13 junio, 2021

Salen del Museo de Lleida las últimas 42 obras de arte originarias de la Franja

Buena parte de los bienes formaban parte de la exposición permanente del equipamiento leridano

Un camión escoltado por los Mossos y cargado con las últimas 42 de las 111 obras de arte originarias de las parroquias de la Franja de Ponent ha salido a las diez y media del Museo de Lleida en dirección al Museo Diocesà de Barbastro – Monzón. Buena parte de los bienes formaban parte de la exposición permanente del equipamiento leridano, como el frontal de Tresserra, la arqueta de Buira o el fragmento de la retablo del Nacimiento y Epifania de Binacet.

Una cuarentena de obras más se marcharon el viernes pasado y la otra treintena se hicieron en dos envíos en febrero, después de que el Consorcio del Museo acordara entregarlas en el Aragón en cumplimiento a la ejecución provisional de una sentencia. Una comitiva del gobierno aragonés las recibirá en el Museo Diocesà hacia el mediodía.

Camíon encargado de trasladar las obras, a las puertas del Museo. (MdLl)

A las 11 horas ha tenido lugar una concentración ante el equipamiento leridano convocada por el Círculo de Amigos del Museo y que ha contado con la presencia de la consellera de Cultura, Àngels Ponsa, entre otras autoridades.

«Nos han fallado. Gracias por nada»

Unas 400 personas convocadas por el Cercle d’Amics del Museu de Lleida se han concentrado este miércoles delante del Museo de Lleida justo después de que las últimas obras de la Franja se marcharan dentro de un camión hacia Barbastro.

El vicepresidente del Cercle, Manel Larraga, ha criticado el «silencio» institucional en todo el proceso. «Nos han fallado», ha dicho, mientras algunos de los asistentes gritaban «Gracias por nada».

Espacio que ocupaban algunas de las obras. (MdLl)

La consellera de Cultura, Àngels Ponsa, ha esquivado las críticas y, aunque ha reconocido que ha habido «falta de comunicación» con el territorio y ha asegurado compartir la «indignación», ha dicho que tanto desde el Govern como desde el Consorcio han trabajado juntos en la defensa de las obras «desde el primer día».

El «combate» no ha acabado

El alcalde de Lleida, Miquel Pueyo (ERC), ha asegurado este miércoles que el «combate» por las obras de arte del Museo de Lleida no ha terminado, tras la salida del centro de 42 piezas de originarias de parroquias aragonesas hacia el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón (Huesca), cumpliendo una sentencia judicial que ordenaba la entrega de más de un centenar.

Pueyo ha dicho también que la salida de las piezas del Museo de Lleida «abre la caja de los truenos de todas las colecciones museísticas», en una concentración este miércoles convocada por el Cercle d’Amics del Museo, junto a la consellera de Cultura en funciones, Àngels Ponsa; el obispo de Lleida, Salvador Giménez y el presidente de la Diputación de Lleida, Joan Talarn.

El republicano ha insistido en que el litigio todavía tiene etapas y puede llegar a Europa, aunque ha reconocido que no era optimista «teniendo en cuenta el procedimiento mayoritario del sistema judicial español en relación con temas de patrimonio y la libertad de expresión».

«Por fin están donde debían»

El vicario general del Obispado de Barbastro-Monzón y director del museo diocesano, Ángel Noguero, y el consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno autonómico, Felipe Faci, han expresado su satisfacción por el regreso, este miércoles, 10 de marzo, de los últimos 41 bienes de arte religioso del total de 111 pertenecientes a 43 parroquias aragonesas que estaban en depósito en el Museu de Lleida. «Por fin, podemos decir que están donde tienen que estar», han remarcado tanto Faci, como Noguero.

En declaraciones a los medios de comunicación, el consejero ha comentado que la llegada de todas las piezas ha culminado tres semanas después de la fecha límite del 15 de febrero fijada por el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Barbastro para la ejecución provisional de la sentencia que reconoce la propiedad de las 43 parroquias de la Diócesis de Barbastro-Monzón sobre estas obras, tras la demanda civil presentada por este obispado, en su nombre, frente al de Lleida y al Consorcio del Museo Diocesano y Comarca ilerdense, donde se encontraban en depósito.

El vicario general de Barbastro-Monzón, Ángel Noguero, ha reconocido que éste es «uno de los mejores días» para el obispado y su territorio por la llegada de unos bienes «que simboliza que cada cosa tiene que volver a su sitio». En este caso, a una diócesis que está formada «por muchos pueblos, pocos habitantes, pero rica en arte», no solo por estas 111 obras, «sino por las que ya teníamos», así como «por las personas que lo habitan, que son quienes nos han empujado para llevar a cabo este trabajo y que nos devolviesen lo que era nuestro».

Noguero ha esgrimido que el museo «no solo es cultura, sino que simboliza lo cultural», y ha advertido de que si bien todos querían «poder ver expuestas mañana las obras», hay que seguir un protocolo para su adaptación a la temperatura y humedad, por lo que su desembalaje se producirá en los próximos días, cuando se comprobará su estado y si requieren de algún tipo de tratamiento, contando con la ayuda de los peritos del Gobierno de Aragón, además de los del museo, por lo que ha pedido «paciencia» antes de poder contemplarlas.

No obstante, no ha descartado la organización de una pequeña exposición temporal que permita a todos los aragoneses contemplar la importancia y calidad de las obras recuperadas.