Ser padres es uno de los momentos más hermosos de una pareja. Sin embargo, este período de ilusión y cambios se puede convertir en miedo e incertidumbre. Las mamás primerizas muchas veces se preocupan demasiado. Desde si tienen lista toda la ropa para bebé hasta si tendrá un número suficiente de pañales y baberos.

Pero el peor de los miedos de las primerizas es no llegar a ser una buena madre. Sin embargo, una madre se hace, no nace. Y la llegada de un bebé debe suponer un momento de alegría, no de preocupación. Ya la propia preocupación demuestra que será la mejor. Aquí te dejamos 6 consejos para facilitar la vida a tu bebé.

No seas demasiado exigente contigo misma

Este es un fallo muy habitual. Una madre desea que todo sea perfecto y esté controlado… y esto es imposible. Siempre surgirán imprevistos. Normalmente, ante cualquier obstáculo, la mamá primeriza se viene abajo y se inculpa. ¡Error! Tu bebé te necesita, pero bien. Toda mujer aprende a ser madre a partir del nacimiento de sus hijos, no antes.

Compra la ropa para el bebé con antelación

Es aconsejable tener toda la ropita preparada unos meses antes del alumbramiento. Tanto ropa básica como peleles, pijamas, calcetines… hasta baberos o la ropita de cama. Puedes comprar ropa para bebé que cubra los primeros 6 meses del niño. Te quedará lista y tendrás una preocupación menos.

No te obsesiones con tener todo bajo control

Una buena higiene es imprescindible, pero sin excederse. No hace falta que esterilices todo lo que entre en contacto con el niño. Tampoco es necesario mantener su espacio en absoluto silencio para que descanse, así como abrigarlo de forma excesiva por si pasa frío. Todas estas medidas jugarán en su contra. Vive tu maternidad sin tapujos.

Disfruta de tu bebé lactante

Sí, la lactancia es una etapa maravillosa por el vínculo entre madre e hijo, pero también lo es si se le da el biberón. No todas las madres pueden dar el pecho a sus bebés, ¡no ocurre nada! Es más habitual de lo que parece. Lo más importante es estar juntos y disfrutar de esos pequeños momentos. Deléitate con esos instantes, sin más.

Cuida tu cuerpo y tu mente

Si ya te ves preparada para afrontar el día a día, quizás ha llegado el momento de hacer deporte. No para estar guapa ni lograr un cuerpo de atleta. Simplemente para sentirte mejor, recuperarte y descargar tensiones. También es importante tener una alimentación equilibrada y descansar todas las horas que sea posible.

Déjate ayudar por los demás

Siempre hay familiares y amigos que desean colaborar en el cuidado del recién nacido. Aprovecha esos instantes para descansar y recuperarte. Toda ayuda debería ser bienvenida. Tu pareja y tú podéis aprovechar para estar a solas o ir a cenar a un restaurante unas horas. Cuidaros y dedicaros algún momento de la semana.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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