COPEL: una historia de rebeldía y dignidad

Después de 40 años de silencio, un grupo de antiguos componentes de la COPEL han decidido contar su historia, la de la intervención auto organizada en la “Transición española a la democracia” de los presos sociales, para que se respetara su condición de personas incluyéndolos en la amnistía.

Es un documental impulsado por algunos ex presos sociales pertenecientes a la COPEL, con el fin de llevar a la luz una verdad, de dar voz a todos aquellos que vieron la suya aniquilada. El relato de una historia colectiva en la que confluyen las experiencias personales de quienes vivieron desde dentro lo que afuera aún permanece silenciado.

El deseo documental y sinopsis

Con la muerte de Franco, el proceso de democratización del Régimen dictatorial no cayó del cielo, no fue regalado, sino que fue forzado desde abajo por una multitud de luchas sociales y movimientos reivindicativos. De estas movilizaciones nació la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), un movimiento que quería acabar con el régimen penitenciario de la dictadura. La amnistía, por ejemplo, no se consigue sino después de varios ciclos de movilizaciones callejeras, en enfrentamiento permanente con los antidisturbios y a costa de un buen número de muertos.

Aunque fracasaron en el intento de incluir los presos sociales en la ley de amnistía del año 77, la COPEL consiguió visibilizar durante más de dos años las injusticias que se estaban viviendo en las cárceles españolas a través de protestas masivas, como el famoso motín de Carabanchel. Esta es su historia, explicada a muchas voces por algunas personas que vivieron intensamente aquella época. El relato surge de un debate y una reflexión estratégica, útil para aquellos que se plantean, aún hoy, una lucha contra el actual sistema penitenciario, heredero directo del Régimen anterior.

“De la movilización espontánea y auto organizada de los presos sociales reivindicando la amnistía también para nosotros, surge la Coordinadora de Presos En Lucha (COPEL), organización horizontal y asamblearia por la que tomamos la palabra quienes nunca la habíamos tenido, consiguiendo poner en un brete al Estado durante más de dos años y sacando a la luz la injusticia e inhumanidad fundamental de la máquina social punitiva”.

El relato

El relato narrativo-visual se construye a través de las ocho secuencias propuestas, intercalando los fragmentos de las entrevistas con los presos, miembros del grupo de soporte y otras personas solidarias, abogados… que fueron relevantes para el contenido de cada una de ellas, imágenes de archivo y recursos gráficos, las aportaciones de los historiadores para contextualizar y completar la reflexión.

Se han encontrado también con la Compañía “Increpación Danza”, que ha representado durante años el espectáculo Wad Ras, donde un grupo de mujeres recrea y siente la vida en la prisión mediante la danza flamenca. Las imágenes que les han cedido implican una perspectiva del problema carcelario llena de empatía y comprensión y sirven, para decirlo así, para enmarcar los episodios de su relato, asegurando la presencia en el mismo de las mujeres presas.

Cuentan con material de archivo para reproducir de alguna forma aquel ambiente. Por ejemplo, imágenes de las movilizaciones en la calle de lucha por la amnistía, o de los presos amotinados en los tejados de las prisiones. Y nos gustaría contar con imágenes televisivas de personajes por otro lado. Por ejemplo, Carlos García Valdés, el director general de la pacificación, o Landelino Lavilla, el ministro de Justicia máximo responsable de las prisiones.

El objetivo es explicar una historia, la de la COPEL, o mejor dicho, que la COPEL explique su propia historia, dado que en el equipo que ha realizado el documental, a un lado y otro de la cámara, hay gente que participó, y los criterios para realizar se han discutido entre todos ellos. Es también una mirada a la Transición, desmitificadora, que pretende revisar, incluso desmontar, el relato oficial, explicar las cosas de otra manera, con perspectiva desde abajo. Redescubriendo de forma prioritaria un movimiento, una cultura política popular como fue el movimiento asambleario, ignorado completamente por los historiadores. Un movimiento y una cultura de las que también formó parte la COPEL. Pero seria difícil explicar una historia tan compleja de ésta forma sin ningún elemento que sirva para contextualizarla en el momento histórico de la Transición, en su relación con la lucha por la amnistía y el movimiento asambleario. Por eso han recurrido a las voces de un historiador, un agitador político, un criminólogo critico, un periodista comprometido… no unas voces cualquiera, sino las de unas personas que, por diversos motivos, se puede decir que han participado también intensamente en la historia que están explicando.

