25 julio, 2021

La justicia paraliza la retirada del monumento franquista de Tortosa

El águila, que originalmente portaba la inscripción «Víctor» entre las garras.

El juzgado contencioso administrativo número dos de Tarragona ha paralizado la retirada del monumento franquista de Tortosa, situado en el río Ebro, hasta que no se resuelvan las medidas cautelares solicitadas por el Colectivo para la Reinterpretación del Monumento de la Batalla del Ebro (Corembe).

La Generalitat quería sacar el monolito cuanto antes mejor y este mismo lunes ya se habían iniciado los trabajos previos. Una excavadora estaba removiendo los terrenos donde se instalará una grúa de grandes dimensiones para retirar el monumento.

Ahora, estas tareas quedan paralizadas hasta que no se resuelvan las medidas cautelares que el Corembe solicitó tras las declaraciones de la consejera de Justicia, Lourdes Ciuró, anunciando que la retirada se adelantaría unas semanas. Inicialmente se preveía comenzar los trabajos el 18 de julio.

Vista de la cara lateral oriental del monumento, en la que se ven claramente sus dos pirámides.

Tras la decisión de la justicia, desde el Corembe remarcaron a través de las redes sociales su voluntad de seguir «trabajando para que se respete la voluntad de los tortosinos». El colectivo se refiere así a la consulta que impulsó el Ayuntamiento de Tortosa en mayo del 2016, en la que el 68% de los votantes se mostraron partidarios de mantener el monumento y reinterpretarlo.

Dicha consulta, la convocó el Ayuntamiento en el marco del Reglamento municipal de Participación ciudadana con el objeto de conocer la opinión de la ciudadanía sobre el futuro del monumento. Se celebró el día 28 de mayo de 2016 y estaban convocadas todas las personas empadronadas en la ciudad a día de 31 de diciembre de 2015 y que tuvieran 16 años cumplidos el día anterior a la consulta, esto es, un total de 28.466 personas.

El resultado arrojó una abstención del 70,27 % de los convocados y una participación del 29,73%. En cuanto al fondo de la cuestión, la consulta planteaba la opción A de retirar y museizar el monumento; y la opción B, que planteaba mantenerlo y reinterpretarlo. La opción A obtuvo el 31,25% de los votos emitidos (2.631) y la opción B obtuvo el 68,36% (5.755 votos).

Ni la Generalitat ni el mismo consistorio hicieron caso a la consulta vecinal, e iniciaron los trámites para descatalogarlo a principios del 2020. El pasado mes de mayo, el Corembe recogió más de 1.400 firmas de vecinos del municipio que pedían que no se desmantelara el monumento.

El Colectivo para la reinterpretación del monumento de la Batalla del Ebro (Corembe) dice situarse lejos de «cualquier nostalgia ideológica» y «contundentemente» en contra de lo que representó la dictadura, pero defienden que el monolito puede ser reinterpretado para explicar pedagógicamente el franquismo, como una «oportunidad para no olvidar las cicatrices del pasado».

Retirados algunos símbolos

Con la llegada de la democracia a España, el Ayuntamiento de Tortosa retiró algunos de los elementos de carácter marcadamente franquista del monumento, como por ejemplo el vítor de Franco que el águila portaba entre sus garras.​ No obstante, algunas voces exigían la retirada del monolito,​ mientras que otras como Corembe abogan por su conservación dado «su valor artístico».

El conjunto se compone de un pilar de hormigón sobre el cual se erigen dos pináculos. El más alto, de 26 metros, tiene una cruz de Santiago de grandes dimensiones adosada a uno de los ángulos, y está coronada por una estatua que representa a un soldado. En la superficie tiene grabados cruces y otros símbolos diversos, y en la parte superior de los laterales hay placas de vidrio. La punta pequeña, de 16 metros,​ está coronada por la figura de un águila con las alas extendidas.

Aún tras la retirada de los símbolos franquistas, la base todavía tiene la dedicatoria «A los combatientes que hallaron gloria en la batalla del Ebro».