Preparando los remolques para el reparto de comida.

Un proyecto solidario de la Asociación Egueiro ha impulsado el reparto de comida entre los colectivos más vulnerables de Barcelona con la ayuda de un grupo de riders. Se trata de usuarios que forman parte de esta entidad sin ánimo de lucro, y que están en la última fase de tratamiento de drogodependencias, así como jóvenes migrantes extutelados o que se encuentran en una situación de irregularidad administrativa, una vez han logrado la mayoría de edad.

La iniciativa lleva el nombre de ‘Pedales Solidarios’ y se puso en marcha el 2016 con el objetivo de hacer llegar los excedentes de los supermercados a toda una serie de entidades sociales, a través de un proceso logístico sostenible y económico. Durante estos cinco años se han repartido 100.000 kilos de comida.

Según explica el subdirector de los recursos de Barcelona de la Asociación Egueiro, Oriol López, el objetivo del proyecto era dar “respuesta” a toda una serie de problemáticas sociales y ambientales de la ciudad. Actualmente, la asociación dispone de un grupo formado por diez personas que se dedican a hacer llegar los excedentes de las grandes superficies alimentarias a colectivos vulnerables. Todo ello, coordinado por Pont Alimentari, un proyecto que crea una red de interacción entre donantes y receptores.

López también subraya la importancia de acabar con “el estigma” de los riders, los cuales se ponen “en el centro de la acción” para dar más “visibilidad” a sus respectivos colectivos. En este sentido, la iniciativa les permite potenciar su inserción, fomentando la interacción con el resto de la sociedad. Desde el 2016 el proyecto ha contado con cerca de unos cincuenta repartidores.

Así lo confirman Juan Olivares e Ibrahim Baryaz, que valoran la oportunidad. “Me va bien por la salud, cada día hacemos deporte y, además, nos relacionamos con gente”, sostiene el primero, “el proyecto me está ayudando y estoy contento”. En la misma línea se pronuncia Baryaz, quien precisamente fue usuario de una de las equipaciones donde ahora reparte alimentos. “Creo que los estoy devolviendo el favor, me han ayudado mucho”, asegura.

Más de 6.000 kilómetros recorridos

Solo en el último año, los riders de la asociación recorrieron unos 6.000 kilómetros en las diversas rutas semanales, transportando unos 20.000 kilos de alimentos. Lo hicieron en bicicletas con remolques reutilizables, facilitadas por la cooperativa Biciclot y realizando el mantenimiento en el mismo piso con apoyo a la reinserción de Can Coroleu.

Precisamente, este es también uno de los puntos que López ha subrayado, la apuesta por una movilidad sostenible. Junto con la lucha contra el derroche alimentario, la entidad considera que su trabajo “es más necesario y vigente que nunca”, y afirma que las administraciones tendrían que apostar por él. De hecho, el proyecto está financiado íntegramente por la Asociación Egueiro.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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