Miles de personas han participado este fin de semana en una serie de manifestaciones organizadas en varios países de la Unión Europea, para protestar contra las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus. Las movilizaciones tienen lugar en momentos en que estos países registran cifras récord de contagios y sus líderes endurecen el discurso contra quienes se oponen a la vacunación. Así, miles de personas salieron a las calles en diferentes ciudades de Alemania, Austria e Italia. Se manifestaron contra la vacunación obligatoria y las restricciones impuestas para frenar los contagios.

En Francia, las movilizaciones contra las restricciones se han agudizado debido a las declaraciones del presidente, Emmanuel Macron, quien planteó presionar a los no vacunados para fomentar la inoculación. Más de cien mil manifestantes salieron a las calles de todo el país, en rechazo al pase sanitario. Denunciaron la tiranía, la segregación y la distinción entre personas.

Las estrategias y las políticas contra el coronavirus también han dividido a los líderes de la Unión Europea (UE). El primer ministro de Bélgica, Alexander de Croo, criticó a Macron. Dijo que contrario al mandatario francés prefiere molestar al coronavirus, no a la gente. Alertó sobre el hecho de aplicar una política de división que moleste a una parte de la población.

No obstante hoy en Bruselas se han congregado más de 25.000 personas en una nueva manifestación contra la obligación de vacunar a los profesionales de la sanidad pública y el pase sanitario. Durante la manifestación, la cuarta de este tipo organizada en los últimos meses, los participantes portaron pancartas en las que se leían consignas como «Libertad» o «No a la vacunación obligatoria».

El acto, organizado por el movimiento «Juntos por la libertad», que agrupa a diferentes asociaciones, comenzó a mediodía delante de la estación del Norte en Bruselas y terminó tres horas después, cuando los manifestantes llegaron al parque del Cincuentenario.

El objetivo de la acción era denunciar las restricciones sanitarias desde el inicio de la pandemia y en particular rechazar la obligación de vacunar al personal sanitario, así como el ‘Covid Safe Ticket’, un pase sanitario que solo se puede obtener vacunándose contra la COVID o mediante una prueba negativa. También han denunciado la decisión de las autoridades belgas de autorizar la vacunación de los niños entre 5 y 11 años.

Durante la protesta se produjeron algunos incidentes y varias detenciones, según la radiotelevisión RTBF.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.