El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha dado muestras de su profundo desconocimiento sobre la historia reciente de Ucrania. Ha sido a raíz de una broma por videoconferencia que le han gastado unos cómicos rusos. Haciéndose pasar por el alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, y representantes de la comunidad gay ucraniana, los bromistas le plantean al primer edil madrileño organizar una especie de pride en honor a Stepan Bandera, presentándolo como un “icono” de la comunidad LGTBIQ+ ucraniana. Almeida, ni corto ni perezoso, se ofrece a recibir a Stepan Bandera “dentro de dos semanas”. Los cómicos le responden que “está muerto”, y el alcalde les trasmite su pesar: “lo siento mucho, lo siento mucho”. Vea el vídeo completo a continuación:

También invitan Almeida a participar en una supuesta performance durante la cumbre de la OTAN, en la que debería desnudarse, junto al embajador ucraniano, una proposición a la que se niega en redondo.

En la conversación, de más de un cuarto de hora, los humoristas le hacen demandas sorprendentes, como que apoye deportar a todos los hombres ucranianos de España para que luchen en la guerra, una medida que Almeida defiende, y también que sancione a los ciudadanos rusos, a lo que el alcalde madrileño responde que “hay que castigar a los bastardos rusos, aquí, en España y en Madrid”.

El alcalde de Madrid sospecha de la trampa cuando le recuerdan el pelotazo que dio a un niño en un vídeo que se hizo viral cuando chutaba a una portería en un acto, y cuando, finalmente, el humorista le pregunta por el mote de carapolla que le ha puesto la oposición política.

La misma broma la han sufrido los alcaldes de Viena, Michael Ludwig, y el de Budapest, Gergely Karacsony, pero es Almeida el que tarda más en darse cuenta de que le están tomando el pelo.

A propósito de Stepan Bandera

Stepan Andriyovych Bandera fue un líder nacionalista ucraniano que apoyó a la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial y dirigió la Organización de Nacionalistas Ucranianos. Bandera fue un cabecilla fascista partidario de crear una dictadura antisoviética en territorio ucraniano que recurrió a la colaboración con el régimen nazi alemán y a los crímenes en masa para imponer su Estado habitado únicamente por la etnia ucraniana. En 1940 creó dos batallones de la Wermacht formados por miembros de su organización de nacionalistas ucranianos, los batallones Nachtigall y Roland, que participaron en el ataque a la URSS. Es responsable de la ejecución en junio de 1941 en la ciudad de Lvov de miles de polacos, rusos, judíos y ucranianos comunistas, de matanzas y pogroms de judíos y polacos cometidos por los fascistas ucranianos en el verano de 1941. De las horribles matanzas en 150 aldeas habitadas por polacos civiles el 11 de julio de 1943, en que cerca de cien mil fueron masacrados. Es responsable del asesinato de 17 mil polacos entre 1944 y 1947. De la ocupación de 33 localidades en Eslovaquia Oriental en 1946.
Del asesinato de judíos y representantes del Estado checoslovaco y otros crímenes espantosos.

Bandera fue asesinado en Munich el 15 de octubre de 1959 en la escalera de su edificio de apartamentos. Hubo muchas conjeturas sobre lo ocurrido, pero no se pudo establecer lo que verdaderamente pasó.

Hoy en día algunos tratan de negar la verdad histórica e incluso de recrear al criminal fascista Bandera como a una especie de héroe nacional. En 2010, el supuesto demócrata y amado de Occidente, Viktor Yushchenko, concedió póstumamente a Bandera el título de Héroe de Ucrania. Ese premio vergonzoso fue condenado por las organizaciones rusas, polacas y judías, y fue anulado oficialmente en enero de 2011. Ahora, los retratos de Bandera son exhibidos descaradamente en la Plaza de la Independencia, un comentario elocuente de la naturaleza de, al menos, una parte significativa de los activistas que luchan por el poder en Ucrania. Incluso Zelenski ha dicho de él que es “un héroe”.

El partido dominante en el nuevo gobierno de Ucrania, Svoboda, se considera orgulloso heredero del ONU y su líder Stepan Bandera, y quiere purificar la sociedad ucraniana, persiguiendo violentamente a homosexuales, prohibiendo el aborto, estableciendo un orden jerárquico y disciplinado, enfatizando la masculinidad y la parafernalia militar, llamando a la expulsión de la mafia judía moscovita y eliminando el comunismo, comenzando por la prohibición del Partido Comunista y la persecución de sus miembros o intelectuales afines.

Un sondeo de opinión realizado por la encuestadora estatal VTsIOM a mediados de marzo del 2014, demostró que la mayoría de los rusos (91%) creen que los partidarios de Bandera son representantes de un movimiento semi-fascista y creen que ellos suponen una seria amenaza para la población de habla rusa en Ucrania.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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