29 noviembre, 2021

Sant Jordi 2021 en Barcelona

La celebración de este Día de Sant Jordi será de proximidad y sin aglomeraciones para evitar la propagación de la COVID-19. En Barcelona, los establecimientos de libros y flores podrán vender los productos en la calle entre el 21 y el 23 de abril, y el Día de Sant Jordi se habilitarán una decena de recintos feriales al aire libre y con acceso controlado en toda la ciudad
Las recomendaciones y restricciones por la pandemia de la COVID-19 nos obligan a un Sant Jordi diferente. (F. Sans / Archivo)

Los días 21, 22 y 23 de abril, los establecimientos de venta de libros y flores podrán instalar mesas en la calle para vender sus productos. Las mesas se ubicarán preferentemente ante la fachada del establecimiento, garantizando el espacio para la movilidad de los peatones y la distancia de seguridad con otros establecimientos próximos. Habrá 490 puntos de venta repartidos por todos los distritos.  Durante tres días, ¡podrás comprar los libros y las rosas en los puestos de las tiendas del barrio!

Recintos feriales

Además, el 23 de abril habrá una decena de recintos feriales al aire libre distribuidos por la ciudad y gestionados por los gremios de libreros y floristas, con 180 paradas y 31 puntos de firma de libros. El objetivo es evitar desplazamientos y garantizar una celebración de Sant Jordi cerca de casa, segura y sin aglomeraciones. Los espacios estarán abiertos hasta dos horas antes del toque de queda.

Los recintos perimetrados tendrán aforo limitado, entrada y salida diferenciadas y respetarán todos los protocolos de las autoridades sanitarias.

A diferencia de otros años y para evitar aglomeraciones, los puestos serán solo profesionales. No habrá puestos de asociaciones, entidades, partidos políticos, etcétera.

Ubicación de los recintos feriales:

  • Paseo de Gràcia (de ronda de Sant Pere a Aragó, L’Eixample)
  • Plaza de la Universitat (Ciutat Vella)
  • Jardines de Agustí Centelles (L’Eixample)
  • Jardinets de Gràcia (Gràcia)
  • Plaza de la Vila de Gràcia (Gràcia)
  • Paseo de Lluís Companys (Ciutat Vella)
  • Plaza Reial (Ciutat Vella)
  • Plaza de Valdivia (Les Corts)
  • Plaza de Sarrià (Sarrià-Sant Gervasi)
  • Interior de manzana del Poblenou (entre la rambla del Poblenou y las calles de Pallars, Llacuna y Pujades, Sant Martí)

Además, en los extremos de la plaza de Orfila (Sant Andreu) también habrá puestos de libros y rosas, aunque en este caso el espacio no se perimetrará.

Irene Vallejo, pregonera de la Lectura 2021

El jueves 22 de abril, a las 18.00 horas, Irene Vallejo conversará con el periodista Xavi Ayén en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona sobre el conjunto de su obra y el papel que la lectura y las bibliotecas han tenido en su vida. El pregón se podrá seguir en directo a través de este web, el canal de YouTube del Ayuntamiento de Barcelona y las redes sociales de las bibliotecas de Barcelona.

Nacida en Zaragoza en 1979 y licenciada en Filología Clásica, Irene Vallejo obtuvo el doctorado europeo por las universidades de Zaragoza y Florencia. Desde su infancia se sintió fascinada por las leyendas de Grecia, Roma y el mundo mediterráneo. Actualmente lleva a cabo una intensa tarea de divulgación del mundo clásico impartiendo conferencias y a través de sus colaboraciones habituales en los diarios Heraldo de Aragón y El País. Desde el 2015 también ofrece coloquios frecuentes con estudiantes en escuelas e institutos de todo el Estado español, participa en actividades de promoción de la cultura y colabora en el proyecto “Believe In Art”, que lleva el arte y la literatura a los hospitales infantiles.

La tradición: el libro y la rosa

Según la tradición de Sant Jordi, el 23 de abril miles de personas salen a pasear para disfrutar de una de las festividades más intensas, especiales y bellas del año. Este año, sin embargo, las recomendaciones y restricciones por la pandemia de la COVID-19 nos obligan a un Sant Jordi diferente, próximo, seguro y sin aglomeraciones.

Por Sant Jordi no hay que ir a la librería para ver libros. En todas partes, en cualquier esquina, en cualquier calle, miles de libros ocupan vías y plazas. La arteria principal de la fiesta es La Rambla, repleta de estands y autores firmando sus últimas obras, pero las librerías de cada barrio también salen a la calle para que la mejor oferta literaria inunde Barcelona. Mientras tanto, las floristas dibujan Barcelona con todos los colores de la primavera y los enamorados se regalan rosas como gesto de amor en mayúsculas. Los pasteleros hacen caballeros y dragones de chocolate y los panaderos, deliciosos panes de queso y sobrasada con los colores de la bandera. Cada uno hace su gesto para que tú puedas hacer los tuyos.

Sant Jordi es cultura, flores, amor y participación ciudadana. Y del mismo modo, Barcelona, ciudad abierta, inclusiva y participativa, es Sant Jordi.

Sant Jordi es la fiesta de los gestos. Gestos en forma de libros y rosas para las personas que más queremos. Esta tradición catalana nació a principios del siglo XX, cuando el Gremio de Libreros y la Cámara Oficial del Libro establecieron esta fecha para conmemorar que el 23 de abril murieron los escritores William Shakespeare, Miguel de Cervantes y Garcilaso de la Vega. Esta también es la fecha en que nacieron, o murieron, escritores reconocidos como Josep Pla, Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov o Manuel Mejía Vallejo. Desde 1996, la Unesco ha declarado que esta tradición ha pasado a ser mundial y se ha convertido en el Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor.

La fuerte tradición literaria de Barcelona y el compromiso de la ciudad con las letras ha supuesto su inclusión dentro de la Red de Ciudades Creativas Unesco como Ciudad de la Literatura. La designación implica un reconocimiento mundial del sector literario y de la literatura barcelonesa.

La rosa, por su parte, responde al desenlace de la leyenda y las hay de todos colores, que simbolizan diferentes estados de ánimo y sentimientos hacia las personas. La roja es una señal de amor y cariño, y es la rosa más regalada este día.

La leyenda de Sant Jordi

Hace mucho tiempo, un dragón terrible atemorizaba a los habitantes de un pueblecito de Cataluña llamado Montblanc. El dragón causaba estragos en la población y devoraba a los animales de pasto de la aldea.

Para calmar la ira del dragón, los habitantes decidieron que cada día sacrificarían a una persona, escogida por sorteo, y se la ofrecerían como señal de buena voluntad.

Pero un día le tocó a la hija del rey ser el sacrificio. Cuando el dragón la iba a devorar, apareció un hermoso caballero para enfrentarse a la bestia. Era Sant Jordi, que le clavó su lanza, y de la sangre del dragón surgió un rosal de rosas rojas.

El suyo fue un gesto desinteresado y valiente que cambió la historia del pueblo y dio nacimiento a nuestra leyenda, pues, desde entonces, en Cataluña es costumbre regalar una rosa a la persona amada. Sant Jordi, patrón de Cataluña desde el siglo XIX, se convirtió en símbolo del territorio catalán con la Renaixença, movimiento político y cultural que recuperó las señas de identidad catalanas.

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Este artículo ha sido redactado y/o verificado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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