8 marzo, 2021

¿Qué son las semillas autoflorecientes?

La clave de las semillas autoflorecientes es que no necesitan tantos cuidados como las tradicionales

R@MBLA

El cultivo de cannabis, aunque se mueva en esa curiosa zona gris de la ley, y que pronto podría cambiar de forma positiva para el sector, siempre tiene sus adeptos y siempre tiene novedades. Desde hace años, cualquier persona puede comprar semillas de todo tipo o incluso armarios de cultivo para su hogar.

Pero, al igual que la tecnología revoluciona los teléfonos móviles o incluso el uso de internet, los avances dan pie a nuevos productos vinculados al sector del cultivo. Por extraño que parezca, también hay muchísima investigación en este terreno.

Investigación que va más allá de los posibles usos medicinales del cannabis y la normalización de sus productos derivados, que mira a la forma en la que se cultiva y se trata la planta a partir de la cual viene todo lo demás.

¿Un ejemplo? El de las semillas autoflorecientes. A día de hoy, cualquier persona mayor de edad puede comprar semillas autoflorecientes de royalqueenseeds o de cualquier otra tienda conocida. Pero, ¿qué son exactamente y a qué se debe esa popularidad creciente que están teniendo?

Semillas autoflorecientes: lo que debes saber

La clave de las semillas autoflorecientes es que no necesitan tantos cuidados como las tradicionales. Como indican los expertos en la materia, no necesitan llevar a cabo cambios en los ciclos de luz, ni tampoco un control de las plantas macho para evitar la polinización. Lo simplifican todo.

Las plantaciones pueden ser en exteriores y su capacidad productiva es de 2 o incluso más cosechas durante el verano. En caso de tratarse bajo luz artificial, son plantas que pueden alcanzar la madurez total en un periodo de unas 10 semanas aproximadamente.

Como se puede observar, son semillas destinadas al crecimiento “automatizado” y cuyo fin no es otro más que evitar el gasto en recursos para su mantenimiento y cuidado constantes. Son más duras, y también más autosuficientes.

También hay que añadir que, aunque ahora se estén popularizando tanto, no son algo totalmente nuevo. Su origen data de la planta cannabis ruderalis, empleada hace siglos y conocida por su fácil mantenimiento, como también porque su contenido en cannabinoides psicoactivos (el conocido THC) es casi inapreciable.

Resulta curioso, porque es planta es más fácil de cultivar y, al mismo tiempo, se aleja de la problemática del cannabis tradicional y sus efectos psicoactivos. Esos por los que hay tanto consumo recreativo de la planta.

Se pueden encontrar fácilmente en tiendas dedicadas al cultivo, como por ejemplo en https://www.royalqueenseeds.es/. De hecho, algunas incluso cuentan con categorías exclusivas de cannabis autofloreciente medicinal.

¿Son legales en España?

La plantación de cannabis autofloreciente se ciñe a las mismas reglas que la del cannabis en nuestro país. Se pueden comprar semillas sin problema, de hecho, son perfectamente comerciables. Sin embargo, no se pueden cultivar y llevar a la fase de germinación, la ley no lo considera legal e impone toda clase de sanciones.

El cultivo de semillas de marihuana CBD sí es posible, aunque hasta cierto punto. Ya hay autoflorecientes de esta categorías, y esas sí pueden plantarse en un hogar. El motivo es que, cuando estas ya crecen y alcanzan su madurez, el índice de THC que contienen es tan bajo que resulta casi inapreciable.

A pesar de todo, hay una zona gris bastante curiosa en relación con el cultivo en España. La conocida “Ley Mordaza” establece unos límites ligados al tratamiento de este tipo de plantas y, aunque afirma que el tráfico es un comportamiento totalmente delictivo, no termina de aclarar las cosas a la hora de plantar en el ámbito privado.

Es más, interpretaciones de esta ley invitan a pensar que el cultivo en un lugar privado y alejado del público es posible, o al menos está despenalizado, siempre y cuando sea para consumo propio y en pequeñas cantidades.

No obstante, tampoco aclara cuáles son las cantidades “legales”, ni tampoco las condiciones exactas en las que no hay sanción. Por eso, al hablar de cultivo privado en España se habla de una zona gris, porque no termina de estar claro qué es legal y qué no lo es en este aspecto.

Lo que sí está claro es que el cultivo en lugares públicos está totalmente perseguido y prohibido, incluso si estos pertenecen a una vivienda privada.

Son cuestiones y requisitos que se extienden a cualquier variante de cannabis, incluso a las autoflorecientes que puedan tener fines medicinales. Las autoridades pueden tomar medidas si lo consideran necesario, aunque no pueden penalizar de ninguna manera si solamente se tienen las semillas.

Incluso podrían comprarse por mero coleccionismo o curiosidad, sin que haya inconveniente por ello. Las semillas están a disposición de todo el mundo, el problema legal viene con el uso que se les vaya a dar. Y eso afecta a todas las variantes y categorías que puedan haber.