De un tiempo a esta parte, la industria del papel pintado ha dado un giro radical. Diseños vistosos y coloristas, acabados exquisitos y materiales resistentes caracterizan el nuevo papel decorativo que viste las paredes de infinidad de hogares en el mundo. Y es que hoy en día, el papel pintado ha recuperado el protagonismo que se merece, convirtiéndose en un elemento determinante para deleitarse con estancias originales y bonitas. Incluso los diseños más vintage son ahora un referente para muchos interioristas.

Usar papel en la pared para decorar una habitación, un salón, o el baño debería ser la primera opción si queremos dotar de un carácter exclusivo a cualquier rincón de casa. Además, gracias a su fácil colocación nos ahorrará tiempo y evitaremos ensuciar como podría suceder con la pintura.

Un papel sencillo y rápido de colocar

Si bien el papel pintado apareció por Europa allá por el siglo XVII, tras ser importado de la India, llegó a tener su auge en la década de los setenta del siglo pasado. Hoy en día ya no se acostumbra a emplear papel como tal, sino que lo que se emplea es TNT (tejido no tejido). Este tipo de soporte, como su nombre indica, es un tejido prensado que no ha sido cosido.

El papel pared TNT es mucho más duradero que el papel clásico. Además, como que no se dobla ni se arruga, se adhiere con mayor facilidad sobre la superficie. Esto significa que ya no debemos preocuparnos por aquellas inoportunas burbujas que sobresalían en los papeles antiguos. De hecho, hasta los más torpes podemos empapelar una pared con unos resultados alucinantes. Otra de las ventajas es que no hace falta utilizar cantidades ingentes de cola como antaño, por lo que los costes también se reducen.

Higiénico y duradero, las paredes lo agradecerán

Otra de las ventajas que encontraremos si nos decantamos por el papel decorativo para pared es que nos resultará sencillo mantenerlo limpio.

Si optamos por un acabado vinílico, la limpieza será extremadamente sencilla. En este caso el papel lleva una capa impresa de vinilo, resistente al agua, por lo que con un paño húmedo, agua tibia y algo de jabón neutro será suficiente para mantenerlo en óptimas condiciones. Este tipo de papel está indicado para habitaciones con mucho movimiento como zonas de juego, cocinas, o incluso habitaciones infantiles. También para lugares húmedos como los cuartos de baño.

En caso de optar por un papel sin vinilo, la limpieza con un paño húmedo o una esponja será suficiente. Es aconsejable no usar mucha agua porque, a diferencia del vinílico, este papel decorativo es poroso y absorbe la humedad. En cualquier caso, siempre es conveniente consultar las recomendaciones del fabricante o, en su defecto, preguntar al distribuidor donde hayamos adquirido el rollo de papel.

Siguiendo las recomendaciones, un papel pintado para paredes puede durarnos varios años sin degradarse, al contrario de lo que pasa con la pintura, que va perdiendo vigor con el paso del tiempo.

Papel pintado, ideal para habitaciones infantiles

Debido a la sencillez en su colocación y, sobre todo, a que se trata de un elemento extremadamente fácil de limpiar, el papel pintado decorativo es el complemento ideal para cualquier habitación infantil. Decantarnos por un papel pintado infantil bonito hará que los más peques de la casa sientan su habitación como su reino.

A medida que los niños crecen cambian sus gustos. No es lo mismo decorar la habitación de un recién nacido que la de un niño de siete años o la de una niña de 12. Por eso, el papel pintado infantil o el papel pared juvenil nos sacará de un aprieto cada vez que nuestros hijos reclamen un cambio en sus dominios. Todo ello sin necesidad de realizar grandes remodelaciones. Además, como que es sencillo colocarlo, podemos participar toda la familia, haciendo que empapelar la pared sea más que nunca un juego de niños.

Para los más peques, como decimos, es recomendable utilizar papel vinílico, más resistente, higiénico y vistoso. Así no lamentaremos que nuestros hijos paseen sus zarpas por la pared. En este caso existen papeles con personajes de dibujos animados, animalitos, estrellas, astronautas, dinosaurios… En edades más juveniles ya podemos usar papel sin capa vinílica, aunque todo dependerá de la elección de cada uno. Otra buena opción son los murales o foto-murales que dotarán de un espectacular paisaje, situación o personaje a toda una pared. Será como tener una obra de arte urbano en la habitación.

Papel decorativo: diseños infinitos, estilos diversos

Como dice el refrán, “para gustos los colores”. Nunca mejor dicho porque si algo tiene el papel pintado decorativo es variedad cromática. Aunque, si además de color buscamos estilo, también podemos escoger entre miles de dibujos, estampados o formas geométricas que engalanen nuestras paredes.

Para un papel pintado dormitorio podemos jugar con tonos relajantes como azules, verdes o violetas. También podemos optar por tonalidades blancas, con texturas acolchadas. O con papeles efecto madera si lo que nos gustan son los ambientes rústicos.

Si nuestro salón es de dimensiones reducidas podemos aventurarnos a colocar en la pared del fondo un papel del suelo al techo que dote de profundidad a la estancia, así parecerá que la sala gana unos metros y no sufriremos esa angustia claustrofóbica que asalta a algunas personas.

Seguramente lo más difícil con lo que te encuentres sea saber qué papel pintado escoger, sobre todo si los buscas por internet. Hay tanta variedad y la mayoría son tan bonitos que te resultará difícil descartar uno. Si realmente te ocurre esto, ponte en manos de profesionales. Las tiendas de papel pintado online disponen de decoradores experimentados que sabrán indicarte cuál es la mejor opción para tu caso.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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