‘Nazis catalans’

Todos los cruceros en una web
 

Autor: Jacobo Piñol

nazis catalans
Manifestación bajo el lema ‘Catalunya Catalana’. Algunos participantes realizan el saludo romano cuatribarrado mientras otros enarbolan banderas con el ave Fénix.

Los movimientos nacional-populistas de extrema derecha como Vox parece que cada vez tienen más apoyos entre la sociedad española. A nivel global, los discursos radicalizados de Donald Trump (EEUU), Jair Bolsonaro (Brasil), Matteo Salvini (Italia), Jean-Marie Le Pen (Francia), Gabor Vona (Hungría), Geert Wilders (Holanda) o Norbert Hofer (Austria), entre muchos otros, calan en las clases medias desencantadas o empobrecidas. Si nos fijamos en Cataluña, puede que dicha mutación social se dé si estas organizaciones saben zafarse del aparente aislamiento al que -hasta el momento- están sometidas. Una aversión creciente hacia los principales partidos soberanistas (ERC, JxCat y CUP) tras la sentencia del procés, y el desmoronamiento de CiU y PdCat (clásica derecha catalana que ahora confluye en el conglomerado reaccionario de JxCat), ha significado que algunos independentistas se sitúen más cercanos a organizaciones ultra-nacionalistas que promueven la xenofobia y el odio hacia todo lo de fuera. De hecho, estas organizaciones se desmarcan de lo que ellos llaman partidos procesistas porque les acusan de relacionarse de algún modo con el Estado español. Por eso, en este artículo queremos aproximarnos a las ideologías dominantes en la órbita de la extrema derecha catalana e independentista y conocer como son los ‘nazis catalans’.

El Ave Fénix, símbolo patrio

El independentismo contemporáneo enlaza culturalmente con la Renaixença, movimiento de finales del XIX donde cualquier excusa era buena para diferenciarse -tanto cultural como biológicamente- del vecino. Así surgieron personajes siniestros como el Doctor Robert, quien centró sus investigaciones y razonamientos en singularizar la anatomía de los catalanes respecto a la de los españoles; oscuras sociedades antisemitas como los círculos wagnerianos del Liceo; organizaciones filoterroristas como la Santa Hermandad Catalana Bandera Negra, liderada por los hermanos Badia y el sicariato mussoliniano de Estat Català; O partidos directamente nazionalsocialistas como Nosaltres Sols!, fundado por Daniel Cardona y estrechamente ligado al Partido Nazi alemán.

disturbios en Barcelona
Al fondo de la imagen, el escudo del Ave Fénix junto a la Bandera Negra durante los disturbios de Urquinaona. Foto: Archivo / Guillem Sans.

Uno de los símbolos acuñados en la Renaixença fue el Ave Fénix (porque consideraban que Catalunya renacía de sus cenizas tras siglos de sometimiento), que estamparon sobre la Cruz de Sant Jordi para darle mayor simbolismo patrio (de hecho, todavía puede encontrarse esculpido en muchos edificios modernistas de la capital catalana). Este avechucho es también utilizado por la francmasoneria, aunque casi todas las organizaciones ultras catalanas utilizan la misma efigie para hermanarse. El ideograma del pájaro, curiosamente presente en forma de escudo forjado en la batalla campal de Urquinaona (ver foto), es hoy en día utilizado por varias organizaciones independentistas de ultraderecha.

El MIC y Renaixença: los matones del barrio

Un ejemplo es el Moviment Identitari Català (M.I.C.), legalmente establecido desde 2017 como asociación cultural sin ánimo de lucro, fundado por antiguos militantes de UNCat (Unitat Nacional Catalana), cuyo órgano propagandístico era la revista Patria. Respecto al icono del Ave Fénix, el MIC dice que “empleamos el Ave Fénix con orgullo, símbolo del espíritu de construcción nacional. Símbolo de la Renaixença catalana, del nacionalismo firme”.

‘Escamots’ del MIC homenajean, ante su casa natal, a los hermanos Badia en Torregrossa (Lleida). Al fondo, bandera con el Fénix.

El MIC blanquea su discurso y se define como un movimiento “transversal que no es ni de derechas ni de izquierdas” pero en realidad confluyen militantes supremacistas o históricos Boixos Nois -y otros hooligans del FCB- de inclinación independentista y neonazi. De hecho, el MIC ha sido investigado por la Justicia por presuntos delitos de odio y lesiones. En este sentido, miembros de la organización participaron en el hostigamiento a Josep Benavent, gerente del Centro de Atención Primaria Les Corts de Barcelona, después que una facultativa dijera que no podía atender en catalán a una paciente. El acoso estuvo liderado por Santiago Espot, presidente de Catalunya Acció, una entidad que tiene por objeto “borrar España de Cataluña”. El MIC publicó entonces un vídeo de la operación en Twitter que recibió el respaldo de Carles Puigdemont.

