altEl ébola ha llegado a las puertas de nuestras casas y la opinión pública española, no siempre bien informada acerca de las causas sociosanitarias de la enfermedad, teme enfrentarse a una plaga bíblica de efectos devastadores. En realidad, y sin subestimar la gravedad de esta dolencia, su virulencia no puede compararse a la capacidad destructiva de las chapuzas gubernamentales.

 

 

 

 

 

El ébola ha llegado a las puertas de nuestras casas y la opinión pública española, no siempre bien informada acerca de las causas sociosanitarias de la enfermedad, teme enfrentarse a una plaga bíblica de efectos devastadores. En realidad, y sin subestimar la gravedad de esta dolencia, su virulencia no puede compararse a la capacidad destructiva de las chapuzas gubernamentales.

 

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Sobre la cuestión responde a nuestras preguntas el doctor Marciano Sánchez Bayle, miembro de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid.

 

Pregunta: Hace un par de semanas, el jefe de servicios de medicina interna del Hospital La Paz de Madrid, doctor Francisco Arnalich, anunció que no había existencias del suero ZMapp para tratar al religioso Manuel García Viejo, fallecido el pasado 25 de septiembre. ¿Las hay ahora para la auxiliar de enfermería que ha contraído la dolencia?

 

Dr. Sánchez Bayle: No las hay, pero tampoco parece que eso sea un problema, porque se trataba de un medicamento de dudosa eficacia, sobre el que se desconocen sus posibles efectos secundarios.

 

El religioso Manuel García Viejo fue tratado en el Hospital Carlos III de Madrid. La Federación de Asociaciones para la defensa de la Sanidad Pública ha denunciado las insuficientes condiciones de dicho centro sanitario para atender este tipo de casos.

 

Nosotros señalamos que en noviembre de 2012 se acordó convertir el Hospital Carlos III en un centro de media y larga estancia, desmantelando la parte específica dedicada al tratamiento de enfermedades infectocontagiosas y desplazando el personal a otras tareas. Cuando llegó el primer misionero enfermo se volvió a reabrir esta área, y en situación precaria (personal poco entrenado, sin UVI ni laboratorio, etc.). Cuando falleció el paciente se volvió a cerrar el área, y luego se reabrió con la llegada del segundo religioso, tras cuya muerte se volvió a cerrar… Y se reabre ahora otra vez, con este nuevo caso. En resumidas cuentas, una situación insostenible.

 

Dadas la edad y condiciones sociosanitarias de esta auxiliar de enfermería, ¿cree usted que tiene más posibilidades de supervivencia que los dos religiosos fallecidos?

 

Lo razonable es pensar que . La mortalidad registrada del ébola en África es del 50 %, pero las condiciones de vida de la población son mucho peores (enfermedades prevalentes como el VIH, malaria, TBC, etc.; elevado nivel de pobreza…) y el sistema sanitario es casi inexistente. Lo lógico es pensar que en España, con una buena atención sanitaria, la mortalidad debe ser mucho menor, además de tratarse de una persona relativamente joven y sin enfermedades crónicas conocidas.

 

¿Se ha contrastado la eficacia del tratamiento con anticuerpos de otros infectados o se trata de un ensayo más?

 

No es una terapia contrastada, pero la lógica hace pensar que este suero tiene anticuerpos útiles frente a la enfermedad. De todos modos, su eficacia no está suficientemente contrastada

 

El personal sanitario se queja de diversos problemas: equipo inútil, cursillo acelerado de 40 minutos, protocolos insuficientes… ¿Estamos ante un caso de negligencia temeraria gubernamental o ante la simple ineficiencia del ministerio?

 

Se trata al parecer de una cadena de irresponsabilidad y desconocimiento, y ya se sabe que cuando se actúa desde la falta de conocimiento y con prepotencia puede suceder cualquier cosa. La gestión del problema ha sido un cúmulo de ineficiencia e ignorancia que asusta, pero no solo por parte del Ministerio sino también de la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid.

 

Ante la posibilidad de nuevas repatriaciones, ¿recomienda usted administrar el tratamiento en África?

 

Lo más razonable es hacer los esfuerzos sobre el terreno, por varias razones. Primera: porque es necesario controlar la enfermedad allí donde está activa. Segunda: por los riesgos comprobados en los traslados. Y tercera: porque si se trasladan a África medios tecnológicos y profesionales para atender a la enfermedad, pueden utilizarse para atender a muchas más personas. No deberíamos olvidar que si no se controla eficazmente la epidemia en África, acabará llegando a Europa; por eso, la mejor prevención es intervenir en el terreno con ayuda profesional y medios materiales (ya lo están haciendo Estados Unidos y Cuba). Esta es la única estrategia razonable y útil, además de la más ética.

 

[Para más información sobre el ébola y sus implicaciones sociosanitarias: https://www.revistarambla.com/v1/sociedad/entrevistas/2507-las-causas-sociales-del-ebola ]

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