18 octubre, 2021

El atlas eclipsó la maravilla

La Fundació Iluro y Bankia han colaborado en la exposición «De curiositats i meravelles: els Fons Especials de la Fundació Iluro». Se puede visitar en el Ateneo de la Fundación hasta el 24 de enero de 2021
Algunas de las obras expuestas.

Para ir a ver esta exposición podemos emplear dos marchas de recorrido: una más lenta y otra más rápida. En tanto que apariencia de museo etnológico, cámara de las maravillas o gabinete de curiosidades, el objeto que vamos a encontrar no se escapará de nuestra percepción, aunque nuestro deseo de tocar y ver sea más fuerte si atendemos a la fastuosidad de sus formas. No huirá porque ya lo hemos asimilado epistemológicamente (forma parte de nosotr@s). Y no nos será extraño porque conocemos el sistema que aplicamos sobre esos objetos, es decir, culturizamos su propia naturaleza. Por eso, una marcha apresurada no está nada mal.

En la nota de prensa se indica que «trabajando en el Fons d’Imatges de la Fundació Iluro encontramos unas fotografías donde se veían muebles y aposentos con diferentes objetos coleccionados y expuestos: armas, obras de arte, herramientas de campo, vajillas antiguas… estas imágenes nos hicieron pensar que podríamos partir de la idea de los Gabinetes de curiosidades o de las Cámaras de las maravillas para mostrar las curiosidades y maravillas de nuestros Fons Especials, estableciendo un diálogo y una relación entre ellas» . Lo que podemos extraer, o al menos notar, es que el diálogo no se produce sólo entre objeto y objeto. Ciertamente, esta fórmula se cumple, dado que la intención de los organizadores es entender esta exposición como experiencia inmersiva. Verdaderamente no existe una monotonía formal e icónica que evite la disgregación de la percepción y el surgimiento de un conocimiento vivo. Existe una correspondencia entre espectador y objeto. Eso es lo que he sentido al visitar la muestra, que hay una potente unión que nace del observador, y que no es simplemente clasificadora.

Desde luego, se puede ver que las relaciones entre las obras u objetos no son las visibles, sino las que se pueden llegar a ver.

En este sentido, hemos de aminorar el paso. Y en esta parte nos vamos a centrar. Lo destacable es el intento de establecer relaciones de significación visual y espacial. La representación —y sus componentes iconográficos e iconológicos— no es lo contemplable sino que lo es su imagen. El espectador puede quedar absorto o sumirse en la catarsis si no tiene en cuenta el objeto y su dato histórico; pero si sólo tuviera en cuenta el objeto, o también sus relaciones formales, quizá la marcha de visita sería más enérgica. Tras esa paralización momentánea, puede, frente al mismo microcosmos visual o durante el recorrido, adentrarse en esas relaciones de significación visual y espacial. En términos warburgianos, puede pensar por imágenes. Y aquí se abre una infinitud de posibilidades que hace que ante los atlas de imágenes, podamos hundirnos en su inconmensurabilidad. Las imágenes proyectan imágenes.

No hay obra, ni el espectador aspira a tener la información que, probablemente, desearía, porque él mismo se pierde en lo que ve. Solamente se vuelve a conectar fragmentariamente, de esta manera eso que le «punza», no le ata a la obra ni él mismo se encuentra atrapado.

Visita muy recomendable para el interesado en archivos y colecciones, pero sobre todo, para quien crea que lo inmersivo es una puerta abierta al conocimiento.

Fechas: del 11 de diciembre de 2020 al 24 de enero de 2021.

Horarios de apertura de la Fundació Iluro: de martes a sábado de 17.30 a 20.30h. Domingo y festivos, de 11.30 a 13.30 y de 18.30 a 20.30h. Lunes cerrado. Cerrado por festivo nacional: 25 y 26 de diciembre, y 1 y 6 de enero.

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