No es ningún secreto que el caviar es uno de los productos alimenticios más relacionados con el lujo y el glamour a nivel global, principalmente por los prohibitivos precios a los que se mueve en el mercado.

Pero lo que muchos no saben es que, detrás de esas perlas de pescado tan caras, se esconde un alimento fuente natural de antioxidantes y de ácidos omega-3, lo que lo convierte en un producto altamente nutritivo y saludable.

Se ha demostrado que un consumo regular de caviar ayuda a mejorar la presión arterial y la salud ósea, además de contribuir a la regeneración de la hemoglobina y a reducir el riesgo de sufrir enfermedades psicológicas como la depresión.

18 de julio, el día del caviar

El lunes 18 de julio se celebraba el Día Internacional del Caviar, una jornada en la que el sector del caviar se propone acercarse más a esa población que todavía lo considera un producto fuera de su alcance.

El caviar, para quien no lo sepa, son las huevas del pez llamado Esturión, un animal que lleva habitando nuestro planeta millones de años (se calcula que 135 millones para ser exactos). Para elaborar el auténtico caviar de esturión, estas huevas se someten a un proceso de curación con sal que les aporta un sabor y textura únicos en su clase.

Dentro de las 25 especies de esturiones existentes, el más valorado es el Beluga, por ser el que es capaz de producir un producto de mayor calidad. Consecuentemente, el caviar de Beluga suele ser el más caro del mercado, pudiendo llegar hasta los 10.000 € el kilo, una cifra solo al alcance de unos pocos privilegiados.

Así pues, el caviar está considerado producto de lujo desde hace más de 100 años, aunque la realidad es que no siempre fue tan costoso. Hace varios siglos, los pescadores despojaban las huevas del pescado antes de venderlo porque los consumidores las despreciaban. Pero durante la Revolución Rusa, su consumo comenzó a extenderse por Europa gracias a que los ricos rusos que huían del país se establecían en regiones lujosas como Montecarlo, donde agasajaban a sus huéspedes con cenas donde el caviar era parte fundamental.

¿A qué se debe el alto precio del caviar?

Principalmente, a que el esturión es una especie en peligro de extinción, por lo que su captura está muy limitada y, por tanto, las posibilidades de extraer caviar se reducen. Pero no es este el único motivo para ello.

La cría del esturión requiere de un gran y costoso mantenimiento en las granjas por el elevado tiempo de cría y producción y la dificultad que tiene extraer las huevas de los peces hembra.

A esto se le añade que la demanda mundial de caviar es mayor que la oferta, por lo que los precios se disparan.

Para combatir los altos precios, en el mercado existen productos alternativos al caviar que son semejantes aunque no pueden ser llamados caviar. Se trata de huevas de otros peces, comúnmente lumpo, trucha o salmón, que se someten al mismo proceso de salazón que el caviar y que dan un producto de una buena calidad a un precio contenido.

Ya sea caviar o huevas lo que se use en la cocina, se trata de un alimento versátil que puede consumirse en crudo o como ingrediente en multitud de platos, aunque para degustarlo en todo su esplendor, nada mejor que acompañarlo simplemente con un poco de pan tostado.

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