Más de medio millar de personas se han concentrado esta mañana, convocados por CGT Barcelona, ante la Subdelegación del Gobierno de la capital catalana para mostrar su rechazo una vez más a la reforma laboral que impulsa el gobierno central con el apoyo de los sindicatos mayoritarios y la patronal. Una reforma tildada como ‘fake’ por la Mesa Sindical de Catalunya y buena parte de la clase obrera.

CGT Barcelona ha emitido un comunicado al respecto en el que consideran que “el acuerdo del Gobierno con la patronal y las cúpulas de CCOO y UGT es una nueva traición a la clase trabajadora por parte del gobierno más ‘progresista’ del país y los sindicatos del régimen”.

Más allá de la propaganda, dice la CGT que “lo cierto es que el Gobierno incumple sus promesas y se olvida de su compromiso de derogar la reforma laboral del Partido Popular. Esta nueva reforma legitima y refuerza los pilares centrales de las reformas laborales impuestas por el PSOE de Zapatero primero y Mariano Rajoy después”.

El sindicato libertario añade que “lejos de mejorar la calidad de vida de las personas trabajadoras, las reformas laborales han ‘atornillado’ un mercado laboral basado en la subcontratación, la especulación y la temporalidad. El trabajo estable es ya casi una quimera y, lejos de acabar con el paro, la estabilidad laboral se ha mutado a periodos continuos de intermitencia”. Por todo ello, consideran que “esta (No) Reforma Laboral no representa ninguna mejora para el conjunto de la clase trabajadora”.

Una reforma sin mejoras

Si se aprobase hoy dicha reforma, la CGT advierte que “se mantendría la precariedad laboral con un alto porcentaje de contratos temporales, un alto índice de subcontratación incluido de las actividades propias de una empresa, despido muy barato y cuando quiera la patronal por el motivo que sea y, sobre todo, el empobrecimiento continuado de la clase trabajadora”.

En este sentido, el sindicato cree que “se trata de una ilusión considerar que es posible mejorar las condiciones laborales permitiendo que la patronal tenga derecho a veto en la legislación laboral. El famoso consenso social significa renunciar a establecer una legislación claramente favorable hacia la clase trabajadora”.

Finalmente, el comunicado de la CGT emplaza a que “en un contexto de crisis económica y ecológica como el actual, impulsar una legislación valiente a favor de la clase trabajadora y que reduzca el poder empresarial, es lo mínimo que podemos exigir a un gobierno que se autodenomina progresista”.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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