Un hombre de 55 años se ha suicidado este lunes por la tarde al ser desahuciado del piso de protección oficial -propiedad del Ayuntamiento de Barcelona– donde vivía desde el 2010. Los hechos han ocurrido en la calle de la Sèquia Madriguera del barrio del Bon Pastor, en el distrito de Sant Andreu de la capital catalana, y la víctima -llamada Alberto- se ha lanzado desde el balcón del piso -un cuarto- antes de que los equipos de emergencia pudieran desplegar la lona para amortiguar el impacto.

Cuando la comitiva de desahucio ha llegado al inmueble, Alberto no se encontraba en el interior y los operarios han procedido a cambiar la cerradura de la puerta. La víctima ha llegado al piso dos horas más tarde y, al ver lo que estaba pasando, ha echado a los operarios y ha colocado una silla junto a la barandilla del balcón, a la que se ha subido para poner fin a su vida. Alberto entró a vivir en el piso a través de su madre, la titular del inmueble, quien al morir hace dos o tres años se lo cedió a su hijo, que no podía asumir el alquiler.

El hombre ya había vivido previamente un intento de desahucio que se detuvo ofreciéndole 15 días para entregar las llaves y, según el Ayuntamiento de Barcelona, ​​el proceso se inició en 2019 debido a «graves conflictos vecinales» . Sin embargo, los vecinos no creen que fuera tan conflictivo, según han explicado a El Periódico. El consistorio también afirma que los servicios sociales ofrecieron a Alberto recursos residenciales, pero que nunca obtuvieron respuesta.

El Ayuntamiento justifica el desahucio

La concejala de Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, ​​Lucía Martín, ha justificado el desahucio del hombre de Bon Pastor que se ha suicidado este lunes mientras los operarios cambiaban la cerradura de la puerta argumentando que el vecino hacía un uso fraudulento de la vivienda. En una rueda de prensa, la concejala ha asegurado que el proceso de desahucio no estaba relacionado con el impago del alquiler, sino que el «factor de importancia es el uso fraudulento» y la imposibilidad de establecer un vínculo con los Servicios Sociales municipales.

Martín ha explicado que el hombre tenía realquiladas algunas habitaciones del piso y que hacía más de dos años que el consistorio intentaba establecer un vínculo -sin éxito- para buscarle una solución habitacional. Además, ha señalado que recibieron quejas vecinales por molestias, ruidos y constantes entradas y salidas de personas de la vivienda. «Ante situaciones en las que nos encontramos usos anómalos o fraudulentos y no hay posibilidad de establecer vínculo para conseguir acompañar a la persona y ofrecerle una alternativa, no podemos dejar que la convivencia en la finca se degrade y se haga un mal uso de la vivienda», ha manifestado Martín.

La concejala ha reiterado que la demanda de desahucio es un hecho «totalmente excepcional» y ha asegurado que «ni esta ni ninguna otra demanda se presenta por falta de pago». Martín también ha explicado que el hombre que se suicidó no era el titular del contrato de alquiler, que estaba a nombre de su madre, fallecida desde 2018, momento a partir del cual empezó el impago del alquiler.

Redacción en Revista Rambla | Web | Otros artículos del autor

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

Comparte: