En la última reunión de la Comisión de Seguridad Social, el Secretario de Estado, Borja Suárez, ante las preguntas de varios grupos parlamentarios, anunció que se reunirá el 30 de este mes de julio con representantes de la Asociación de Pensionistas ASJUBI40 para tratar el tema de los coeficientes reductores que penalizan la jubilación anticipada en personas con largas carreras de cotización. En principio, esa reunión parece una buena noticia para el colectivo afectado. Sin embargo, destacar que Borja Suárez se apresuró a «recordar que este tema ya se trató de resolver en la Reforma 2021», mediante la aplicación de unos complementos a la pensión, aunque afirmó que «puede que no fuera la solución óptima».

Vamos a ver la realidad del citado «Complemento»:

La Reforma 2021 presentada por José Luis Escrivá, limitaba mucho el acceso a esos complementos ya que exigía más de 44 años y 6 meses cotizados, que la pensión fuera menor a 900 euros y que los coeficientes reductores aplicados fueran mayores a los de la nueva ley 2021. Esos requisitos tan exigentes hicieron que de un colectivo afectado de aproximadamente 900.000 pensionistas solo se aplicaran a 99.000. Es decir, poco más del 10%. Pero si lo analizamos a nivel del importe la situación es todavía peor. El importe del primer mes (marzo 2022) fue de 2,8 millones de euros. Esto representa un complemento medio de 28 euros (brutos). Comparando con el importe de los coeficientes reductores de todo el colectivo (estimado por Escrivá), que ascendía a 2.745 MEUR anuales, esto representa menos del 1,5%.

En definitiva, la reforma 2021 ha supuesto que

1-El 90% de los afectados NO tiene complemento alguno.
2-El importe medio del complemento (que solo percibe el 10% de los afectados) es de 28 euros brutos
2-El complemento aplicado hace que en realidad el 98,5% del importe de los coeficientes reductores del colectivo total no se haya reparado.

Como podemos comprobar por los datos anteriores, lo que el Secretario de Estado cataloga como «solución que puede no fuera la óptima» supone en realidad una burla a la inteligencia.

Por favor, señor Secretario, al menos no nos traten de idiotas.

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