La agencia de contrainteligencia de Rusia ha informado hoy que el coche bomba que mató a la hija del filósofo, Alexander Dugin, fue colocado por una espía ucraniana que luego huyó a Estonia.

Los funcionarios del FSB identificaron a la presunta asesina de Darya Dugina como Natalia Vovk, de 43 años, quien, según dijeron, estaba actuando como parte de un complot criminal “orquestado y perpetrado por los servicios especiales ucranianos”, según la agencia estatal de noticias rusa TASS.

La FSB publicó una compilación de videos que se inician con Natalia Vovk entrando en territorio ruso con su Mini Cooper gris, que luce una matrícula emitida por la República Popular de Donetsk. Una segunda parte del vídeo parece mostrar a Vovk entrando al edificio de apartamentos donde vivía Dugina en Moscú.

La cámara de un timbre ofrece una vista clara del rostro de la mujer mientras se para frente a la puerta principal y luego responde a una llamada en su teléfono. La parte final del video muestra el Mini Cooper de Vovk, ahora con placas ucranianas, siendo sometido a una inspección en la frontera entre Rusia y Estonia horas después del asesinato de Dugina. Una agente fronteriza da instrucciones en ruso Vovk para abrir todas las puertas de su automóvil y la guantera, y para sacar su equipaje del maletero. Vovk, que viste un chándal rosa y gafas de sol oscuras, parece cumplir con la inspección, después de lo cual se le permite seguir su camino.

Natalia Shaban-Vovk, la presunta asesina de Dugina.

Rusia y Ucrania se culpan mutuamente

Ucrania se ha apresurado a negar cualquier participación en el asesinato de Dugina, de 29 años, y el principal asesor de Volodímir Zelenski, Mykhailo Podolyak, ha declarado: “No somos un estado criminal, a diferencia de Rusia, y definitivamente no somos un estado terrorista”.

Rusia también ha negado haber llevado a cabo un ataque de “bandera falsa” contra Dugina, cuyo padre, apodado interesadamente por Occidente como “el cerebro de Putin”, había emitido una declaración en línea pocas horas antes de la explosión criticando al presidente ruso y abogando por “transformaciones internas”.

Dugina regresaba de un festival cultural celebrado a las afueras de Moscú, al que había asistido con su padre cuando su Toyota Land Cruiser explotó provocándole la muerte inmediata. Su padre, de quien algunos medios han sugerido que pudo haber sido el objetivo principal del asesinato, se había ido del festival en otro automóvil distinto. Fue filmado en la escena de la explosión apareciendo en estado de shock.

Según el FSB, la principal sospechosa del asesinato, Vovk, había llegado a Rusia el 23 de julio con su hija de 12 años (para pasar desapercibida), Sophia Shaban, y se mudó al mismo edificio de apartamentos en Moscú donde vivía Dugina para recopilar información sobre el estilo de vida y los hábitos de la joven rusa.

Documentación de Natalia Shaban-Vovk difundida por la FSB.

La agencia TASS reveló, citando fuentes oficiales, que Vovk siguió a Dugina en un Mini Cooper con matrícula kazaja. Después de detonar el todoterreno de Dugina con un dispositivo de control remoto, Vovk y su hija huyeron a la vecina Estonia en su Mini Cooper, con placas ucranianas, según la FSB. Rusia ya ha anunciado que pedirá la extradición de Vovk, aunque algunos periodistas rusos especulan con que Rusia ya ha desplegado agentes secretos a la caza de Vovk.

Dugin emitió un comunicado describiendo a su hija como una “estrella en ascenso” que fue “asesinada a traición por enemigos de Rusia”. “Nuestros corazones anhelan no solo venganza y represalias, sería demasiado mezquino, no es el estilo de Rusia”, escribió Dugin. “Solo necesitamos la victoria”, sentenció.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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