11 abril, 2021

Alexis Racionero: «Para ser un héroe tan sólo tenemos que tomar las riendas de nuestra vida»

Alexis Racionero.

Alexis Racionero Ragué empezó con el viaje del héroe como profesor de narrativa universal y cine en la Escac. Es el creador de Wakenpath, el método con el que imparte talleres y conferencias sobre el viaje del héroe.  Es doctor en Historia del Arte y licenciado en Geografía e Historia. Especialista en cine, contracultura, literatura de viajes, terapeuta gestalt y maestro de yoga, es autor de libros como El ansia de vagar y Darshan. Ahora acaba de publicar El viaje del héroe. Mitología, storytelling y transformación personal.

Los héroes de los antiguos mitos ya recorrieron el camino; su itinerario es conocido, solo hay que seguir su huella. Tras sus gestas, aventuras y descubrimientos, surge tanto aquello que hace avanzar las civilizaciones como lo que conduce a la conquista de uno mismo.

El autor nos explica el ciclo iniciático del héroe en la línea de Joseph Campbell y nos muestra su desarrollo en libros y películas contemporáneos. Star Wars, Harry Potter, Siddhartha o Thelma y Louise, sirven de pretexto para exponer los mecanismos de autoaprendizaje que nos propone el storytelling, la filmoterapia o la psicología humanista. No hay que tener miedo a la llamada a la aventura, solo se necesita la voluntad de cruzar el umbral.

En el camino, se transitan viajes de liberación, de rebelión, iniciáticos o espirituales, para que los lectores descubran con cuál de ellos se identifican más. Este libro es una invitación a despertar nuestro héroe personal para acercarnos a los anhelos y propósitos que pueden hacernos felices.

Cine y crecimiento personal, dos caminos que se cruzan y nace el método Wakenpath ¿Como fue el proceso?

El proceso de creación de Wakenpath parte del viaje del héroe de Joseph Campbell y de las clases de mitos y arquetipos en la historia del cine que impartía en la Escac. Enseñando narrativa y lenguaje audiovisual descubrí que el viaje del héroe complementa la clásica estructura en tres actos de Aristóteles, aportando el conflicto interno, además del héroe no solo hercúleo, sino también el espiritual. De modo que pasé años tratando con el viaje del héroe en las películas hasta que pasado un tiempo, cuando estaba ya metido en el yoga y la psicología Gestalt, me di cuenta de que ese es el viaje de nuestra vida.

El viaje del héroe servía para el crecimiento personal y de ahí llegué a Stephen Gilligan y Robert Dilts, grandes expertos en PNL californianos que habían desarrollado el tema desde su coaching generativo. Me formé con ellos y acabé creando Wakenpath como una integración del viaje del héroe, la sabiduría somática del yoga, la psicología o terapia Gestalt, la meditación, las filosofías orientales y la filmoterapia.

Mitos… existen des de casi el inicio de nuestros días. ¿Cómo se han relacionado con la humanidad a lo largo de nuestra historia y porque han sido un elemento tan clave para ella?

Los mitos son las historias fundacionales y han codificado, a lo largo de los años y las distintas culturas, nuestras principales inquietudes. Sirvieron a la humanidad para dar explicación a lo mágico, misterioso y desconocido, tendiendo puentes entre lo sagrado y lo profano. De ellos que nacieron en la oralidad, surgieron las primeras narraciones y hoy en día, siguen siendo no sólo una fuente de conocimiento esencial sino la base sobre la que seguimos construyendo historias. Los mitos siguen vigentes en modernas mitologías como los videojuegos, las películas o las series. Una de las cosas más importantes de ellos es su expresión simbólica y cómo nos siguen hablando de los territorios más profundos del ser humano.

Los héroes ejercen de espejo y de modelo, por eso es tan importante que existan en su forma más pura y noble

En el libro mencionas títulos como Star Wars, Harry Potter, Siddhartha o Thelma y Louise. ¿Qué tienen todos ellos en común que pueden ayudarnos con nuestro crecimiento personal?

Todas ellas son películas de personajes que sienten su llamada de la aventura, el equivalente a dedicar tu vida al objetivo, propósito o anhelo que más se vincula a la persona que de verdad eres. Los héroes o heroínas tienen la capacidad y valentía de cruzar el umbral de lo desconocido para salir de la zona de confort en busca de algo que les hace felices y les llama. Tras pasar las grandes pruebas del viaje del héroe, cuando consiguen alcanzar su tesoro, descubren que algo ha cambiado en su interior y que aquello que alcanzan debe ser compartido con los demás. La naturaleza del héroe es que permite la evolución de su comunidad y entorno desde una aventura personal que trasciende el ego y la ambición personal, eso que Star Wars denomina el reverso tenebroso. Prometeo roba el fuego a los dioses para traer el progreso al ser humano, al igual que Thelma & Louise se erigen en heroínas que animan a las mujeres acobardas por la violencia de género o reprimidas por el machismo tradicional, a decir basta. Los héroes ejercen de espejo y de modelo, por eso es tan importante que existan en su forma más pura y noble.

«El mundo necesita de héroes y heroínas». En seguida pensamos en super héroes con super poderes… ¿Como podemos llegar nosotros a ser un héroe?

Precisamente ese es el error. Lo que se explica en este libro, partiendo de Campbell y las lecciones de la sabiduría oriental es que el acto más heroico es atreverse a despojarse de capas, soltar el personaje impostado por el que vamos por el mundo, regido por el ego y la razón, para adentrarnos en el ser verdadero que mora dentro de nosotros. Un superhéroe tiene poderes, el héroe es alguien que sacrifica su vida y mucho de lo que le rodea para ir en busca de algo. Cuando lo alcanza y regresa con ello, muy pocos le comprenden. El arte o la ciencia está llena de casos. Galileo, Van Gogh, Griffith, Welles. Gente incomprendida en su tiempo que sembraron la semilla de la modernidad.

Para ser un héroe tan sólo tenemos que tomar las riendas de nuestra vida y sin caer en la desidia, la no acción y el abatimiento, pensar qué podemos hacer cada uno de nosotros para construir un mundo mejor.

En un contexto de pandemia como el que estamos viviendo, donde el futuro es incierto y vamos todos un poco perdidos, ¿cómo podemos encontrarnos a nosotros mismo? ¿Cómo podemos enfocar qué camino seguir?

La pandemia supone una oportunidad inmejorable para entender la necesidad de cambio. Como colectivo humano, algo hemos estado haciendo mal y se nos abre la posibilidad o casi necesidad de trazar un nuevo horizonte. El viaje del héroe simplemente puede aportar unas pautas que pueden contribuir a construir una dirección, alineándonos con nuestro propósito vital, no tanto para ganar dinero y alcanzar una posición como en el viejo mundo sino de una forma más humana y conectada con nuestro interior.

Comentas que todos deberíamos seguir la llamada a la aventura que llevamos dentro. ¿Debemos entender aventura como a dejarlo todo y partir a vivir nuevas experiencias o tiene detrás un sentido no tan literal?

Todos tenemos derecho a vivir nuestro viaje del héroe, entendiéndolo como la oportunidad de no dejar que tu vida se
desvanezca sin haber hecho lo que querías. Como dice Campbell hemos de encontrar nuestro propio camino a la felicidad, no el de otro. En cuanto a la llamada de la aventura todos la llevamos dentro. Algunos la escucharon hace tiempo y viven felices, otros la han atendido y transitan el camino de la aventura y otros pueden tenerla latente o silenciada. Éstos últimos, son quienes más me preocupan. Especialmente, este libro y Wakenpath tiene que ver con todos esos jóvenes a los que les ha tocado vivir en este mundo tan difícil y puedan sentir hastío o que no vale la pena. Ellos son el futuro y por quienes hay que velar para que sigan transitando el viaje del héroe.

Ser rebeldes, buscar nuevas experiencias y sentir la chispa de la vida en el corazón, sin rabia, ni odio, violencia u oposiciones dialécticas. Trascender los pares de contrarios y las etiquetas que dividen es una de las grandes enseñanzas del viaje del héroe.

Nacemos felices, pero luego nos vamos perdiendo

También comentas que debemos conectar con nuestro estado primigenio. ¿Cómo encontramos este estado dentro nuestro?

