El rapero Pablo Hasél ha enviado una carta a la consejera de Justicia de la Generalitat, Gemma Ubasart, para denunciar el maltrato que sufre en la cárcel de Ponent (Lleida). No es la primera vez que el rapero se queja de las condiciones infrahumanas a las que está sometido. En este sentido, recuerda el episodio de hace unas semanas, en las que no se pudo realizar una colonoscopia, a raíz de unos problemas estomacales, porque los Mossos d’Esquadra que le acompañaban no querían quitarle las esposas.

«Los Mossos querían estar a mi lado, mientras estaba desnudo y con el tubo metido. Una humillación más. Incluso dormido por la anestesia me querían tener esposado. Me tratan peor que a los violadores y pederastas», escribe Hasél, que detalla que llevaba un año esperando para hacerse la prueba.

Hace semanas, el equipo legal de Hasél denunció el trato vejatorio de los Mossos hacia el rapero. Además, hicieron público que en la cárcel de Ponent se sirve comida en mal estado y que en las instalaciones hay chinches y ratas. «Así se comporta el gobierno con un preso político. […] Continuaremos luchando incluso por algo tan básico», añade Hasél a la carta.

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