntamiento de Cornellà, que cuenta entre su ciudadanía con muchas personas que se sienten representadas en nuestra exposición y que también votan y pagan impuestos”.

Nos pusimos en contacto con los grupos municipales que se opusieron o se abstuvieron en la votación de la moción, algunos por cuestiones de forma, según declaran:

El grupo municipal del PSC, a través de Emília Briones Matamales, Teniente de Alcalde de Innovación Urbana y Presidencia, nos da la opinión de su partido:

“Votamos en contra de la moción por procedimiento. Estamos de acuerdo con los acuerdos de la misma, y por eso, llevaremos al próximo pleno el inicio de expediente para llevar a cabo los acuerdos.

Le solicitamos a la regidora no adscrita que retirase la moción porque, la forma legal y correcta de llevar a cabo los acuerdos es iniciando un expediente de retirada del título.

 Por supuesto respetamos todas las sensibilidades y opciones religiosas de la cuidad, pero estamos de acuerdo como administración en los acuerdos de la moción y la llevaremos a cabo. También es cierto que no compartimos expresiones descritas y expresadas en la exposición de motivos de dicha moción.

Espero haberle aclarado nuestro posicionamiento. De todas maneras, puede consultar el acta del pleno para que vea como en reiteradas ocasiones, le dimos oportunidad a la regidora no adscrita de retirar la moción y llevarla en próximo pleno de manera correcta. Ante su negativa, votamos en contra”.

Por su parte, el grupo municipal del PP, por boca del concejal Manuel Casado, nos ha dicho:

“Con relación al posicionamiento del Grupo Municipal Popular acerca de la moción referida queremos manifestarle, en primer lugar, que nosotros entendemos la política municipal como la política más cercana al ciudadano y por ello creemos que la forma más eficaz de llevar a cabo esta política municipal es identificando los problemas cotidianos y reales presentes y de futuro que la ciudadanía pueda tener para tratar de solucionarlos.

En segundo lugar, y en cuanto al texto de la moción, decirles que no compartimos el fondo de la moción pero aún menos la forma en que fue defendida por la concejala que presentó la moción. Mezclar como hizo en su intervención oral pederastia, fascismo e Iglesia Católica para defender retirar una placa y unos honores a la Virgen del Rosario (que casi nadie en la ciudad conocía) nos pareció excesivo. No es de recibo ultrajar y ofender a los católicos de Cornellà para defender retirar esos honores y placa a la Virgen del Rosario. Se puede ser creyente, ateo, laico o agnóstico pero el respeto, la libertad y la tolerancia están por encima de consideraciones ideológicas. Saber convivir en la diferencia radica el éxito de las sociedades democráticas y avanzadas”.

La portavoz del grupo municipal de Cornellà de ERC, Raquel Albiol i Gilabert, nos argumenta la posición de su grupo así:

“El grupo municipal de ERC de Cornellà de Llobregat, con motivo de la presentación de una moción que instaba la retirada del título de alcaldesa honoraria perpetua de Cornellà a la virgen del Rosario manifestó que estaba de acuerdo con la propuesta de la moción. A pesar de esta posición el grupo de ERC presentó una enmienda para no compartir totalmente el texto de la exposición de motivos de la misma moción.

Igual se explicó en el pleno del pasado 27 de abril, el grupo comparte la denuncia que hacía la moción del mantenimiento por parte del Estado Español de los privilegios de la iglesia católica, cuando sus jerarquías habían jugado un papel político reaccionario, de monopolio de la verdad y de la ética social, en perjuicio de entidades cívicas o de otras confesiones religiosas. Una situación mucho más criticable si se tiene en cuenta que la mayoría de la jerarquía de la iglesia católica española nunca ha pedido perdón por su apoyo a la sublevación franquista ya la perpetuación de este régimen, lo que ha conllevado su posicionamiento en favor de las clases dominantes que han ejercido la represión económica, cultural y social de las clases populares.

El grupo de ERC no comparte el ateísmo “combativo” de la exposición de motivos de la moción, que no tenía en cuenta que el sentimiento religioso es a menudo un atributo de sectores populares y no un atributo de la jerarquía. Este sentimiento religioso hay que respetarlo en tanto que corresponde al ámbito personal y en el ámbito social de las entidades populares que la expresan y vehiculizan. En Cornellà, esta cultura religiosa popular está presente y está representada por personas y entidades que la tienen como referencia. La laicidad de las instituciones políticas que defendemos nos obliga a ser consecuentes y respetar el hecho popular religioso, en tanto no suponga una conculcación de los derechos de otras personas. ERC defiende una laicidad del estado compatible con cualquier creencia, sea atea o cristiana, islámica o católica, evangélica o agnóstica.

