¿A quién no le gustaría enriquecer su estado físico? Para ello, sabemos que es necesario tiempo y, sobre todo, esfuerzo y constancia, para desarrollar la musculatura o acrecentar el rendimiento físico. Por este motivo, cada vez más deportistas, atletas, gimnastas o culturistas —tanto hombres como mujeres— enriquecen su entrenamiento con suplementos que les ayudan a mejorar su condición muscular y/o física.

Un caso paradigmático es la hormona del crecimiento culturismo, una hormona que el cuerpo ya produce de forma natural, pero que su toma controlada permite mejorar la musculación, el metabolismo y hasta la calidad del sueño.

Veamos a continuación, entonces, cuál es la función de la hormona HGH (Growth Hormone o GH en inglés, Hormona del Crecimiento Humano en español).

¿Qué es la hormona del crecimiento o HGH?

Desde el punto de vista médico, las hormonas son las encargadas de controlar muchos de los procesos del cuerpo, por lo que intervienen en los sistemas del mismo. Esto, obviamente, también es aplicable a la hormona del crecimiento humano, producida en la glándula pituitaria, que la libera varias veces cada día.

De este modo, la HGH desarrolla varias responsabilidades en el organismo. Participa, por ejemplo, en todos los procesos de crecimiento humano y, en consecuencia, también en la estructura de las células y en la regeneración de la masa corporal. Por esta razón, sin la hormona del crecimiento, los músculos y huesos no crecerían. Así pues, la HGH es la hormona encargada en la construcción y desarrollo de músculo.

Actualmente, la investigación química permite crear de forma sintética hormona del crecimiento, sin tener que depender de la segregación de la glándula pituitaria para desarrollarla. Con anterioridad solamente se podía extraer de dicha glándula en cadáveres.

Una de las HGH sintéticas más comunes es la deustropina, también conocida como somatropina, que es exactamente igual a la hormona de crecimiento que produce de forma natural nuestro cuerpo. Científicamente hablando, se trata de una proteína formada por 191 aminoácidos. Debido a su alta equivalencia con la hormona natural del crecimiento, se utiliza más allá del ámbito médico.

Culturismo y hormona del crecimiento

La HGH culturismo es una buena opción para aumentar de forma progresiva y contante la musculación, así como la densidad ósea. Los deportistas que practican culturismo u otros deportes que requieren de una masa muscular desarrollada acostumbran a participar en ciclos de toma hormonal.

Esta hormona tiene un efecto anabólico, es decir, favorece la construcción de masa muscular. Asimismo, tiene un efecto quemagrasas, especialmente en la zona abdominal. De este modo, tanto la masa muscular y la masa grasa se regulan.

Como decíamos anteriormente, la deustropina o somatropina es una de las hormonas sintéticas más utilizadas en el ámbito deportivo. Generalmente, la cantidad de somatropina en culturistas suele variar entre 1 y 6-8 UI por día.

La dosificación se divide por lo habitual en dos inyecciones al día que permiten asegurar los niveles sanguíneos estables. Los consumidores principiantes de HGH suelen iniciar su tratamiento con dosificaciones más ajustadas de 1 a 2 UI, mientras que los culturistas habituados pueden aumentar hasta 4 a 6 UI.

 Donde comprar la hormona del crecimiento

Lamentablemente, al haber un mercado tan grande deseoso de adquirir HGH, son muchísimos los productos falsificados en donde el riesgo de efectos adversos sobre la salud es mucho más grande. Así, a través de internet se ofrecen muchos sitios donde comprar supuestamente hormona del crecimiento para culturistas. No obstante, siempre debemos comprobar que esos sitios ofrezcan productos completamente legales, seguros y que hayan pasado todas las pruebas de laboratorio necesarias en la Unión Europea.

Un ejemplo es https://dinespower.com/es/ que ofrece toda clase de productos y suplementos para culturistas, deportistas, atletas o personas que busquen aditivos para complementar sus dietas o mejorar su metabolismo. Los productos de esta tienda online cumplen escrupulosamente con la legislación española y europea.

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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