Conectando con el niño interior. Trayéndolo al presente para que nos recuerde todos aquellos dones y virtudes que tuvimos antes de ser educados y moldeados según algunos criterios que no eran nuestros. El hinduismo nos habla de sat chit ananda, la verdadera conciencia es el gozo. Nacemos felices, pero luego nos vamos perdiendo. ¿Cómo conectar con el estado primigenio? Igual que el buda, meditando, tomando distancia de lo que nos envuelve y mirando al interior. Lo que ahora comprendemos es que sus enseñanzas como la de los grandes sabios de la antigüedad, no son para santos o monjes sino para personas como todos nosotros. Al inicio de este siglo XXI hemos constatado que el hombre sin espiritualidad se ahoga.

Storytelling, filmoterapia o psicología humanista. Términos que nos pueden resultar desconocidos. ¿De que tratan estas diversas técnicas y como nos pueden ayudar?

Storytelling es la base narrativa. Nuestra necesidad básica de contar historias. Comunicarnos desde ficciones que hablan de nosotros. Para ello hay unos códigos establecidos y una estructura base que transita tres partes (planteamiento, nudo y desenlace) que nos ayudan a organizar el relato.

La filmoterapia es contemplar que el cine puede sanar porque las películas contienen pautas de comportamiento, personajes, montañas rusas emocionales y una variedad de situaciones que pueden incidir en la persona que lo disfruta. Es una forma lúdica y próxima de obtener soluciones a toma de decisiones, conflictos u otras situaciones que la vida nos presenta.

La psicología humanista integra, receta poco y comprende al ser humano como algo global. Como el vedanta hinduista equilibra las polaridades y posee una aproximación no agresiva pero no por ello menos profunda. Todas ellas nos ayudan a conocernos como persona en un sentido más global. Igualmente nos permiten afrontar situaciones y paliar la neurosis y enfermedades mentales que asolan las sociedades capitalistas industrializadas.

Viajamos para descubrir al otro, pero al final nos encontramos a nosotros mismos

India, Nepal, Birmania, Tíbet, Sri Lanka, Laos, Vietnam, Japón, California… Todo un trotamundos. ¿Qué te ha aportado el a ver podido conocer de primera mano tanta diversidad de culturas?

Viajar me ha dado la distancia para salir de mi mundo cotidiano y poder ver cómo estoy o soy en determinados momentos de mi vida. La diversidad de culturas te saca de la mirada umbilical, te expande el territorio más allá de tu país, comprendiendo lo que de verdad es pasar hambre y miseria, lo que es ser feliz con muy poco… Cuando vuelves de ciertos países, ves tu mundo y te das cuenta de que el dinero no compra la felicidad, ni que tampoco podemos ir por la vida como autómatas acelerados.

Aprendes que la naturaleza lo es todo o que lo sagrado y ritual forman parte de nosotros. Viajamos para descubrir al otro, pero al final nos encontramos a nosotros mismos.

Otro de tus intereses al cual le has dedicado algunas de tus obras es la filosofía oriental, así como sus disciplinas. ¿Cómo han marcado tu camino como profesional?

El interés por la filosofía oriental viene de ser hijo de unos padres que fueron hippies y de los posteriores viajes que hice por Asia. Su sacralidad cotidiana me fascinó y como historiador siempre me interesó la raíz cultural de los países que visitaba. Siendo profesor de más de un centenar de alumnos y llevando ciertas cargas familiares, viví episodios intensos a nivel mental. El yoga y la meditación me ayudaron a transitar ese periodo y desde entonces no lo he dejado. Lo que primero fue un complemento se integró en mi profesión. Hoy todo lo que escribo o imparto tiene algo que ver con la filosofía oriental y toda esa sabiduría perenne que tantas cosas aporta. Tan sólo es cuestión de devolverle la luz para que todos podamos beber de sus fuentes. Mi viaje del héroe tiene que ver con eso. Transmitir el legado de unas formas muy sabias que traen las soluciones y respuestas a la modernidad.

Todos tenemos derecho a vivir nuestro viaje del héroe, entendiéndolo como la oportunidad de no dejar que tu vida se desvanezca sin haber hecho lo que querías