Son doce Comunidades Autónomas; dos Ciudades del mismo rango; nueve de las primeras bajo gobernanza PSOE; dos del P.P. y una del PRC, junto a las Ciudades Autónomas, Ceuta, bajo siglas de los populares, y Melilla, con carácter independiente, en un entorno de unos ocho mil Municipios, los cuales a finales de mayo asumirán unas Elecciones y, algunos, posiblemente al cierre de urnas contemplen un reverso distinto o al menos disminuido, respecto a la situación actual.

Algunos “jefes de fila”, se jugarán su “longevidad política” y otros, “acrecentar” su actual bagaje electoral.

Tengo noticias, de que “entre bambalinas” de los respectivos partidos políticos se continúa trabajando en aquello que comentábamos en Columna del pasado julio 2022, respecto al posible “TÁNDEM O MATRIMONIO POLÍTICO” cara a las elecciones, entre Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. Esta última juega con “blancas”.

También, podría valer aquella otra Columna del mismo mes referida a DEMUDAR EL ROSTRO ECONÓMICO DE ESPAÑA, en cuyo subtitular, preguntábamos si, en 2022, sucumbiríamos a la inflación. Son cosas que, en aquel entonces, ya se veía venir.

Ambos políticos deben continuar esperando su destino mediante aquella frase atribuida a Sir Winston Churchill: Es urgente esperar.

Para el primero, con el fin sostener su longevidad política, y, para Dª Yolanda, esperar a acrecentar dividendos electoralistas

Opinamos, que el volumen de acontecimientos y su alcance, de aquí a mayo, orientarán, en un sentido u otro, hasta un 10% los votos futuros, sin descartar un muy probable aumento de abstencionismo como muestra de rechazo a loa Partidos Políticos.

Nos basamos en que el supuesto anterior podría suscitar el llamado “efecto espejo”, que supondría una especie de reflejo respecto a la inestabilidad sociopolítico-económica que atraviesa España, asumida por más estamentos sociales mediante alarma generalizada.

Según UNIR (Universidad de Internet), existe un postulado psicológico que indica que cuando nos encontramos bajo situaciones calificadas de extremas, y, estas nos disturban, actúa dicho “efecto” de forma inconsciente, induciéndonos también a una autoprotección que buscamos ante la posible exposición a determinadas circunstancias que resultan incompatibles en determinados momentos.

A tenor de dichas circunstancias, no puede afirmarse que muchas “baronías socialistas”, ni tampoco en Ayuntamientos superiores a 500.000 habitantes, compartiendo gobernanzas, abunde el sosiego, ante sus futuros, no hasta el punto de perder Presidencias o Alcaldías, pero, sin embargo, mengüen escaños o concejalías.

Es lo que tiene la fragmentación política de España, que a veces concurren presencias inesperadas, con rehenes incluidos, y finalizan los ciclos políticos con hartazgos más allá de lo soportable.

Articulista en Revista Rambla | Web | Otros artículos del autor

Doctor en Derecho por la U.C.M. (Cum Laude). Licenciado en Derecho. Licenciado en Ciencias Políticas. Caballero de Mérito de la Real Orden (Noruega).

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