Finalmente el tono de ateísmo “combativo” de la exposición de motivos de la moción no recogía la función de progreso y de libertad que personas y asociaciones surgidas del mismo ámbito religioso, han jugado a lo largo de la historia y que durante el tardofranquismo se evidenció, en Cornellà mismo, con el compromiso social de cristianos y sacerdotes en contra la represión y en favor de los derechos de los trabajadores. Estas realidades también forman parte del conjunto y complejo hecho religioso que debemos reconocer y respetar, más allá de las diferentes valoraciones que cada uno pueda hacer de este fenómeno. Tampoco el ateísmo como creencia transversal puede ser reducido a una ideología y un instrumento para el menosprecio de otras creencias.

Por estos motivos el grupo municipal de ERC presentó una enmienda a la moción presentada que quería “quitar hierro” en la exposición de motivos con la supresión de dos párrafos y la sustitución de un séptimo por otro que dijera “Dado que actualmente la separación entre las asociaciones religiosas y las instituciones políticas es un principio y patrimonio de las democracias sobre el que se fundamenta, por un lado la garantía del respeto a las confesiones y las diferentes creencias religiosas de las personas y, por otro, el aconfesionalidad de las instituciones políticas democráticas”.

En resumen, el grupo de ERC aceptaba las propuestas de la moción pero no toda su cimentación. A menudo una buena propuesta es inadecuada para la cimentación con que se formula. Finalmente, no habiéndose aceptado por el Pleno la enmienda presentada por el grupo de ERC, nos abstuvimos en la votación final de la moción.

En cualquier, caso nuestro grupo vería bien que entre todos los grupos se formulara una moción consensuada que fuera una aplicación clara y sencilla de la aconfesionalidad de la administración pública y el respeto a todas las creencias”.

Sentimos no poderles ofrecer la versión del grupo municipal de Ciutadans, ya que no han contestado a nuestra petición de opinión.

Seguidamente, reproducimos la moción para que ustedes juzguen. Hemos quitados los numerosos enlaces y notas para facilitar la lectura.

Moción para la derogación del cargo perpetuo de alcaldesa de la virgen del Roser:

Desde este artículo republicano –en el preámbulo de la moción se reproduce el artículo 26 de la Constitución Republicana de 1931, que hemos obviado por cuestiones de espacio- que nos habla de estado laico a la actual constitución monárquica que define el estado español como aconfesional, aconfesionalmente católico, donde los privilegios de la Iglesia católica fueron confirmados por el Concordato de 1979, ha transcurrido una conjuración católica contra la República, un golpe de estado, una guerra hija del fascismo, una dictadura sangrante y una transición cobarde.

Queremos recordar el papel de esta Iglesia siempre presente en nuestra historia como un foco reaccionario y contra el progreso, que no quiere perder el poder y el patrimonio que ha ostentado secularmente. Desde la Santa Inquisición al nacionalcatolicismo, que tan profunda huella ha dejado y que ha hecho a veces de nuestra democracia una caricatura. No se puede premiar a aquella Iglesia nada cristiana, que continúa formando parte de la actual jerarquía, aquella que conspiró contra la República desde su inicio, que forma parte del golpe de estado fascista, con sus hombres en el ejército franquista con el crucifijo en una mano y el fusil en la otra, que formó parte de la dictadura hasta la muerte del genocida, con sus altos cargos en manos de la secta OPUS. Una Iglesia que delató, denunció y expolió, que gobernó prisiones, preferentemente de mujeres, a las que querían convertir al catolicismo a golpes de palo, biblia, hambre y frío, siendo premiadas estas congregaciones por la monarquía, monjas y curas que maltrataron y robaron hijos y hijas de los antifascistas, que los adoctrinó en escuelas y abusó de niñas y niños en los preventorios. Una Iglesia que nunca ha pedido perdón por sus crímenes de lesa humanidad y que ha continuado criminalizando a todas las defensoras de la legalidad republicana por la muerte de sus miembros, que tienen el título de mártires y santos, mientras que los asesinados por el fascismo siguen en las cunetas, también los católicos, pero sin derecho a la verdad, la justicia y la reparación. Una Iglesia que también es parte de la impunidad del franquismo y que desde sus medios de comunicación adjudicados generosamente por el bipartidismo continúan haciendo apología del fascismo español y insultando a sus víctimas. Una Iglesia que constituye con sus sectas, congregaciones y asociaciones un lobby con mucho poder consentido por el reino español en un estado con muchos católicos censados, muchos obligados por nuestra fecha de nacimiento, y pocos practicantes, y con menos vocaciones. Una Iglesia que no te deja salir de su censo a pesar de que tu inscripción casi siempre es sin voto, ni voz, cuando eres un bebé.

Una Iglesia con más privilegios ayer que hoy.

El PSOE tuvo en sus manos la oportunidad de hacer del estado español un estado laico donde la separación Iglesia-Estado fuera una realidad. Un estado donde todas las religiones fuesen una cuestión privada y no pública, donde la Iglesia católica no se adjudicara el derecho de inmatricular bienes de terceros gracias al PP, no pudiera tener a su nombre un patrimonio histórico nacional que mantenemos con nuestros impuestos con el privilegio que supone la exención de la mayoría de estos tributos. Un estado donde la Iglesia no pudiera gozar de una posición de privilegio en sectores como la sanidad, la educación, los sociosanitarios de la tercera edad subvencionados con dinero público. Unos hospitales con su simbología religiosa en las cabeceras de las camas, con visitas repentinas de curas y centros públicos con servicios religiosos. Unas escuelas donde se adoctrina a la infancia y se hace segregación por sexo mientras en la pública se imparten clases de religión católica pagando los profesores con nuestros impuestos y siendo escogidos por la Iglesia, o unas universidades públicas con capillas. Unos sociosanitarios en los que cuando llegan las elecciones piden el voto por el PP o las monjas llevan directamente a los mayores a votar con la papeleta preparada.

Los primeros años de la transición se perdió la oportunidad de construir un estado laico donde los símbolos y los actos religiosos no estuvieran ligados a las actuaciones de las administraciones con juramentos ante crucifijos o funerales de estado oficiados por la Iglesia católica, con un ejército con capellanes castrenses. Un estado donde la justicia se aplicara a los miembros de esta Iglesia en igualdad y los pederastas fueran juzgados y llevados a prisión, no solo amonestados y trasladados, donde no se pudieran mantener en sus cargos aquellos que hacen apología de la discriminación y el maltrato de la mujer, de los colectivos LGTBI, etc., que quieren hacer política desde sus tribunas e injerir en las políticas del estado como en el caso del aborto, de los matrimonios del mismo sexo, de los derechos de los transexuales.

Y hablamos siempre de Iglesia en mayúscula, de la jerarquía eclesiástica católica, nunca de las personas que son o se consideran católicas.

Después de toda esta exposición es un despropósito denominar al Reino de España como aconfesional. Un estado donde su calendario es un santoral, donde los patrones y las patronas de los pueblos y ciudades son santas como también los de los oficios varios incluyendo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Donde los actos y los símbolos religiosos invaden los espacios públicos con el beneplácito de las administraciones, que a veces también participan. Un territorio que definen como cristiano de donde se han expulsado a otras religiones y donde no hace tantos años estaban perseguidas y penadas, porque es un territorio de hegemonía católica patrocinada y privilegiada desde las instituciones del estado. Como ateos que trabajamos por un estado laico encontramos un anacronismo, una falta de respeto y un agravio comparativo para las restantes confesiones el hecho de que la ciudad de Cornellà de Llobregat tenga desde el franquismo como alcaldesa perpetua a una virgen, la del Rosario.

Desde nuestra asociación Ateos y Republicanos pedimos como un ejercicio democrático y de consideración a todas las personas no creyentes, creyentes pero no católicos, católicos pero defensores de la laicidad del estado, sea retirado el título antes mencionado así como la placa cerámica de la puerta de entrada de este consistorio.

Por una democracia más viva separemos la administración local de la religión, hagamos de Cornellà de Llobregat una ciudad laica y respetuosa con todo el mundo.

Es por todo lo anterior que la regidora no adscrita María Carmen López (del Col.lectiu Republicà Baix Llobregat) a petición de la entidad de nuestra ciudad, Asociación Ateos y Republicanos, propone al Pleno del Ayuntamiento la aprobación de los siguientes acuerdos:

PRIMERO.- Que el Ayuntamiento de Cornellà de Llobregat proceda a la retirada del título honorífico, concedido en el pleno del ayuntamiento franquista de Cornellà del día 13 de marzo de 1959, de alcaldesa perpetua de la ciudad a la Virgen del Roser, como ejercicio democrático y de consideración a todas las personas no creyentes, creyentes pero no católicos, católicos pero defensores de la laicidad del estado, por una democracia más viva y por la separación de la administración local de la religión, para hacer de Cornellà de Llobregat una ciudad laica y respetuosa con todo el mundo.

SEGUNDO.- Que el Ayuntamiento de Cornellà de Llobregat proceda a la retirada de la puerta de la entrada de este consistorio de la placa cerámica conmemorativa que recuerda este nombramiento para que sea conservada, si es posible, en las dependencias municipales que.

TERCERO.- Dar traslado de estos acuerdos a la asociación Ateus de Catalunya y a la asociación Europa Laica.

Cornellà de Llobregat, 13 de abril de 2017.

María Carmen López Álvarez

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