El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha advertido de que una “interinidad que tenga una duración muy larga” al frente de la presidencia del Parlament “no es buena”. Por eso considera que “la mejor forma” de evitarlo es “la elección de una nueva presidencia”, según ha explicado en una entrevista a la Agència Catalana de Notícies, después de que Laura Borràs fuera suspendida como diputada.

La decisión podría revertirse, dice, si la presidenta suspendida de la cámara, Laura Borràs, acabara siendo absuelta en el juicio por el presunto fraccionamiento de contratos cuando dirigía la Institució de les Lletres Catalanes (ILC).

Por otra parte, el presidente de la Generalitat asegura que Junts sabía antes de que se le abriera juicio a Borràs que ERC pediría suspenderla si no se apartaba ella. Aragonés no ha vuelto a hablar con Borràs tras su suspención. De hecho, la última vez que conversó fue en el último pleno, la semana previa a la decisión de la Mesa de aplicarle el 24.5 del reglamento.

“El reglamento debe aplicarse”

El presidente de la Generalitat, que también es el coordinador nacional de ERC, ha sostenido que lo mejor que habría podido ocurrir hubiese sido que Borràs decidiera apartarse de ‘motu proprio’, “para proteger la institución e intentar dejar lo más limpia posible su defensa judicial”. “Pero al final hay un reglamento y el reglamento debe aplicarse”, ha dicho.

También ha asegurado que tanto Borràs como JxCat conocían la decisión que los republicanos tomarían en la Mesa antes de que el TSJC enviara a juicio a Borràs. “Habíamos estado hablando, y habíamos pedido insistentemente que se aplicara el 25.2 – en que la suspensión la pide el mismo diputado afectado-. Si no, [dijimos que] pediríamos la aplicación del 25.4, porque el reglamento se debe aplicar”, ha argumentado.

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