La entidad SOS Racismo Cataluña ha alertado este lunes de los altos niveles de infradenuncia detectados ante las situaciones de racismo que llegan a la organización. Concretamente, el 63% de los casos que identificaron en 2021 no acabaron en denuncia, un incremento “bastante elevado respecto al histórico”, que “oscilaba entre el 30 y el 46%”.

En rueda de prensa este lunes para presentar el informe “Invisibles: el estado del racismo en Catalunya”, representantes de SOS Racismo han explicado que en 2021 atendieron a un total de 648 personas, de las cuales 474 se dirigían a la entidad por primera vez y, entre ellas, 334 casos fueron identificados como constitutivos de racismo.

Estas 334 situaciones de racismo identificadas suponen un incremento del 83,5% respecto a 2020 y el dato más alto de los últimos años. Este incremento, señala el informe, se debe a la mejora del servicio y a que “la situación sanitaria y social ha incrementado y visibilizado las desigualdades y vulneraciones de derechos también por racismo”. Sin embargo, sólo 125 casos de estos 334 llegaron a ser denunciados.

Los motivos de la infradenuncia
La infradenuncia se debe, principalmente, a que la víctima “desiste de llevar a cabo el proceso” por, entre otras cosas, “el miedo a las represalias o a que la situación empeore y la dificultad para actuar ante vulneraciones de derechos que difícilmente son reconocidos tanto por las administraciones públicas como por los actores privados”, ha explicado Paula Rossi, portavoz de la organización.

Por otro lado, ha detallado, también influye “la normalización, es decir, cuando reconocen que lo que les ha ocurrido está mal, pero creen que es lo que toca por vivir en este contexto”. Además, también apunta a “la reacción de los agentes externos, la banalización de las consecuencias de estas vulneraciones de derechos y la falta de acción o la omisión por parte de la administración pública, que tiene que crear políticas y, si ya existen, hacerlas cumplir”.

Sólo el 12% tiene una situación administrativa irregular

En cuanto al perfil del denunciante, Rossi ha explicado que sólo el 12% de las personas que contactaron con la entidad en 2021 para denunciar una discriminación racista tenían una situación administrativa irregular. “Denunciar también puede ser un privilegio”, ha señalado. En cuanto al resto, el 42% tenía la nacionalidad española y el 35% eran “personas extranjeras regularizadas”.

En este sentido, Rossi ha remarcado que “por una parte, la estabilidad administrativa facilita y neutraliza los factores de la infradenuncia y, por otro, no estamos llegando, no sólo como asociación, sino como sociedad, a las personas que probablemente son más propensas de sufrir violencia racista”.

Discriminaciones entre particulares

Respecto a las situaciones de racismo, las discriminaciones o agresiones entre particulares fueron las más comunes entre las que llegaron a la entidad en 2021. Concretamente, representaron el 30% de los casos asumidos por SOS Racismo el año pasado, con 83 situaciones identificadas, de las cuales 37 fueron asumidas como casos y 47 no pudieron ser tramitadas.

Estos casos, especialmente cuando son entre vecinos, ha explicado Rossi, “se denuncian cuando la situación es ya insostenible y insoportable”. Además, el abordaje es difícil porque estas situaciones “se reducen a problemas de convivencia y no se incorpora el eje antirracista en las intervenciones como, por ejemplo, en las mediaciones, donde se tratan los hechos como un desacuerdo entre personas por diferencias culturales”.

En segundo lugar, se encuentran las discriminaciones por parte de los cuerpos de seguridad pública, que en 2021 fueron el 20% del total de nuevos casos asumidos (25), además de los 37 que no pudieron ser denunciados. “En esta tipología, una parte importante de las situaciones identificadas no fueron denunciadas, a menudo por la desconfianza en la Justicia”, señala el informe.

Entre los casos de discriminación, Rossi ha destacado “las identificaciones por perfil racial” que, “además de ser una vulneración en sí mismas, abren la puerta a mayores vulneraciones, como abuso de autoridad, maltrato y violencia”.

Por otra parte, la discriminación en cuanto al acceso a derechos sociales ocupa la tercera posición en el número de nuevos casos asumidos por SOS Racismo. Concretamente, en 2021 representaron el 16% del total. Eso sí, de las 67 situaciones identificadas, 47 no se acabaron denunciando al tratarse de hechos que “como la vivienda o la salud, necesitan soluciones inmediatas, y estas personas no pueden permitirse el lujo de esperar”.

Barcelona despliega una nueva estrategia antirracista

El Ayuntamiento de Barcelona comenzará a desplegar una nueva estrategia antirracista que contará con tres niveles de actuación: la prevención general para deconstruir prejuicios, la prevención específica para “desactivar actitudes y conductas racistas más manifiestas” y la protección frente a la vulneración de derechos. En la capital catalana, que ya cuenta con una Oficina por la No Discriminación, el racismo es la primera causa de discriminación.

Una de las acciones previstas para implantar esta estrategia es la creación de una bolsa de personas formadoras racializadas que participarán en las actividades de formación, tanto a personal interno de servicios municipales que tienen contacto directo con la ciudadanía. Además, prevén que este modelo de prevención del racismo llegue también a escuelas y comunidades educativas.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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