Primera cumbre de ciudades rebeldes

altEste viernes se han reunido en Barcelona los alcaldes y alcaldesas de Madrid, Badalona, Zaragoza, A Coruña, Santiago de Compostela, Iruña y Cádiz para valorar sus primeros cien días de gobierno y seguir diseñando juntos el camino hacia “una nueva política”.

 

 

Este viernes se han reunido en Barcelona los alcaldes y alcaldesas de Madrid, Badalona, Zaragoza, A Coruña, Santiago de Compostela, Iruña y Cádiz para valorar sus primeros cien días de gobierno y seguir diseñando juntos el camino hacia “una nueva política”. La respuesta ante el drama de los refugiados y una relación cercana con la ciudadanía han centrado las intervenciones de los representantes del “Sí se puede” ante un auditorio de más de dos mil personas.

 

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Las alcaldías que hace cien días llegaron a todo el país para demostrar que “sí se puede” un verdadero cambio político y social en España se han reunido este viernes en Barcelona para corroborarlo. El encuentro municipalista “Ciudades por el bien común” ha congregado a los alcaldes de Madrid, Badalona, Zaragoza, A Coruña, Santiago de Compostela, Iruña, Cádiz y Barcelona con el fin de hacer un balance de este primer período de legislatura y reforzar la red “de ciudades rebeldes”como ellos mismos la denominaron a lo largo del evento.

 

La lluvia no importó a las cerca de 2.500 personas que decidieron acudir al encuentro y el Polideportivo de la Estació del Nord estalló ante las palabras de sus representantes. El primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha sido el primero en hablar para darle una calurosa bienvenida a sus colegas y presentar los ejes en torno a los cuales giraría la cumbre: una firme apuesta por el empoderamiento ciudadano y la transparencia, así como el rechazo frontal hacia las políticas de austeridad e intolerancia que están sumiendo en una profunda crisis humanitaria a Europa.

 

“Nos decían que no estábamos preparados, que no teníamos ni idea de cómo funcionaban las instituciones, pero en cien días hemos demostrado que es posible que la esperanza habite en nuestras ciudades”, declaró Pisarello al subir al escenario. “Escuche Rajoy: este es el run run de una ciudadanía que no quiere ninguna Ley mordaza. Escuche Merkel: le plantaremos cara a las políticas de austeridad y al TTIP”, advirtió el número dos de la alcaldía de Colau.

 

Manuela Carmena tomó la palabra y, recibida con ovaciones, lo primero que destacó fue su profundo amor hacia la Ciudad condal: “Yo soy la abuela de los alcaldes y, justamente porque he vivido mucho, puedo decir que en la época del franquismo, cuando fui una estudiante represaliada, Barcelona fue mi ciudad de acogida y siempre le estaré agradecida”, explicó la alcaldesa madrileña.  “Ahora, Ada ha sido la primera en declarar a Barcelona como ciudad de acogida internacional y nosotros hemos ido inmediatamente detrás”, afirmó y puso de esta forma sobre la mesa uno de los temas que serían protagonistas del encuentro. La declaración- la semana pasada- por parte de Ada Colau de Barcelona como “ciudad refugio” para los exiliados a quienes Europa les está cerrando la puerta promovió una reacción en cadena en el resto de alcaldías españolas que también se sumaron a la iniciativa. “No solo hemos aumentado a 10 millones de euros la partida destinada a la acogida de refugiados sino que queremos que todos los ayuntamientos cuelguen, como nosotros, la bandera de bienvenida”, manifestó Carmena.

 

La jefa del gobierno madrileño también dedicó unos minutos a hacer un repaso de las principales medidas adoptadas durante estos casi tres meses de mandato, destacando su atención prioritaria al problema del empleo y la vivienda. “Hemos conseguido parar 1200 desahucios que había ordenado el propio Ayuntamiento y hemos puesto en marcha un Área de derechos sociales para dedicarnos activamente a proyectos de creación de empleo”, remarcó Manuela Carmena.

 

Por último, la alcaldesa hizo hincapié en la importancia de regenerar la función pública porque, para ella, “una manera diferente de gobernar implica fundamentalmente el desarrollo de la capacidad de escucha y- destacó- no hay nada más hermoso que trabajar en lo público”.