No hay ninguna pretensión de objetividad. La perspectiva es desde abajo y horizontal, pero sesgada de diferentes formas: interesa la COPEL, como lucha anti carcelaria, porque ellos siguen estando en contra de la existencia de las cárceles, como experiencia de auto organización, porque no creen en la sinceridad de ninguna lucha social que no se organice horizontalmente. Es un intento de alcanzar una reflexión estratégica y colectiva, las conclusiones de las cuales sean útiles a las mismas luchas en la medida que tengan continuidad en el tiempo presente.

El propósito, pues, es dar voz a los que vivieron esta lucha en primera persona, explicarnos unos a los otros esta historia de forma horizontal, reproduciendo ésta característica esencial de ser de la COPEL, sin que ningún discurso predomine encima del otro, sino por medio de un dialogo plural, personas que vivieron la historia que cuentan de diferentes perspectivas: presos en lucha en diferentes cárceles (aunque predominan las de Carabanchel, sin que esto quiera decir que queramos ofrecer una perspectiva centralista, sino que se ha dado de ésta forma); participantes en grupos de apoyo; abogados, el historiador de la COPEL; el historiador del movimiento asambleario, un criminólogo crítico que ha analizado la LOGP teniendo en cuenta su condición de instrumento estratégico para la pacificación de aquel conflicto: un periodista radical que se ocupó del tema en aquél momento… Se puede hablar de varios protagonistas colectivos o de varios colectivos que tuvieron un papel importante en le hechos.

En primer lugar, los presos, los miembros de la COPEL. Ellos recuerdan delante nuestro todo lo vivido, pero la hacen desde el presente, con la mirada puesta en lo que está sucediendo en las cárceles ahora mismo, con un criterio muy afilado, que consiste en calibrar de qué manera se han conseguido las reivindicaciones de COPEL en el contexto penitenciario actual, las líneas maestras de las cuales proceden en gran medida de lo hecho por el estado para neutralizar aquél “movimiento de presos sociales durante la transición”, de manera que se puede decir que la “transición penitenciaria” ha sido tan decisiva para la configuración del sistema penitenciario en vigor, cómo lo va a ser la transición política para el régimen de partidos que subsiste todavía en el presente.

También participaron los abogados, que tuvieron un papel decisivo en la elaboración del discurso de la COPEL dirigido a la sociedad y una importante influencia en su estrategia…

…Y las personas que han participado en los grupos de apoyo (AFAPE, comités de apoyo a COPEL, grupos autónomos, grupos pro presos de la CNT…) que compartieron desde la calle diversas formas de lucha de los presos, y otras personas que individualmente prestaron su apoyo, en ocasiones, decisivo.

Para trazar el contexto, han contado, aparte de los protagonistas, por ejemplo con César Lorenzo, como un historiador al que se puede llamar por ahora, y presumiblemente por mucho tiempo, “el historiador de la COPEL”. O con Miguel Amorós, una de las poquísimas personas, que, habiendo levantado la voz ya en aquel momento en defensa del movimiento asambleario, sigue contribuyendo a la difusión de su memoria en la actualidad. O con Iñaki Ribera Beiras que como criminólogo va a criticar y analizar la legislación penitenciaria y la relación directa de su contenido con las vicisitudes del conflicto que nos ocupa. O con Manolo Revuelta que va a publicar un libro reportaje sobre la querella donde se denunciaban las torturas de la cárcel de Herrera de la Mancha, que marcan el final de la historia dando una visión clara y completa de toda ella, escrito con ánimo militante y solidario con la lucha de los presos.

El diálogo que se produce delante de la cámara, ha ocurrido también, en la vida cotidiana, como un penúltimo episodio de la historia que se explica. Las personas a las que han recurrido han contribuido decisivamente al recuerdo y reflexión sobre aquella experiencia, a la posibilidad de la conciencia de la misma y en éste sentido, al menos, han participado también en la lucha. Y de esto se trata precisamente, de continuarla en el presente, de hacer servir las enseñanzas de este rico y todavía próximo pasado para las luchas actuales.

Género: Documental
Duración: 90 minutos
Año: 2017
Idiomas: Castellano y catalán
Dirección y guión: Colectivo COPEL. Documentación: Colectivo COPEL
Asesoría/Coordinación: Gemma Serrahima Mackay y Colectivo COPEL
Producción: Metromuster, Producciones La Hormiga
Cámara: Héctor Flores, Carlos Melchor, Neus Solà, Antonio Dolç, Anabel Varela, Producciones La Hormiga, Cedric, Katia Armesto
Sonido: Genís Oroval, Antoni Dolç, Producciones La Hormiga
Montaje: Pablo Gil, Producciones La Hormiga
Baile: Imágenes de la película dirigida por Jörg Langer sobre el espectáculo “Wad Ras” de la compañía Increpación Danza.

También en Rambla: Cárceles en llamas.

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