La Fiscalía mexicana está investigando el asesinato a balazos de cinco hombres por parte de un grupo de soldados, el 18 de mayo pasado en Nuevo Laredo, una ciudad del estado de Tamaulipas, junto a la frontera con los Estados Unidos.

Los hechos han trascendido ahora, después de que este martes se publicaran en la prensa las imágenes de unas cámaras de seguridad que captaron el momento en que, después de que una furgoneta se estrellara contra un muro, se ve a un numeroso grupo de soldados apaleando a los cinco ocupantes del vehículo, presuntos narcotraficantes. Posteriormente, se puede observar cómo los arrastran y les disparan. Para terminar, les colocan armas encima, para tratar de simular un enfrentamiento armado.

Precisamente, en esta misma ciudad, el pasado mes de febrero, ya habría habido otra presunta ejecución extrajudicial por parte de miembros de las fuerzas armadas, según apuntan varias ONG que defienden los derechos humanos.

El caso ha levantado indignación en la ciudad de Nuevo Laredo, donde, al hacerse públicas las imágenes, se han sucedido varios episodios de tensión y enfrentamientos entre ciudadanos y miembros del ejército mexicano.

López Obrador reconoce que «parece una ejecución»

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha reconocido este miércoles los hechos, y ha afirmado que «parece haber sido una ejecución», y ha asegurado que ya se está investigando qué pasó para castigar a los responsables.

«Estamos trabajando en ello. Aparentemente, hubo una ejecución. Eso no se puede permitir. No somos los mismos que los gobiernos anteriores. Así, cuando hay abusos, cuando hay un exceso y se vulneran los derechos humanos, los responsables deben ser castigados.»

También el Ministerio de Defensa mexicano ha asegurado en un comunicado que «no hay impunidad en la conducta del personal militar, ni se permitirá ningún acto contrario al estado de derecho».

Amnistía Internacional va más allá

Por su parte, Amnistía Internacional (AI) ha exigido a las autoridades civiles de México que investiguen y aclaren estos hechos.

Pero no sólo eso; la organización internacional ha pedido, también, que esta investigación se haga «siguiendo el protocolo Minnesota», un modelo para la investigación legal de ejecuciones extralegales, arbitrarias y sumarias recomendado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Esto quiere decir que «las investigaciones de homicidios presuntamente relacionados con miembros de las fuerzas del orden, por ejemplo, deben poder llevarse a cabo sin ninguna influencia indebida que pueda derivarse de las jerarquías institucionales y cadenas de mando».

Amnistía Internacional asegura, además, que estos hechos no pueden entenderse de forma aislada, sino que reflejan los procedimientos con los que las fuerzas armadas mexicanas han actuado durante los últimos 16 años en el país. Y ello, añaden, es porque «el ejército realiza funciones de seguridad pública que deberían corresponder a autoridades civiles».

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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