Trabajar sin salario ni contrato hasta 46 horas semanales a cambio de un techo. Es la denuncia de tres personas migrantes, sin techo ni papeles, después de su paso por un albergue de acogida de la fundación BarcelonActua, según ha revelado el periodista Ferran Moreno de TV3.

«La primera semana fueron 20 horas. Lo acepté. Cada vez, sin embargo, era un día más, un día más, un día más. Cuatro, cinco días a la semana. Cocinar, limpiar, vigilar a los otros usuarios durante toda la noche», ha explicado Youssef, uno de los afectados, a la televisión pública.

Los denunciantes entraron en el albergue porque no tenían donde vivir. La promesa que obtuvieron fue la de poderse regularizar al cabo del tiempo. Y mientras tanto, tener la opción de dormir en el centro a cambio de unas horas de «voluntariado», que en realidad se convirtieron en algo parecido al esclavismo, según han relatado.

Por ejemplo, Youssef firmó un documento descrito como «acuerdo» en el que se comprometía a trabajar como «voluntario» 10 horas a la semana, distribuidas en dos turnos, de siete de la tarde hasta medianoche. Sus responsabilidades no eran otras que mantener el orden y la tranquilidad en el centro, que todo el mundo estuviera en las habitaciones pasadas las 12 de la noche, hacer rondas nocturnas o supervisar la cocina y la limpieza de las instalaciones.

Según los cuadrantes de los horarios a los que ha tenido acceso TV3, los turnos de trabajo para poder seguir viviendo bajo el techo del albergue superaban sistemáticamente las 10 horas semanales. Y llegaban a duplicarlas, triplicarlas o cuadruplicarlas.

«Me decían, tú tienes que trabajar en todo esto, si no, en la calle», ha explicado Ahmed. «Como un esclavo de la fundación», ha sentenciado. En su caso, en una de las semanas trabajó lunes y sábado de 17.00 a 00.00; martes y domingo, de 8.00 a 16.00, y jueves y viernes, de 00.00 a 8.00. En total, 46 horas.

Youssef, en cambio, llegó a las 46 horas y media en una semana del mes de julio. Lunes, martes y miércoles hizo de 00.00 a 9.30. Y el fin de semana hizo de 8.00 a 17.00 los dos días. En muchas ocasiones ha superado las 20 o las 30 h semanales. «Y muchas no han quedado registradas en el cuadrante del horario», ha denunciado.

Todas estas horas, evidentemente, sin un sueldo o un contrato laboral, porque las personas «voluntarias» son de origen extranjero y no tienen permisos de residencia o de trabajo. Solo 40 euros mensuales para sufragar algunos desplazamientos.

Una agresión sufrida por Youssef el pasado mes de agosto ha sido el desencadenante para decidirse a hacer pública su pésima experiencia con Barcelonactua y perseguir todas las consecuencias legales que se puedan derivar de su caso y el de sus compañeros.

Barcelonactua se define como «una ONG de acción social, plataforma de voluntariado, que trabaja para ayudar a los colectivos más vulnerables dentro del ámbito de Barcelona». Su fundadora y directora general es Laia Serrano Biosca. La entidad ha negado cualquier acusación y ha puesto el tema en manos de sus abogados.

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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