Se llama líneas de vida a los sistemas de seguridad anticaídas homologados y certificados que se utilizan en trabajos y actividades realizadas en altura con el objetivo de prevenir de posibles caídas de las personas que participan en dichos trabajos o actividades.

Las líneas de vida pueden instalarse de forma temporal o permanente y protegen accesos, caminos de rodadura, plataformas elevadoras, andamios, tejados…. Y en general cualquier plataforma que se encuentre a más de dos metros de altura.

Este sistema de anclaje es completamente flexible y utiliza los elementos y materiales de gran resistencia, tal y como marca la normativa que regula los trabajos de altura. De esta forma minimiza los riesgos frente a caída de los trabajadores, que son una de las primeras causas de muerte en accidentes laborales.

¿Cómo se puede instalar una línea de vida?

Contar con un sistema de seguridad con todas las garantías únicamente será posible si este está instalado y certificado por una empresa certificada y con experiencia, como Élite Seguridad que instala líneas de vida en Barcelona y en cualquier ciudad de España.

Además de garantizar la seguridad de los operarios, sus líneas de vida cumplen con las necesidades de total desplazamiento que evitarán situaciones incómodas que puedan impedir el acceso a determinadas zonas o el trabajo en algunas posiciones. Para ello se utilizan diseños que incluyen ángulos, giros y adaptaciones.

Los trabajadores quedan sujetos a la línea de vida mediante equipos de protección individual como, por ejemplo, arneses o chalecos de sujeción. El soporte ideal quedará determinado dependiendo de las necesidades de cada instalación y actividades del trabajador y se fijará de forma previa al inicio del proceso de instalación del sistema de seguridad.

Tipos de líneas de vida

Estos sistemas anticaídas pueden dividirse de forma general en dos grandes tipos: horizontales y verticales.

Las líneas de vida horizontales son las más habituales y pueden ser tanto flexibles como rígidas. Su finalidad es proteger a los usuarios de posibles caídas permitiéndoles realizar movimientos horizontales de forma libre.

Por otra parte, las líneas de vida horizontales tienen el mismo cometido, pero están pensadas principalmente para dar mayor libertad de movimiento vertical a trabajadores que, por ejemplo, trabajan en escaleras y que necesitan subir y bajar gran cantidad de veces. Por sus características, requieren de mayores requisitos técnicos.

Otra posible clasificación es la de línea de vida temporal o permanente. Mientras que las primeras se utilizan para una tarea determinada tras lo cual son desinstaladas, las permanentes quedan fijas en la estructura para que puedan ser utilizadas en repetidas ocasiones, como sucede por ejemplo, en la limpieza de ventanales en edificios, que es necesario realizar cada cierto periodo de tiempo.

Pero recuerda, es muy importante tener la seguridad de que el instalador de estos elementos de seguridad está realmente capacitado y autorizado para ello. No todo el mundo puede realizar esta actividad, por lo que, para evitar problemas y accidentes imprevistos, pide los certificados correspondientes antes de contratar el servicio.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.