 

“Salir después de Manuela es como si un telonero tocara después de los Rolling Stones”, expresó Martiño Noriega, alcalde republicano de Santiago de Compostela, al iniciar su intervención. Cierto es que la representante madrileña arrastra pasiones y sus palabras fueron celebradas en todo momento con fuertes ovaciones, pero el testimonio del alcalde gallego- que se dirigió a los asistentes primero en catalán, luego en castellano y finalmente en gallego con total naturalidad- no se quedó atrás. Su discurso plurilingüe procuró dejar claro que los nuevos políticos “ponen lo que los une por delante de cualquier interés particular” y que, como ciudadanos del sur de Europa “brutalmente agredidos” es necesario crear un frente común. “Frente a su desprecio, colocamos la fraternidad y diseñamos esta red de ciudades rebeldes”, declaró, aludiendo también- como lo hizo la mayoría de los ediles- a su apoyo incondicional hacia Grecia.

 

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, tomó el relevo con una breve vuelta hacia los orígenes, recordando cómo ya desde el 15M “se dijo basta al bipartidismo y a los sectarismos de izquierda” para resolver llegar a las instituciones y cambiarlo todo desde adentro. “Nos hemos encontrado unos ayuntamientos envejecidos, con funcionarios desmotivados y clientelismos muy arraigados”, explicó. “Ahora estamos intentando acabar con esos privilegios de la casta política y por eso nos hemos bajado los sueldos y hemos eliminado coches oficiales y palcos a estadios o teatros”.

 

Desde Badalona, el tercer municipio más poblado de Catalunya, su alcaldesa, Dolors Sabater encendió a la audiencia al recordar, primero que nada, que habían conseguido derrotar al “totalitarismo y la intolerancia” de su antecesor del Partido Popular, “el xenófobo Xavier García-Albiol”. La jefa de gobierno centró su discurso en la crisis de los refugiados, subrayando cómo el Mediterráneo “cuna de culturas” está sufriendo ahora “el drama ante el que la Unión Europea no está respondiendo” y, sin embargo, los ciudadanos han sido los primeros en reaccionar. “Esto demuestra que es el pueblo quien ha de dirigir los cambios”, manifestó.

 

Una de las caras más populares del nuevo ciclo político es, sin duda, José María González (Kichi), alcalde de Cádiz, quien consiguió desbancar al PP tras veinte años de gobierno que “ha pasado factura”, según dijo al iniciar su discurso. “Las cifras de la oscuridad con las que nos hemos encontrado son estas: 42% de paro, 275 millones de deuda y 22.500 personas que se han ido”, detalló. “En las políticas hace falta sur, porque ellos han perdido el norte”, declaró Kichi en tono poético. “Mientras el norte construye alambradas, el sur tiende puentes”, manifestó aludiendo a la adhesión de la capital gaditana a la red de ciudades refugio.

 

Euskadi también estuvo representado en la cumbre municipalista con el alcalde de Iruña, Joseba Asiron, quien explicó que en sus primeros cien días de gobierno la prioridad ha estado puesta en la disminución de la pobreza, la lucha contra “un modelo policial militarizado, enfrentado completamente a la ciudadanía” y la violencia sexista.

 

Por su parte, el alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, destacó que lo esencial de su mandato hasta el momento ha sido “un proyecto de renta social para que nadie carezca de lo esencial, la separación entre instituciones democráticas y religiosas, y la retirada de fondos públicos a las corridas de toros”. Al igual que sus homólogos, Ferreiro hizo un llamamiento a todos los ayuntamientos a convertirse en “ciudades refugio como aquellas que una vez, del otro lado del Atlántico, nos recibieron con los brazos abiertos”.

 

El cierre del encuentro llegó de manos de la anfitriona, la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, quien celebró que “por fin se hayan abierto de par en par las puertas y ventanas de los ayuntamientos para que dejen de oler a rancio”, a la vez que felicitó a la ciudadanía por su articulación en redes de solidaridad y su implicación activa en la acogida de refugiados. “Como los Estados de Europa no han estado a la altura, aquí estamos las ciudades para tomar la alternativa”, concluyó Colau.

 

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