En un verano marcado por olas de calor en toda España, la Confederación General del Trabajo (CGT) de Valencia ha presentado una denuncia formal ante la Inspección de Trabajo contra Zara, la reconocida cadena de moda perteneciente al grupo Inditex. Según el sindicato, las tiendas de Zara ubicadas en los centros comerciales Arena, Aqua, Bonaire y Nuevo Centro han estado registrando temperaturas superiores a los 30 grados durante más de tres semanas, superando en cinco grados el límite máximo estipulado para trabajos en interiores, según el Real Decreto 486/1997. Esta situación no solo representa un incumplimiento de la normativa laboral, sino que también pone en riesgo la salud de los trabajadores y afecta la experiencia de los clientes.
La denuncia presentada por CGT Valencia señala que las altas temperaturas en las tiendas de Zara en los mencionados centros comerciales se deben principalmente al mal funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado. Según el sindicato, los equipos de climatización no están operando de manera adecuada, lo que ha llevado a un ambiente laboral insostenible. En algunos casos, se han instalado ventiladores de manera provisional, pero estos solo mueven el aire caliente sin proporcionar refrigeración efectiva.
El Real Decreto 486/1997, en su Anexo III, establece que la temperatura en lugares de trabajo cerrados debe mantenerse entre 17 y 25 grados Celsius para garantizar condiciones adecuadas. Las temperaturas registradas en las tiendas de Zara, que superan los 30 grados, representan una clara violación de esta normativa. Además, el sindicato ha informado que estas condiciones han causado malestar físico a los trabajadores, incluyendo un caso documentado de una empleada que sufrió agotamiento y mareos debido al calor excesivo.
Impacto en la Salud de los Trabajadores
El Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo (INVASAT), organismo científico-técnico de la Generalitat Valenciana, ha advertido que las altas temperaturas en entornos laborales pueden agravar dolencias preexistentes, como problemas respiratorios, cardiovasculares, cutáneos, gastrointestinales, diabetes, insuficiencia renal y epilepsia. Además, el calor extremo aumenta la probabilidad de accidentes laborales debido a la fatiga, la deshidratación y la disminución de la concentración.
CGT ha destacado que el calor excesivo no solo afecta a los trabajadores, sino que también genera incomodidad entre los clientes. Según el sindicato, los compradores no experimentan el «efecto de sosiego» esperado al entrar en las tiendas, sino todo lo contrario: la acumulación de calor crea un ambiente poco acogedor. Esta situación ha llevado a quejas verbales por parte de los clientes, que han sido atendidas por los propios trabajadores, quienes se encuentran en una posición vulnerable debido a las condiciones laborales.
El caso de la trabajadora que sufrió malestar físico pone de manifiesto la gravedad del problema. La exposición prolongada a temperaturas elevadas puede provocar deshidratación, golpes de calor y otros problemas de salud que, en casos extremos, pueden requerir atención médica. La falta de medidas efectivas por parte de Zara para abordar esta situación ha sido calificada por CGT como «totalmente insuficiente», lo que ha motivado la denuncia ante la Inspección de Trabajo.
Exigencias del Sindicato
CGT ha instado a los responsables de Zara a implementar una solución definitiva para garantizar un ambiente laboral seguro y cómodo. Entre las medidas propuestas, el sindicato exige:
- Acceso libre y directo a agua potable para toda la plantilla, asegurando que los trabajadores puedan hidratarse adecuadamente durante su jornada laboral.
- Provisión de ropa ligera y adecuada para mitigar los efectos del calor, en lugar de uniformes que puedan contribuir al malestar térmico.
- Rotación frecuente del personal entre diferentes zonas de las tiendas para evitar la exposición prolongada a áreas con altas temperaturas.
- Apagado de pantallas no esenciales que generan calor adicional en el ambiente.
- Reparación inmediata de los sistemas de aire acondicionado para cumplir con las normativas de temperatura establecidas en el Real Decreto 486/1997.
Estas demandas buscan no solo cumplir con la legislación laboral, sino también proteger la salud y el bienestar de los trabajadores, quienes son el pilar fundamental de la operación de las tiendas.
Contexto Laboral en Zara e Inditex
La denuncia de CGT no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un historial de tensiones laborales entre los sindicatos y el grupo Inditex, al que pertenece Zara. En los últimos años, los trabajadores de Inditex han protagonizado movilizaciones en varias regiones de España para exigir mejoras salariales y condiciones laborales dignas. Por ejemplo, en A Coruña, las delegadas del sindicato CIG han reclamado negociaciones a nivel provincial, mientras que en Madrid, CGT ha reportado un amplio seguimiento de huelgas en las tiendas de Inditex.