Acto de la extinta UNCat con el número 33 como protagonista.

Como decimos, el MIC es heredero directo de UNCat, partido político fundado por el ultra Xavier Andreu (antiguo integrante de CEDADE y del extinto Partit Nacional Socialista Català) que tenía lemas como “Habla catalán o emigra” o “Catalunya Catalana, ni española ni musulmana”. UNCat popularizó la utilización del ideograma 33, haciendo referencia a la tercera letra del abecedario con motivo del lema “Cataluña Catalana”. Se da la circunstancia que los movimientos neonazis de todo el mundo utilizan el 88, que bajo el mismo sistema de traslación de números a letras hace referencia al “Heil Hitler”.

El propio MIC dice que “luchamos por una Cataluña catalana, porque las ayudas sociales sean para los catalanes, por una regularización de la inmigración”. Además, esta organización asegura que todos sus miembros (han doblado sus seguidores en redes sociales el último año) forman parte de algún CDR. Paradójicamente, los CDR están controlados por gente afín a la CUP -o alguna de sus organizaciones satélite- pero, por ahora, para el MIC eso no es un problema porque los consideran “compañeros en la lucha contra el enemigo común, el estado español”.

Parecía inverosímil pero, el auge del MIC le ha permitido dar el salto a la política y ha fundado el partido Renaixença Nacional Catalana, que tiene como primer objetivo defender los resultados del referéndum del 1-O de 2017 “hasta el final”. En uno de sus comunicados dicen que “el único modo de ser libres es declarar el Estado Catalán” por lo que “si el gobierno de Torra no quiere controlar el territorio nacional debe dimitir inmediatamente”.

moviment identitari català
Militantes del MIC homenajean en Sant Just Desvern al filonazi Daniel Cardona.

Además, en relación a los altercados de Barcelona tras la sentencia del Supremo, comentan que “apoyamos a los patriotas que están luchando en la calle ante la ocupación ilegítima de España”. Son contrarios a la estrategia de Tsunami Democràtic porque creen que “quiere dialogar con el estado”. La RNC está estrechamente ligada al partido xenófobo e independentista flamenco N-VA.

Front Nacional de Catalunya: salvar a los catalanes de la extinción

Otra agrupación que utiliza el Ave Fénix desde su constitución es el Front Nacional de Catalunya. El FNC fue fundado por militantes de Estat Català en la década de los cuarenta (los mismos que conspiraron para matar a Companys). Además, esta organización tuvo una rama militar que se reconocía bajo el acrónimo EPOCA (Exèrcit Popular Català). Desapareció como partido en los noventa pero fue reactivado en 2013 por exmilitantes de Unió (UDC), Plataforma per Catalunya (PXCat) y Estat Català (EC). El secretario general del FNC es Jordi Casacuberta Pérez (quien luce un ave fénix en su foto de perfil de Facebook), uno de los fundadores de la anteriormente mencionada UNCat. Por primera vez en democracia (elecciones municipales 2019) ha obtenido representación en Ripoll. Además, se está extendiendo por todo el territorio catalán, estando ya estructurado en zonas como el Maresme, Vic, Barcelona o Lleida-Pirineus.

Foto de familia del FNC tras obtener un concejal en Ripoll.

Este partido político afirma que “la Nación está en peligro, corremos el peligro de extinguirnos”. Su hashtag más utilizado en la redes sociales es #SalvemCatalunya (salvemos Catalunya). Están en contra del bilingüismo y parte de su retórica va encaminada a la eliminación de la lengua castellana. No obstante, la mayoría de su programa se centra en regular el flujo migratorio, “anulando las políticas discriminatorias de los servicios sociales y obligando a la población inmigrante (incluida la del resto de España) a declarar su patrimonio exterior para optar a las ayudas sociales”. El FNC defiende desde sus orígenes lo que llaman “socialismo nacional autogestionado”, una corriente ideológica contraria a la Internacional Socialista marxista, que también se utiliza para definir el nacional socialismo alemán.

Som Catalans, la xenofóbia en estado puro

Quien también utiliza el Ave Fénix en algunos de sus carteles es el partido político independentista Som Catalans. Esta formación se fundó la primavera del 2014 proveniente de la escisión catalanista de Plataforma per Catalunya. El partido fue fundado por la vicense Ester Gallego (actual presidenta) y el valenciano Enric Ravello Barber (co-portavoz de la formación). Ester Gallego había militado en Esquerra Republicana de Catalunya en los noventa y, posteriormente, en Plataforma per Catalunya. Enric Ravello, en cambio, fue miembro del Círculo Español de Amigos de Europa (CEDADE), del Movimiento Social Republicano y, posteriormente, de Plataforma per Catalunya, donde fue responsable de relaciones internacionales.

