¿Qué ingredientes ha de tener una escena cinematográfica para que se convierta en leyenda? Sabemos que el relato es esencial. Por tanto, la trama, una historia bien construida, es uno de los principales. Pero también un mensaje claro y contundente es de los aspectos más valorados. Además, necesitamos una frase fácil de recordar o un momento único de tensión. Muchas de las escenas icónicas de todos los tiempos tienen algunos de estos elementos compartidos y, por tanto, nos es más fácil recordarlas. Sin embargo, a veces los protagonistas también nos ganan el corazón por su personalidad. Por ejemplo, por su valentía y tesón a la hora de enfrentarse a las adversidades. O también pueden destacar por su carisma y complicidad con el espectador. A continuación vamos a recordar algunas de estas escenas que nos ganaron el corazón.

El juramento de intenciones: Lo que el viento se llevó

La película se estrenó en el año 1939. Basada en el libro homónimo de Margaret Mitchell es un melodrama que narra los amores y desamores de Scarlett O’Hara, una joven rica y caprichosa (Vivien Leigh). Ella está enamorada de Ashley (Leslie Howard) quien a su vez está prometido con su prima Melanie (Olivia de Havilland). El toque truhan lo pone el apuesto Rhett Butler (Clark Gable), cuyo objetivo es enamorar a la joven heredera. Sin embargo, los directores Victor Fleming, George Cukor y Sam Wood ambientaron la historia en la Guerra de Secesión americana y como en todas las guerras, la desgracia no tarda en llegar. En la escena culmen, la protagonista lanza la famosa frase «a Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre».

La ducha sangrienta y su música: Psicosis

«Psicosis» es una película dirigida por Alfred Hitchcock en 1971. Buena opción si te gustan el misterio y el suspense. Una joven que huye llega a un aislado motel de carretera para pasar ahí la noche. Magistral interpretación de Anthony Perkins como el dueño del motel. La joven Marion (Janet Leigh) está en la ducha cuando alguien con un cuchillo la mata a través de la cortina. La escena, rodada con muy pocos elementos, sobrecoge por su descarnada realidad. Y si no te gustan los asesinatos y prefieres ratos de diversión, mejor que disfrutes de otras opciones como los juegos de platincasino nuevos.

La aterradora niña poseída: El Exorcista

Esta película del género terror se estrenó en 1973 a partir de la novela de William Peter Blatty, publicada en 1971 e inspirada en un caso real. «El Exorcista» cuenta la historia de una niña de doce años poseída por el demonio que se manifiesta mediante fenómenos paranormales como la levitación o una desmesurada fuerza.

Sin embargo, lo que más recordamos de la famosa escena del exorcismo es la manera en que cabeza de la protagonista Regan (Linda Blair) daba vueltas mientras el sacerdote (Max von Sydow) trata de expulsar al maligno.

La bicicleta voladora: E.T. El Extraterrestre

El director Steven Spielberg creó la historia de E.T. El extraterrestre, un pequeño ser de otro planeta que llega a la Tierra y se pierde. Elliot (Henry Thomas) lo encuentra y lo lleva a su casa con su familia. A partir de entonces, entre ellos surge un vínculo muy especial. Por ello, Elliot, sus hermanos y amigos deciden ayudarlo a regresar a su casa.

Ante la inminente llegada de agentes del gobierno para capturarlo, durante Halloween, deciden huir en bicicleta. Al llegar a un acantilado, E.T. usa sus superpoderes y se lanzan al vuelo en una escena que perdura en el recuerdo gracias a la trepidante música de John Williams.

Jack y Rose en la proa del barco: Titanic

Película de James Cameron estrenada en 1997 con Leonardo DiCaprio y Kate Winslet como actores principales. La trama es una epopeya romántica ambientada en un escenario magnífico como es el viaje inaugural del mítico Titanic. Jack Dawson y Rose DeWitt, dos jóvenes de distinta clase social, son los protagonistas. Ambos se encuentran, se enamoran y tendrán que despedirse ante la tragedia del hundimiento. La famosa escena de los dos en la proa del barco, Rose con los brazos abiertos y diciendo: «estoy volando Jack» simboliza la libertad y el deseo de vivir la propia vida. La película obtuvo catorce nominaciones a los Óscar, consiguiendo once de ellos.

Conclusión

Como hemos visto, una buena historia es sinónimo de éxito cuando hablamos de películas. La manera de contarlas ha evolucionado a lo largo de la historia con muchos efectos especiales como en «La guerra de las galaxias» o con la ayuda de la tecnología como en «Avatar». Sin embargo, las películas que hemos mencionado son clásicos de culto, porque a pesar de que pasen los años siguen siendo recordadas. El mérito también lo tienen directores como Spielberg, Cameron o Hitchcock que siempre sorprenden y saben rodearse de excelentes actores.

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