Boixos Nois en una imagen de archivo con simbología nazi.

Parece que a los Boixos Nois no les ha hecho ni pizca de gracia que la semana pasada la policía desarticulase la cúpula de la organización, que funcionaba a modo de hampa con la venta de drogas, extorsiones y explotación de mujeres. Puede también que desde la histórica peña neonazi del Barça quieran aprovechar el tirón mediático del asesinato de Valentín Moreno Gómez -convertido en mártir por estos hooligans blaugranas- para seguir ocupando espacio en los medios de comunicación.

El caso es que, últimamente, los Boixos Nois están más activos y no hay semana que pase sin que ocupen un breve en algún digital por sus penosas ‘hazañas’. Sin ir más lejos, este fin de semana se han tomado -una vez más- la justicia por su mano arrasando el bar Los Cazadores de Cornellà, lugar de reunión de seguidores pericos (del RCD Espanyol) frecuentado por las, aparentemente, extintas Brigadas Blanquiazules (seguidores de extrema derecha del Espanyol).

La embestida, en la que participaron una docena de boixos, no era más que una venganza por asalto que sufrió el bar El Sabroso de Les Corts la semana pasada. Este bar, ubicado en los aledaños del Camp Nou (calle Felipe Paz, 13), es el nuevo punto de encuentro de los boixos (antes lo era La Jarra, pero cerró).

Así, en la previa del partido entre el Benfica y el FC Barcelona, una cuarentena de ultras irrumpieron por la fuerza en el establecimiento, dejándolo completamente destrozado. Entre los atacantes habría habido integrantes de las Brigadas que habrían ayudado a los portugueses. Este hecho habría propiciado el ataque de los Boixos Nois a El Sabroso a modo de venganza.

En la agresión de ayer domingo, tres vehículos que llegaron a gran velocidad estacionaron delante del bar de los pericos e irrumpieron con martillos y barras de hierro. Agredieron a tres personas que necesitaron atención médica. Entre los asaltantes habría como mínimo uno de los detenidos en la operación policial de la semana pasada, que habría quedado en libertad con cargos.

Casuals y Cachorros

Dentro de los Boixos Nois siempre ha habido organizaciones satélite, una de ideología más separatista y otras de ideología más españolista, pero siempre con el denominador común del nacionalsocialismo. Así, los Boixos Nois nunca han sido una peña homogénea y muy pronto se constituyeron las primeras secciones: Súper Boixos, Front Supporters y Zulús. Más tarde se crearon nuevos grupos como Supporters Barça, Cel.lules Blaugranes y Anarco Sud.

Sin embargo, la sección más violenta y peligrosa que han tenido los Boixos Nois ha sido las de los Casuals, cuyos integrantes abandonaron la estética skinhead para pasar desapercibidos a ojos de la policía y de los ultras rivales. Esta facción se dedicaba al tráfico de estupefacientes, extorsiones, agresiones, secuestros por encargo, etc. La policía los desarticuló en 2018. Su antiguo líder, Antonio Torn Antoñito, fue uno de los detenidos en la brutal pelea de Gavà que acabo con un miembro del clan gitano Los Carmelos en la UCI.

Los Boixos Nois, que en 2021 celebraron su 40 aniversario, siguen mutando en muchos grupos. La nueva guardia se agrupa bajo el paraguas de Cachorros, jóvenes que se enfrentaron a ultras del Valencia en una plaza muy hostil como Mestalla, aunque también se los relaciona mucho con el colectivo Supporters Barça, que figuran entre los cinco colectivos que forman parte de la Grada d’Animació del Camp Nou.

Los Cachorros son jóvenes con mucha experiencia en los deportes de contacto que buscan pelea. Se citan con peñas de otros clubes y pelean con sus propias normas: sin armas y sin golpear a quien está tendido en el suelo, imitando las trifulcas que se hicieron famosas en algunos bosques de Rusia y Ucrania. Obviamente, para ellos, el fútbol es lo de menos.

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