A pesar de los esfuerzos de los sindicatos, los avances en las condiciones laborales han sido limitados. En algunos casos, los acuerdos alcanzados con otros sindicatos, como CCOO y UGT, han sido criticados por CGT por no abordar de manera suficiente las demandas de los trabajadores. Por ejemplo, un reciente acuerdo salarial en Inditex fue descrito como un «logro histórico» por algunos sindicatos, pero CGT señaló que las mejoras, como un aumento de 30 euros al mes, son insuficientes frente a las demandas de los empleados.
En este contexto, la denuncia por las altas temperaturas en Valencia refleja una problemática más amplia sobre la gestión de las condiciones laborales en las tiendas de Zara. La multinacional, que opera miles de tiendas en todo el mundo, enfrenta el desafío de garantizar entornos de trabajo seguros en un contexto de cambio climático, donde las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas.
Implicaciones Legales y Reputacionales
El incumplimiento del Real Decreto 486/1997 puede acarrear sanciones significativas para Zara si la Inspección de Trabajo confirma las irregularidades denunciadas por CGT. Las multas por violaciones de la normativa de prevención de riesgos laborales pueden variar según la gravedad de la infracción, pero más allá de las sanciones económicas, esta situación podría tener un impacto reputacional para Inditex. La compañía, que se ha posicionado como líder en sostenibilidad y responsabilidad social, enfrenta críticas recurrentes por sus prácticas laborales, tanto en España como en otros países.
Por ejemplo, organizaciones como Earthsight han señalado vínculos entre la cadena de suministro de Inditex y violaciones de derechos humanos en Brasil, mientras que movimientos como el BDS han llamado al boicot de Zara por sus operaciones en Israel. Estas controversias, combinadas con la denuncia actual, podrían amplificar la percepción de que Inditex no prioriza adecuadamente el bienestar de sus trabajadores ni el cumplimiento de normativas laborales.
El Papel del Cambio Climático
El caso de las tiendas de Zara en Valencia también pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las empresas en un contexto de cambio climático. Las olas de calor, cada vez más frecuentes en España, exigen que las empresas inviertan en infraestructuras de climatización adecuadas y adopten protocolos para proteger a sus trabajadores. La falta de sistemas de aire acondicionado funcionales en las tiendas de Zara no solo incumple la normativa, sino que también refleja una posible falta de preparación para enfrentar los impactos del calentamiento global.
Según informes del World Weather Attribution (WWA), las altas temperaturas están generando un número creciente de víctimas invisibles, incluyendo trabajadores expuestos a condiciones extremas. En este sentido, la denuncia de CGT podría servir como un precedente para que otras empresas revisen sus sistemas de climatización y adopten medidas preventivas para proteger a sus empleados.
Reacciones y Perspectivas
Hasta el momento, Zara no ha emitido un comunicado oficial en respuesta a la denuncia de CGT. Sin embargo, la presión de los sindicatos y la atención mediática podrían obligar a la compañía a tomar medidas rápidas para resolver el problema. La Inspección de Trabajo tiene la facultad de realizar visitas a las tiendas afectadas, evaluar las condiciones laborales y emitir recomendaciones o sanciones según corresponda.
Por su parte, CGT ha reiterado su compromiso de velar por los derechos de los trabajadores y ha anunciado que seguirá vigilando la situación en las tiendas de Zara. El sindicato también ha hecho un llamado a los clientes para que apoyen sus demandas, destacando que un ambiente laboral seguro beneficia tanto a los empleados como a los consumidores.
Conclusión
La denuncia de CGT contra Zara por las altas temperaturas en sus tiendas de Valencia pone de relieve una problemática urgente que combina cuestiones de salud laboral, cumplimiento normativo y responsabilidad corporativa. Las temperaturas superiores a los 30 grados en los centros comerciales Arena, Aqua, Bonaire y Nuevo Centro no solo violan el Real Decreto 486/1997, sino que también exponen a los trabajadores a riesgos de salud significativos. Las exigencias del sindicato, que incluyen acceso a agua potable, ropa adecuada y reparaciones urgentes de los sistemas de aire acondicionado, son pasos necesarios para garantizar un entorno de trabajo seguro.
Este caso también subraya la importancia de que las grandes empresas, como Inditex, adapten sus operaciones a los desafíos del cambio climático y prioricen el bienestar de sus empleados. La resolución de esta denuncia será un indicador clave de cómo Zara y otras multinacionales abordan las condiciones laborales en un mundo cada vez más cálido. Mientras tanto, la lucha de CGT por la justicia laboral continúa, recordándonos que los derechos de los trabajadores deben ser una prioridad en cualquier modelo de negocio.
