Mosquitos, cucarachas y ratas tendrán mayor presencia este verano en la ciudad de Barcelona que en otros años, y en el caso de los roedores, estos se acercarán “de forma más atrevida” a las áreas habitadas, producto de los confinamientos por la pandemia de coronavirus, que vaciaron las calles y les dieron a ratas y ratones más espacio para moverse. Lo ha avisado este jueves la Associació Catalana d’Empreses de Salut Ambiental de Catalunya (ADEPAP), que ha explicado precisamente este cambio de comportamiento de los roedores a raíz de la Covid.

El presidente de la entidad, Quim Sendra, ha indicado que se podría llegar a “un nivel absolutamente intolerable de presencia de ratas” en la capital catalana si no se toman medidas antes de que el calor empiece a apretar. ADEPAP calcula que la población de roedores ha aumentado en Barcelona entre un 20% y un 25% después de la pandemia, y que esta percepción también puede ser mayor, subjetivamente, al atreverse más a mostrarse a pie de calle ante los ciudadanos.

La entidad no recomienda generalizar el uso de raticidas para combatir estas plagas, por motivos de “seguridad ambiental” y de salud hacia algunas especies de aves que se pueden ver también afectadas por estos productos químicos. Por eso, es recomendable ponernos en manos de profesionales como Desla control de plagas.

Esta restricción está vigente a nivel europeo desde hace tres años, y está provocando un aumento de la cantidad de ratas y ratones en las grandes ciudades, por lo que esta limitación debería de ir acompañada “de otro tipo de soluciones” para controlar la proliferación de esta especie invasora.

Sendra ha pedido al Ministerio de Sanidad que levante esta restricción, al igual que han hecho desde el Reino Unido. De momento, la única excepción en el uso de estos químicos es justificando que existe una plaga de ratas, lo que da derecho a su utilización durante tan solo un mes.

En cuanto a la presencia de mosquitos, la previsión de un verano muy caluroso hace prever a la ADEPAP que se produzcan plagas de estos insectos y que, además del mosquito tigre, puedan aparecer otras especies procedentes de Asia como la ‘Aedes japonicus’ o la ‘Aedes aegipty’, de origen africano. Ambas pueden ser transmisoras de los virus del Dengue, el Chikunguya y el Zika. El aumento del turismo puede favorecer plagas de chinches, avisan desde la asociación.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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