“BOADILLA” DE ESMOND ROMILLY

La primera impresión durante la presentación del libro “Boadilla” del brigadista internacional inglés Esmond Romilly es que aún hay mucho por saber sobre la guerra civil española y que nuevos testimonios aportan nuevas perspectivas de análisis e interrogantes.

 

 

 

 

Texto: Carol Porta Fotos: Francesc Sans

Un rebelde inglés en la guerra civil española

 

En una acogedora sala (1) repleta de libros, se congregaron unas personas (2) alrededor de unos estudiosos (3) con el interés de saber más sobre un libro (4).

 

1)     La sala era en la mítica librería Taifa, c/ Verdi, 12 del barrio de Gràcia.

 

2)     Las personas que asistieron a la presentación tenían en común la curiosidad intelectual.

 

3)     El libro que se presentaba era  “Boadilla” del voluntario inglés Esmond Romilly de Amarú Ediciones que por primera vez se publica en castellano, con comentarios críticos que contextualizan y amplían la información del autor.  

 

4)     Los estudiosos que expusieron fueron: Antonio R. Celada de la Universidad de Salamanca (USAL) responsable de la edición crítica en castellano de “Boadilla”; Jaume Josa Llorca del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Mercedes Alvárez, historiadora de la Universidad de Barcelona (UB), quienes presentaron al primero.

 

 

La primera impresión durante la presentación del libro “Boadilla” del brigadista internacional inglés Esmond Romilly es que aún hay mucho por saber sobre la guerra civil española y que nuevos testimonios aportan nuevas perspectivas de análisis e interrogantes.

 

Ésta es una de las ideas que se suscitan cuando se atiende al trabajo del grupo de investigación que integra el profesor Antonio R. Celada de Universidad de Salamanca (USAL), que se interesa por la literatura de compromiso y las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española.  

 

En esta ocasión, Celada estuvo en la librería Taifa para presentar el libro “Boadilla” de Esmond Romilly,  el primero de la colección “Armas y Letras” de su grupo de investigación.  En el recuadro se adjuntan los futuros títulos de la colección, en preparación.

 

Antonio R. Celada hace énfasis en la distinción entre literatura de compromiso y de denuncia. Mientras el compromiso se basa en la ideología, en una creencia en una época determinada que los fuerza a actuar, aunque años más tarde algunos se arrepientan; la literatura de denuncia estaría más relacionada con posturas éticas y moraleEsa diferenciación es importante para contemplar este libro. Esmond Romilly pertenecía a una familia acomodada de Inglaterra, alumno de Wellington College, colegio privado y elitista que criticó duramente junto con su hermano Giles. La prensa británica lo llamaba el sobrino rebelde de Winston Churchill,  debido a su parentesco con dicho político, pero a él no le gustaba. Cuando vino a participar de la guerra civil española como miembro de las brigadas internacionales era joven, idealista, romántico e impertinente. Escribió “Boadilla” a los 19 años y sorprende por sus reflexiones agudas y complejas.  Antonio R. Celada destaca las reflexiones a nivel humano, las relativas a cómo viven, cómo sobreviven, sobre los conflictos en el grupo, las debilidades humanas: el miedo, la culpa, el sufrimiento en la guerra. Y subraya que Romilly escribe muy bien, “sabe generar complicidad con el lector”.

 

Este libro se publicó por primera vez en 1971 en inglés con una introducción y notas de Hugh Thomas (historiador hispanista muy reconocido). Sin embargo, Antonio R. Celada señala que en esa edición hay muy pocas notas, algunas de las cuales tienen errores y pocas fotos. En cambio, en la edición en castellano se han incorporado 103 notas (que complementan, aclaran, corrigen inexactitudes del autor) y presentan material complementario: fotos y mapas, que ayudan al lector a tener una mayor comprensión de lo que se está narrando.

 

En el libro se cuentan tres enfrentamientos: en el Cerro de los Ángeles, Ciudad Universitaria y el último en Boadilla del Monte, que es la más sentida porque allí sólo sobreviven dos de los 18 ingleses que formaban parte del batallón alemán en el que estaba Romilly. En esa parte del libro, Romilly cuenta que cuando pasan lista de los sobrevivientes el silencio después de cada nombre sin respuesta resultaba desolador.

 

Otro aspecto importante es la narración que hace Romilly sobre cómo estaban preparados para hacer frente a esas batallas, pues se hace evidente mucha desorganización, poco material bélico y armas obsoletas.

 

Romilly también constata que muchos de los caídos durante la guerra tenían fe en que no serían vencidos, sin embargo después nadie los recuerda. Por último, este brigadista inglés en el epílogo manifiesta: “No soy pacifista, a pesar de que desearía que fuese posible controlar tu propia vida sin la intromisión de ese horrible monstruo de poder y muerte que es la guerra…”

 

Por otra parte, el mismo grupo de investigación de la Universidad de Salamanca que integra Celada está preparando un directorio de brigadistas internacionales de habla inglesa en la guerra civil española y por el momento cuentan con datos de 7.307 (entre los cuales, además de ingleses, hay irlandeses, estadounidenses, canadienses, indios, sudafricanos, entre otros. Incluso aproximadamente 150 cubanos que habían venido desde los Estados Unidos y debido a ello, se comunicaban en inglés). Para la realización de ese directorio han consultado 20 archivos en medio mundo, según Celada, pero les falta poder acceder al archivo RGASPI de Moscú, el cual hasta hace pocos años era inaccesible y ahora resulta muy difícil conseguir los permisos.

 

Asimismo el profesor resalta que mientras más estudian sobre los brigadistas internacionales de habla inglesa en la guerra civil española constatan que algunos mitos que se han levantado en torno a su participación habría que reconsiderarlos.  Por ejemplo, se suele decir  que la brigada Lincoln era muy culta, sin embargo de acuerdo con la base de datos no más de un diez por ciento eran universitarios, escritores, poetas o periodistas.

 

Otra afirmación que habría que al menos matizar, según el mismo Celada, es que la historia la escriben siempre los  que ganan. Sobre la guerra civil española hay muchos testimonios de participantes del bando de los perdedores. Aunque  muchos internacionales cuando regresaban a sus países creían que eran los vencedores, que finalmente la historia les iba a dar la razón.

 

También, según Celada, suele decirse que la historia es lo que los historiadores quieren que sean y en parte es así, pero los Brigadas escriben conscientes que van a contar su historia y que el lector decidirá entonces qué es la historia.

 

Incluso la decisión de sumarse a las brigadas internacionales debería contextualizarse en la década del treinta, marcada por la crisis y alto nivel de desocupación.

 

En la librería Taifa, c/Verdi, 12, continuarán realizándose presentaciones de libros, el martes 8 de noviembre a las 19:30 horas se comentará “Harraga”, una novela negra de Antonio Lozano; se presentará el proyecto editorial de Tigre de paper Editors y AEDI (Espai Democràtic Intercultural) tendrá a su cargo la contextualización del tráfico de drogas y personas en el estrecho de Gibraltar.

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