20 octubre, 2020

Recuperadas más de 470 obras de arte en litigio por el legado Muñoz Ramonet

Entre las obras se ha podido identificar piezas que pertenezcan a la colección Bosch i Catarineu, de las que destacan diversas de Marià Fortuny y de Eugenio Lucas, retablos góticos del XV y del XVI, pintura del siglo XIX extranjera como Wintehalter o Morgan, pintura de la escuela española del XVII y XVIII y pintura catalana del siglo XIX y XX
 Muñoz Ramonet
Retablo con la Adoración de los reyes del siglo XVI recuperado en la operación ‘Mecenazgo’ procedente de la iglesia de Cubells. (Fundación Muñoz Ramonet)
R@MBLA

La Unidad Central Operativa de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil (UCO) requisó el pasado mes de marzo más de 470 obras de arte y documentación, en una acción coordinada y dirigida por el Juzgado número 29 de Barcelona, que instruye la causa penal interpuesta en 2014 por la Fundación Julio Muñoz Ramonet contra las hijas del empresario. A pesar de que las tareas de peritación todavía no han finalizado ya se ha podido comprobar, en un primer inventario, que una buena parte de las obras recuperadas coinciden con el listado de las obras de arte reclamadas por la Fundación Muñoz Ramonet y que forman parte de la prestigiosa colección de arte Bosch y Catarineu.

El conjunto de pinturas y dibujos es lo más numeroso y reúne obras realizadas en varias técnicas, soportes, periodos y escuelas. Se pueden agrupar de la siguiente manera: compartimentos de retablos de los siglos XIV-XVI: 17, pintura de los siglos XVI al XVIII: 53, pintura del XIX: 93, pintura del siglo XX: 213.

El julio de 2019 la representación procesal de la Fundación, solicitó la práctica de una serie de diligencias de investigación, entre ellas el auxilio de la UCO, acordándose su práctica por parte del Juzgado Instructor.

El pasado mes de febrero culminó la operación policial con la confiscación de un primer paquete de obras de arte y una segunda operación en el mes de marzo, efectuada en domicilios particulares como en varias sedes sociales de las querelladas, donde se pudo requisar un conjunto de obras más, además de localizarse inventarios, seguros económicos de las obras y diferentes documentos de interés para la investigación.

El Juzgado de Primera Instancia n.º 1 de Barcelona, quien está ejecutando su Sentencia dictada en 2007 después de interponer la Fundación Julio Muñoz Ramonet una demanda en 1999, y habiéndose agotado por los condenados todos los recursos posibles, ha exhortado al Juzgado de Instrucción n.º 29 de Barcelona para que le remita el detalle de todas las obras localizadas y requisadas judicialmente, puesto que podrían coincidir con las que son objeto de la ejecución civil y, en su caso, tendrían que ser entregadas a la Fundación en cumplimiento de la Sentencia.

A pesar de la prudencia que impone todavía todo el procedimiento judicial en marcha, la intervención de las obras representa un paso muy importante en el cumplimiento de las resoluciones judiciales firmes favorables a la Fundación, y en definitiva, en la concreción de la voluntad testamentaria de Julio Muñoz Ramonet y en la posibilidad del disfrute colectivo de esta importante colección de arte. No obstante, se trata de un primer paso, puesto que todavía queda una amplia serie de obras para localizar, paradójicamente las más valiosas e importantes entre las reclamadas.

Esta ausencia está integrada por el alrededor de 50 pinturas y dibujos, 7 esculturas, 173 miniaturas y 13 marfiles. De manera general, sobresalen las retablos góticos, ejemplos de pintura renacentista y barroca, de pintura del siglo del XVIII, dibujos de Fortuny y los óleos de Hermen Anglada Camarasa.

25 años de procesos judiciales

La Fundación Julio Muñoz Ramonet trabaja desde el año 1995 por el cumplimiento de las voluntades expresadas en el testamento del empresario. El Ayuntamiento de Barcelona se enteró, cuatro años más tarde de su muerte, que era el legatario de una parte de su herencia. Tanto las hijas como los albaceas del testamento silenciaron y ocultaron al Ayuntamiento este hecho, confiando en que el paso del tiempo haría irreivindicables los derechos que este disponía.

En su origen, la colección de Julio Muñoz Ramonet se encuentra la prestigiosa colección de Romul Bosch i Catarineu, adquirida al formar parte del patrimonio del consorcio de empresas UIASA, y de la que en 1950 pasó a ser el propietario. A esta colección inicial incorporó las obras que a lo largo del tiempo fue adquiriendo y formó la que actualmente se conoce como la “Colección Muñoz Ramonet”, de un gran valor artístico y cultural con numerosas pinturas de reconocidos autores así como retablística gótica.

En el ocaso de su vida, Julio Muñoz Ramonet empezó a madurar la idea de devolver a la ciudad de Barcelona la riqueza cultural que ésta le había permitido adquirir, creando una fundación que tenía que llevar su nombre y que tendría por objeto vehicular la forma de dejar su colección a la ciudad.

Esta idea se proyectó en su último testamento, a través del cual nombró a sus cuatro hijas herederas universales de su ingente patrimonio y estableció diferentes legados entre el que se encuentra el que concretaba su voluntad de dar una dimensión pública a la colección de arte que había confeccionado legándola a la ciudad a través de las dos casas que la contenían, situadas en las calles de Muntaner 282 – 288 y Avenir 26-28.

La obstrucción continuada por parte de las hijas del empresario para que las últimas voluntades de su padre se realizaran obligó a la Fundación Julio Muñoz Ramonet a interponer diferentes demandas civiles que el 10 de abril de 2013 culminaron con la entrega de llaves de las propiedades.

Apropiación indebida del legado y procedimiento penal

Resueltas ya las cuestiones civiles sobre la titularidad del legado a partir de la Sentencia firme del Tribunal Supremo dictada en 2012, el Juzgado de Primera Instancia n.º 1 de Barcelona requirió a las demandadas devolver también el contenido que contenían las propiedades. Ya en la primera toma de posesión de los inmuebles, el julio de 2013, se pudo constatar que las obras de arte más características e importantes de la colección no se encontraban en los inmuebles situados en el calles Muntaner y Avenir.

Así mismo las querelladas hicieron desaparecer de los inmuebles tanto las obras de arte como los inventarios de la Colección Muñoz Ramonet. El ocultamiento por parte de las querelladas obliga a la Fundación Julio Muñoz Ramonet a la interposición, en 2014 de una querella que fue repartida al Juzgado de Instrucción número 29 de Barcelona que desde entonces instruye el caso.

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