BINKY BROWN, CLÁSICO DEL CÓMIC UNDERGROUND

altPrimero vi las páginas tamaño gigante de lo que después sería Binky Brown conoce a la Virgen María flameando en un tendedero casero que colgaba sobre la mesa de trabajo de Justin y que parecía ocupar todo el salón. Como se dice hoy día, me fliparon. Quedé tan atontado como debieron quedarse los visitantes del Armory Show de 1917, en Nueva York, cuando el Desnudo bajando una escalera de Duchamp fue visto por

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN por Art Spiegelman, el autor de Maus.

(Extractos)

 

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Primero vi las páginas tamaño gigante de lo que después sería Binky Brown conoce a la Virgen María flameando en un tendedero casero que colgaba sobre la mesa de trabajo de Justin y que parecía ocupar todo el salón. Como se dice hoy día, me fliparon. Quedé tan atontado como debieron quedarse los visitantes del Armory Show de 1917, en Nueva York, cuando el Desnudo bajando una escalera de Duchamp fue visto por primera vez, bajando una escalera. Estaba naciendo una forma nueva de ver y de pensar. Hicieron que sintiera náuseas (en el buen sentido de la palabra) y su puro “voy a por todas” cortaba el aliento. Me fascinó la terrible disponibilidad a compartir vergüenzas privadas, y me turbó su dibujo meticuloso y extravagante. También me sentí impresionado por la longitud y la ambición de la obra. Hoy día, para alguien joven acostumbrado a las “novelas gráficas”, cuarenta y cuatro páginas le puede parecer un simple prólogo pero, en aquellos tiempos, realizar cuarenta y cuatro páginas era algo épico. (…)

Mientras que otros aspirantes a historietistas aprenden a copiar los definidos y elegantes músculos de sus superhéroes favoritos, da la impresión de que Justin aprendió a copiar el estilo de los anuncios de Charles Atlas que se publicaban en la contraportada de los títulos superheroicos. Una de sus claras influencias fue Durero. Lo he visto estudiar las líneas de sus grabados con lupa. El cuidado que presta Justin a los detalles es casi medieval, ¡es tan meticuloso…! ¡Justin acepta todo el dolor que es capaz de soportar! Y los detalles son por fin visibles en esta edición. Los cómics impresos en papel de periódicos tienen su encanto, pero la primera encarnación de Binky sufrió a causa del papel demasiado poroso y su pequeño tamaño. Hasta la antología de 1995 que incluía este trabajo – Justin Green’s Binky Brown Sampler, publicada por la editorial Last Gasp-, se vio obligada a reproducir las páginas del comic-book porque Justin había vendido todos sus originales en los años 70 por un plato de judías. Afortunadamente, Christine Valenza, que heredó los originales, ha permitido que sean utilizados para este libro.  Y Binky Brown, por mucho tiempo un secreto para entendidos, puede ahora renacer para que puedas disfrutar de la temible iluminación de los hirvientes rayos de sus penes. ¡Aleluya!  (…)

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Han dicho sobre esta obra:

“Debe de haber sido para ti un infierno crearlo… Se puede ver que la obra proviene de un cerebro permanentemente dañado”. Kurt Vonnegut

“Justin Green está loco. Adoro cada trazo de su lápiz nervioso, cada rayón torturado que haya garabateado. Estaba entre los más destacados narradores gráficos de la primera ola del cómic undreground, un comentarista social con humor negro, y fue el PRIMER, COMPLETAMENTE EL PRIMER dibujante que creó cómics autobiográficos profundamente personales. Binky Brown abrió la senda que muchos otros dibujantes seguirían, yo incluido. Pocos han llegado tan lejos como él al revelarse a sí mismos en este medio. Para mí no hay nada más placentero que las confesiones de un alma torturada, si la historia está bien narrada, es entretenida, sincera y, sobre todo, divertida. ¡Si esto es lo que estáis buscando, y si os gusta el cómic, Justin Green es el primero y el mejor!”. Robert Crumb

NOTAS: Personalmente me parece muy interesante, además de la obra en sí, el extenso epílogo que escribe Justin Green en esta edición volcando sus experiencias en el medio, las preocupaciones religiosas y otros aspectos biográficos como su desorden obsesivo-compulsivo. Las referencias a la alquimia filosófica, donde el ser humano es su propio mago en la búsqueda de la sabiduría y de sí mismo, son algunas de la influencias de Carl Jung en este autor. Una curiosidad, en el citado texto nos descubre cómo, los dibujos de la portada y la contraportada original, están inspirados en dos Arcanos Mayores de las cartas de Tarot.

Ediciones La Cúpula: www.lacupula.com

INFORMA: JAVIER CORIA

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