‘Banner’ electoral de Som Catalans.

El programa de Som Catalans recoge las siguientes medidas: “Cierre de fronteras, ni un inmigrante más. Expulsión inmediata de inmigrantes delincuentes e ilegales. Expulsión progresiva de inmigrantes legales en situación de paro de larga duración. Cierre de mezquitas radicales. Vigilancia especial de todas las mezquitas. Nulo apoyo presupuestario a presuntas políticas de integración. Esta es la respuesta nacionalista, la que nos permitirá sobrevivir y continuar nuestra alcurnia nacional”.

Som Catalans se incluye en el movimiento identitario, que agrupa a todos los partidos de extrema derecha de Europa. A nivel internacional tiene relaciones con los partidos Vlaams Belang de Flandes, la Liga de Italia, Aitheantas Éire de Irlanda y el Casal Europa de Perpiñán, liderado por el exmilitante del Frente Nacional francés Llorenç Perrié.

Cristians per la Independència, los misaires más ‘iluminados’

La corriente cristiano-católica del independentismo existe y está representada por Cristians per la Independència, una facción con aires supremacistas de la ANC que surgió en 2012 y edita el Evangeli de la Llibertat, un pasquín combativo espirituoso editado a partir de versículos -como “…muy pronto seréis liberados… estad alerta (Lucas, 21)”-, oraciones y artículos religiosos en los que se detalla como un buen cristiano debe actuar “solidaria y comprometidamente” con los lideres encarcelados.

En esta organización confluyen electores de la antigua Convergència, PdCat, JxCat, Demòcrates per Catalunya (la escisión separatista de Unió), Front Nacional de Catalunya (FNC), algunos elementos de ERC y seguidores de la Lliga Espiritual de la Verge de Montserrat (inspirados por Josep Torras i Bages, quien a principios del S. XX sentó las bases del catalanismo católico). Uno de sus libros de cabecera es Ser independentista no es ningún pecado, del padre nonagenario Hilari Raguer. Puede que esta organización sea la más mayoritaria de las que hemos hablado pero no tiene partido político propio.

extrema derecha catalana
Concentración de ‘Cristians per la Independència’ ante la Sagrada Família.

Esta facción organiza asiduamente jornadas de reflexión y rezos en la Abadía de Montserrat presididas por el mismo presidente de la Generalitat, Quim Torra. De hecho, el abad de Montserrat, Josep Maria Soler, es otro de los líderes espirituales que alientan a la formación. Este religioso -que tardó lo suyo en admitir los abusos sexuales a menores en su orden- llegó a decir que el Vaticano reconocería un Estado Catalán, afirmación desmentida, posteriormente, por la Santa Sede.

Otro de sus gurús es el obispo de Girona, Francesc Pardo, quien ha reclamado en sus homilías en más de una ocasión “la liberación de los dirigentes políticos y lideres sociales encarcelados” porque “ser liberado es la experiencia fundamental del amor de Dios”. Forman parte, también, de la organización, personas relevantes para el independentismo como Isabel Turull, hermana de Jordi Turull, quien no ha dudado en presionar al resto de obispos catalanes a través de artículos en la prensa, pidiéndoles “que como cristianos os pronunciéis ante una injusticia”.

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Reunión sectorial de Cristians per la Independència.

Otras figuras relevantes para la organización son el poeta David Jou y el teólogo y religioso Antoni Maria Oriol Tataret. Uno de los portavoces de Cristians per la Independència es Josep Torrens, miembro de Església Plural, quien lideró la campaña de 2017 Queremos buenos obispos catalanes, para que la Iglesia nombrara en Catalunya «prelados instruidos en la tradición eclesiástica catalana».

Como toda camarilla judeo-cristiana, construyen su doctrina sobre la base de un falso humanismo, que convierte a la feligresía devota en víctimas de no se sabe muy bien qué (véase el caso del místico piadoso Oriol Junqueras y su homilía ante el Tribunal Supremo).

Para ser miembro de pleno derecho de Cristians per la Independència debe abonarse una cuota de cinco euros mensuales, que convierte a su vez al parroquiano en socio de la ANC.

A estas organizaciones faltaría sumarles los centenares -y quizás miles- de individuos que, pese a no estar asociados, lastimosamente piensan y actúan como ellos. Por eso, que estas tétricas corrientes ideológicas arraiguen más en la sociedad catalana nos lo dirá el tiempo y sobretodo la razón.

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