La aparición de una veintena de cadáveres ejecutados y maniatados en la calle Yablunska de Bucha, una óblast al noroeste Kiev de unos 37.000 habitantes, ubicada en la frontera con Irpin, ha conmocionado a la opinión pública. De momento, no existe ninguna investigación independiente que aclare los hechos y sirva para atribuir tal atrocidad a un bando u otro en el conflicto que enfrenta a Ucrania y Rusia desde el pasado mes de febrero. El gobierno de Zelenski culpabiliza a las tropas rusas, mientras que el Kremlin niega tales acusaciones y las considera «una provocación». En este sentido, desde la Federación rusa se señala al asesor del jefe de la Oficina del Presidente, Mihaly Podolyak, quien «utiliza específicamente imágenes escenificadas para solicitar armas a Occidente».

Para la prensa española, en cambio, la cosa está muy clara: «Rusia masacra a la población civil en su repliegue de Kiev» (El Mundo); «Bucha muestra al mundo la barbarie de la guerra de Putin» (El País); «Crímenes de guerra en la retirada rusa» (ABC); «Crímenes al descubierto» (El Periódico); «Ucrania acusa a Rusia de genocidio por las matanzas de civiles» (La Vanguardia).

Estos titulares tan llamativos no dejan lugar a duda sobre los hechos. No obstante, en las crónicas de la prensa generalista quedan algunos puntos ciegos que ahora trataremos de alumbrar, a partir de la versión rusa del suceso, dado que la versión ucraniana ya la tenemos meridianamente clara.

1.- El repliegue de las tropas rusas: 30/3/2022

A través de la prensa mayoritaria vemos como existe un consenso en la comunidad occidental en atribuir los asesinatos de civiles a las tropas rusas en repliegue. Dicho repliegue se produjo después que el pasado 29 de marzo se reunieran en el Palacio Dolmabahçe de Estambul las delegaciones rusa y ucraniana.

En el encuentro turco se acordó una retirada parcial de las tropas al norte de Ucrania para «incrementar la confianza mutua» con el objetivo de lograr un alto el fuego. Bien, fruto del acuerdo del día 29, las tropas rusas se retiraron de Bucha al día siguiente, es decir, el 30 de marzo.

2.- El alcalde de Bucha aparece satisfecho en un video tras el repliegue ruso: 31/3/2022

Anatoliy Fedoruk, alcalde de Bucha, grabó un video tras el repliegue de las tropas rusas. En él aparece sonriente y afirma satisfecho que «ya no queda ni un ruso en la ciudad». Dicho video se publica el 31 de marzo y Fedoruk no hace mención alguna a los represaliados muertos que llenan los informativos de medio mundo. De hecho, no mostró ni una sola imagen del suceso.

3.- La SBU ucraniana llega a la ciudad y aparecen los cadáveres: 2/4/2022

Al cuarto día del repliegue ruso, la policía secreta ucraniana (SBU) aparece por Bucha acompañada de supuestos periodistas ucranianos. De hecho, ese mismo día, la Policía Nacional publica en su página de Facebook lo siguiente: «La Policía Nacional de Ucrania está limpiando Bucha de saboteadores y de aquellos a quienes considera cómplices de la Federación Rusa».

Publicación original de la Policía Nacional ucraniana posteada en Facebook el pasado 2 de abril.

En el vídeo difundido el 2 de abril por la misma Policía ucraniana de casi 8 minutos de duración (actualmente borrado de Facebook, pero que hemos recuperado de YouTube bajo estas líneas) no aparece ni un solo cadáver de civiles por las calles. El único cuerpo que sale en pantalla es lo que parece ser un soldado, al principio de la grabación. Ese día, la prensa ucraniana tampoco informó de la aparición de ningún cadáver.

4.- Las imágenes de la masacre aparecen en todos los medios occidentales: 3/4/2022

No fue hasta ayer domingo que la calle Yablunska de Bucha amaneció en la prensa repleta de personas muertas, alguna de ellas levemente maniatadas con cintas blancas impolutas. Hoy mismo, día 4 de abril, el corresponsal de Mediaset España en Ucrania, informaba desde Bucha sobre lo sucedido. En ningún momento aparece ningún testigo explicando quien fue el causante de la matanza, pero el periodista lo tiene claro: «fueron los rusos». Sí atribuye, en cambio, al párroco del pueblo haber cavado una fosa común para enterrar a feligreses que habían fallecido de muerte natural y que «no cabían en la morgue».

5.- Otros aspectos a tener en cuenta

Un dato a tener en cuenta es que a pesar de haber pasado cuatro días del repliegue ruso, según la versión rusa del suceso, ninguno de los cuerpos que salen en las imágenes de la calle Yablunska de Bucha muestra indicios de rigor mortis (aparece a la 12 horas del fallecimiento), ni presenta manchas características de cadáver (livor mortis), y las heridas, tal como se intuye en las imágenes difundidas principalmente por AP, contienen sangre sin coagular. Además, ninguno de los cadáveres presenta heridas de bala visibles, aunque sí se aprecian impactos de mortero cerca de ellos, tal como apunta The New York Times a partir de imágenes satelitales de Maxar Technologies.

Capítulo aparte merecerá el análisis de las 340 personas encontradas en fosas comunes cerca de Bucha, según informan medios occidentales. Aunque es preciso recordar que antes y después del repliegue de las tropas rusas, las afueras del sur de la ciudad, incluidas las áreas residenciales, estuvieron bajo asedio ucraniano durante 24 horas, usando artillería de gran calibre, tanques y MLRS. Testigo de dichos ataques son los tanques rusos abandonados y arrasados que aún ocupan las calles de Bucha. Contrariamente, el ejército ruso repartió por estos suburbios de Kiev más de 450 toneladas de ayuda humanitaria, que se puede observar al lado de algunas de las víctimas de Bucha. A fecha de hoy, Rusia ha pedido una reunión de urgencia del Consejo General de la ONU para investigar lo sucedido en Bucha, pero el Reino Unido se ha negado y, de momento, no se celebrará. Puede que el MI6 tenga algo que decir al respecto.

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