En un anuncio que ha captado la atención internacional, representantes de la Flotilla Global Sumud 2025 han revelado planes para lanzar la que se describe como la «mayor misión humanitaria» organizada desde el inicio del bloqueo israelí a la Franja de Gaza en 2007. Decenas de barcos partirán del puerto de Barcelona el próximo 31 de agosto, con el objetivo de romper el asedio marítimo y entregar ayuda vital a la población palestina. Esta iniciativa, que también incluye salidas desde otros puertos como Túnez el 4 de septiembre, cuenta con la participación de figuras públicas destacadas, entre ellas la activista sueca Greta Thunberg, quien se embarcará en una de las naves desde la capital catalana.

El anuncio se realizó este viernes en una conferencia de prensa en Barcelona, donde organizadores de la coalición enfatizaron el carácter no violento de la misión. «No solo llevamos ayuda; llevamos un mensaje: el asedio debe terminar», declaró un portavoz de la Flotilla Global Sumud, citando la urgente necesidad de abrir un corredor humanitario ante la crisis en Gaza. La iniciativa surge en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio, con informes de hambruna, desplazamientos masivos y bombardeos continuos que han afectado a más de dos millones de palestinos en la Franja.

El origen y los objetivos de la Flotilla Global Sumud

La Flotilla Global Sumud toma su nombre de la palabra árabe «sumud», que significa «resistencia» o «perseverancia», simbolizando la tenacidad del pueblo palestino frente a décadas de ocupación y bloqueo. Organizada por una coalición internacional que incluye al Maghreb Sumud Flotilla, la Freedom Flotilla Coalition, el Global Movement to Gaza y Sumud Nusantara, la misión representa un esfuerzo colectivo de activistas de 44 países. Según los organizadores, esta será la mayor movilización marítima civil coordinada jamás emprendida hacia Gaza, superando intentos previos como las flotillas de libertad de 2010, que terminaron en tragedias como el asalto israelí al Mavi Marmara, donde murieron nueve activistas.

Los objetivos son claros: romper el bloqueo naval impuesto por Israel, que restringe el acceso a bienes esenciales, medicamentos y materiales de construcción; entregar ayuda humanitaria directamente a las comunidades palestinas; y llamar la atención global sobre lo que los organizadores describen como un «genocidio en curso». «Somos independientes, internacionales y no afiliados a ningún gobierno o partido político. Nuestra lealtad es con la justicia, la libertad y la santidad de la vida humana», afirmaron en su sitio web oficial. La flota, compuesta principalmente por embarcaciones pequeñas, llevará carga humanitaria que incluye suministros médicos, alimentos no perecederos y equipo para reconstrucción, evitando las rutas terrestres frecuentemente obstruidas en los cruces de Rafah y Erez.

Flotilla Global Sumud

Históricamente, el bloqueo de Gaza se remonta a 2007, cuando Israel y Egipto impusieron restricciones tras la toma de control de Hamás en la Franja. Organizaciones internacionales como la ONU han calificado el asedio como una «castigo colectivo» que viola el derecho internacional humanitario. Intentos previos de flotillas, como las de la Freedom Flotilla Coalition en los últimos 15 años, han enfrentado interceptaciones por la marina israelí, detenciones y, en algunos casos, violencia. Sin embargo, los organizadores de Sumud insisten en que su enfoque es estrictamente pacífico y basado en la solidaridad global.

De Greta Thunberg a celebridades internacionales

Uno de los aspectos más llamativos de esta misión es la participación de figuras públicas de renombre, que aportan visibilidad y credibilidad al esfuerzo. Greta Thunberg, la joven activista climática sueca de 22 años, ha confirmado su presencia en una de las embarcaciones que zarparán desde Barcelona. Thunberg, quien ya participó en un intento similar en junio de 2025 y fue detenida y deportada por las autoridades israelíes, ha descrito la flotilla como «la mayor tentativa para romper el asedio ilegal israelí sobre Gaza». En una publicación en Instagram que ha acumulado millones de vistas, Thunberg declaró: «On August 31st we are launching the biggest attempt ever to break the illegal Israeli siege over Gaza with dozens of boats sailing from Spain».

