El ex-comisario de la Policía Nacional, José Manuel Villarejo, ha mantenido durante su declaración de hoy en el juicio por el caso Tándem -celebrado en la Audiencia Nacional- que el CNI estuvo implicado en los atentados del 17-A en Barcelona y en Cambrils.

“Yo he continuado trabajando con el CNI hasta el último día. Trabajé con ellos para mirar de arreglar el lío del famoso atentado del imán de Ripoll, que al final fue un error grave del señor Sanz Roldán, que calculó mal las consecuencias de dar un pequeño susto en Catalunya”, ha aseverado en sede judicial.

De hecho, hace un año, en otro procedimiento judicial, Villarejo ya dijo que una fuente “muy importante” había avisado del “posible riesgo” de atentado en Barcelona, “como pasó lamentablemente después en la Rambla”. “El CNI dijo que no era fiable, porque antes había trabajado para ellos, pero en realidad era un espía marroquí”, aclaró. Esta vez, en cambio, el ex-comisario señala directamente la intencionalidad de quién fue director del CNI.

La declaración de Villarejo apuntala las informaciones sobre la vinculación del CNI con los atentados, aparecidas por primera vez el 2019 en el diario madrileño Público, a pesar de que esta rama no se investigó durante el juicio que acabó a principio del 2021.

A pesar de las peticiones de algunas acusaciones, la Audiencia Nacional se negó a citar a Villarejo como testigo en el juicio contra los tres acusados (los únicos que quedaron vivos) de la organización de los atentados.

A raíz de estas declaraciones, políticos de la órbita independentista han salido en tromba a pedir explicaciones al gobierno español. Más allá de las discrepancias ideológicas que puedan tener unos y otros no estaría de menos aclarar lo sucedido, más que nada por aquello de honrar a las víctimas, a sus familiares y sobre todo a la verdad.

[AMPLIACIÓN 12/1/22]

Villarejo ahora matiza

Tras su declaración de ayer, el excomisario José Villarejo se ha reafirmado en que el 17A fue el resultado de un “error grave” del exdirector del CNI Félix Sanz Roldán “por darle un pequeño susto a Cataluña”, pero ha matizado que la intención no sería provocar un atentado y que lo que pasó es que “se le fue de las manos” al morir el líder de la célula, el imán del Ripoll, al que, según él, tenían controlado los servicios de inteligencia españoles.

“Lo que he dicho en relación con lo del susto es que muchas veces se han provocado comandos ficticios para tranquilizar… y que probablemente la intención en absoluto fuera provocar ningún atentado, pero sí dar la apariencia del riesgo para que Cataluña viera la necesidad de la protección del Estado”, ha explicado Villarejo en declaraciones a los periodistas a la entrada del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por tres piezas del caso Tándem.

Pese a esas intenciones, ha proseguido, el asunto al CNI “se le fue de las manos cuando el imán muere” en la explosión de la vivienda de Alcanar (Tarragona) en la que preparaban bombas para atentar, y entonces los miembros de la célula, “los jovencitos, no saben cómo reaccionar”.

Para reforzar su versión, el ex comisario ha recordado que la fiscal que investigó los atentados, la actual fiscal general del Estado, Dolores Delgado, dijo en su momento que había que asumir que hubo errores porque si no el atentado no se habría cometido.

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