Thunberg no estará sola. La iniciativa cuenta con la adhesión de celebridades como la actriz estadounidense Susan Sarandon, conocida por su activismo en causas humanitarias; el actor sueco Gustaf Skarsgård; el irlandés Liam Cunningham, famoso por su rol en «Game of Thrones»; y Mandla Mandela, nieto del icónico líder sudafricano Nelson Mandela. Sarandon, quien ha criticado públicamente la política israelí, enfatizó en una entrevista reciente: «Esta flotilla no es solo sobre ayuda; es sobre desafiar un sistema de opresión que el mundo ha ignorado demasiado tiempo».

Además de estas estrellas, la flotilla incluye a miles de voluntarios anónimos: médicos, abogados, clérigos, artistas y marineros de a pie. Más de 15.000 personas han solicitado unirse, reflejando un apoyo masivo global. Delegaciones de 44 países, incluyendo Suiza, Brasil y varios naciones europeas, han comprometido su participación, con equipos en tierra coordinando acciones de solidaridad en ciudades y puertos.

Preparativos en Barcelona y el impacto local

Barcelona, como punto de partida principal, se ha convertido en el epicentro de los preparativos. El puerto de la ciudad acogerá decenas de barcos, muchos de ellos fletados por organizaciones locales e internacionales. Activistas locales han organizado manifestaciones de apoyo, como la reciente marcha del 9 de agosto, donde miles de barceloneses se unieron para denunciar el «genocidio» y el asedio ilegal. La alcaldía de Barcelona, conocida por su postura propalestina, ha expresado apoyo simbólico, aunque no oficial, a la iniciativa, destacando el rol de la ciudad en movimientos de solidaridad internacional.

Yasemin Acar, una de las organizadoras basada en Berlín, pero con vínculos en Barcelona, explicó en una entrevista: «He estado en diferentes movimientos, pero el centro siempre ha sido la justicia. Esta flotilla es un llamado a la acción colectiva». Los preparativos incluyen entrenamientos en navegación no violenta, simulacros de interceptación y campañas de recaudación de fondos, que han superado expectativas a través de plataformas como Chuffed.

Para la comunidad local, esta misión representa una oportunidad para posicionar Barcelona como un hub de activismo humanitario. Comercios portuarios, ONG catalanas y voluntarios han contribuido con donaciones y logística. Sin embargo, no faltan preocupaciones: algunos residentes temen tensiones diplomáticas con Israel, que ha calificado previas flotillas como «provocaciones».

Riesgos, reacciones y perspectivas futuras

La misión no está exenta de riesgos. Israel ha advertido que no permitirá el paso de la flotilla, citando preocupaciones de seguridad y el control de Hamás en Gaza. En el pasado, intervenciones navales han resultado en detenciones masivas y, en 2010, en muertes. Los organizadores, conscientes de esto, han enfatizado su compromiso con la no violencia y han llamado a gobiernos internacionales a proteger la misión bajo el derecho marítimo internacional.

Reacciones internacionales son mixtas. Mientras grupos propalestinos aplauden la iniciativa, críticos la ven como un acto político que podría escalar el conflicto. La ONU y organizaciones como Amnistía Internacional han instado a un levantamiento del bloqueo, pero no han endosado específicamente la flotilla. En España, el gobierno ha mantenido silencio, aunque figuras políticas progresistas han expresado simpatía.

A medida que se acerca el 31 de agosto, la Flotilla Global Sumud simboliza un momento pivotal en la solidaridad global. Con Thunberg y otros al frente, esta misión podría no solo entregar ayuda, sino también forzar un debate mundial sobre el asedio a Gaza. Como dijo un organizador: «Cuando el mundo se queda en silencio, nosotros zarpamos».

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