MENTA, HUMORISTA GRÁFICO RECONOCIDO A NIVEL INTERNACIONAL. “IRONÍA, CALIDAD Y MALA LECHE” EN CADA DIBUJO.

altSe llama Luís Mendiguren, pero su nombre artístico es Menta. Toda su vida gira en torno al mundo del dibujo. Su profesión, humorista gráfico. Y no uno cualquiera, ya que sus trabajos han sido premiados nacional e internacionalmente. De padre vasco y madre catalana, es el artista de la familia. Barcelona es la ciudad que le vio nacer y crecer junto a sus ocho hermanos, pero ahora es en Alajuela, Costa Rica,

altSe llama Luís Mendiguren, pero su nombre artístico es Menta. Toda su vida gira en torno al mundo del dibujo. Su profesión, humorista gráfico. Y no uno cualquiera, ya que sus trabajos han sido premiados nacional e internacionalmente. De padre vasco y madre catalana, es el artista de la familia. Barcelona es la ciudad que le vio nacer y crecer junto a sus ocho hermanos, pero ahora es en Alajuela, Costa Rica, donde vive y continúa haciendo de su pasión su trabajo.

 

¿Desde pequeño que ya dibujabas?

Sí. Desde los seis años, como casi todos los niños. Mi madre tiene debajo de la almohada un álbum de dibujos míos que hice en el colegio. Debía tener ocho años, y la verdad es que dibujaba muy bien para mi edad. Modestia aparte.

 

Eres humorista gráfico, pero ¿por qué este tipo de dibujo y no otro?

Por vocación, ya que desde pequeño leía muchos tebeos de humor y tengo que reconocer que para dedicarme a la pintura no tengo el suficiente talento, además de que la mayoría de los licenciados en Bellas Artes fracasan y venden menos que mi admirado Vincent van Gogh cuando estaba vivo. Como decía Joan Miró: “El arte ha estado prostituido desde la época de las cavernas”.

 

Explícame, a grandes rasgos, tu trayectoria profesional como dibujante e ilustrador desde sus inicios

He ido evolucionando de ser un dibujante autodidacta a llegar a ser, a base de constancia y de trabajar como un burro, un humorista que tiene el respeto por su obra y el cariño de sus compañeros. Empecé como profesional en el semanario La Marxa de Vic, en donde tenía una página con seis dibujos a la semana. A partir de entonces pasé a colaborar con distintos medios.

 

¿En qué periódicos y revistas has colaborado?

He colaborado en varios, algunos ya desaparecidos, como por ejemplo los diarios Solidaridad Nacional, El Correo de Andalucía, El Diario de Ciudad Real, El Correo Catalán, el Segre, el Diari de Tarragona, El Punt (edición de Tarragona), etc. Y en semanarios y revistas como Sal y Pimienta, la Guía del Ocio de Sevilla, Hara Kiri, El Papus, El Jueves, La Veu de Reus, Pronto… Y también con El Pati, semanario de Valls (en la comarca del Alt Camp), que en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Bellaterra ponían como un ejemplo del mejor semanario de todos.

 

¿Cuál ha sido para ti el mejor diario o semanario en el que has trabajado?

El Pati. Mi colaboración en este medio duró trece años y es, a mi  juicio, en donde publiqué mis mejores trabajos y en donde recibí la mayoría de premios internacionales. Por cierto, fue mi última colaboración en prensa en España antes de irme a vivir a Costa Rica.

 

Te contaré una anécdota, y es que cuando estaba en La Veu de Reus, Francesc Domènech, uno de los fundadores de El Pati, me dijo de colaborar para este semanario. Yo al principio les enviaba los dibujos por correo y a los tres meses fui a Valls a cobrar y lo primero que me pidieron fue una entrevista, ya que como me contó su director y gerente, Albert París, la gente de Valls preguntaba que quién era Menta. Mis dibujos reflejando las noticias llamaban la atención de los lectores por su ironía, calidad y mala leche. Al principio, me publicaban el dibujo en la última página, pero al cabo de un tiempo me lo pusieron en la del editorial.

 

Actualmente ¿en qué proyectos estás trabajando?

En preparar material para una exposición colectiva que se hará en enero de 2011 en Alajuela (Costa Rica) del colectivo de humoristas gráficos La Zarigüeya, del que formo parte (somos unos cincuenta miembros). Y en volver a dibujar en ese mismo año, ya que me tomé éste como sabático, aunque dibujé para tres muestras de humor no competitivas, ya que soy amigo de los organizadores. Y yo a un amigo no le fallo.

 

¿Cuál fue tu primer dibujo premiado?

La verdad es que no me acuerdo. Tengo la costumbre de que, una vez premiado, me olvido y sigo dibujando como el primer día. Uno no se puede dormir en los laureles, hay que olvidarse del premio y seguir trabajando. Además, perdí mucha información y dibujos que estaban en una memoria USB, que un incompetente que decía ser informático me borró. Es por eso que ahora guardo mis trabajos en USB pero también en varias carpetas de mi ordenador, para más seguridad.

 

A lo largo de tu trayectoria como dibujante, ¿cuántos premios has recibido?

En total, cuarenta. Los últimos siete premios por Costa Rica, debido a que en FECO-España, Federación Internacional de Humoristas Gráficos de la que formo parte, se presentan a los certámenes internacionales de quince a veinte compañeros y por La Zarigüeya sólo nos presentamos Ferri, Roi y yo. Es lo mínimo que puedo hacer por este país que me ha acogido con cariño y respeto por mi obra gráfica y mi persona.

 

Por cierto, este año me premiaron por unos dibujos que presenté en diciembre. Son dos honorables menciones, una en China y la otra en Italia. Aparte de que me llegaron seis catálogos con dibujos míos que quedaron finalistas en otros certámenes internacionales de humor.

 

En palabras de Ché Varona, crítico de humor gráfico del diario El Mundo en la sede del País Valenciano y miembro de FECO-España, eres el miembro más premiado de dicha asociación, ¿qué se siente?

Para mí, lo que dijo Ché Varona en la Muestra Internacional de Humor Gráfico de Alcalá de Henares fue un reconocimiento al fruto de tantos años dibujando como un asno, aparte de una demostración del cariño que tienen por mí tanto mis compañeros de FECO como mis hermanos de Sudamérica. Y recibo esas palabras con mucha humildad, ya que con prepotencia no se llega a ningún lado.

 

Tus dibujos han ganado muchos premios tanto nacionales como internacionales, ¿alguna vez te han plagiado alguno?

Sí, me han plagiado varios y yo, en vez de enfadarme, me alegro de que mis dibujos gusten tanto. No te voy a dar los nombres de esas personas, porque no soy un chivato. De hecho, solamente he denunciado a un compañero de Ucrania que ganó un premio y lo descalificaron.

 

Formas parte del colectivo de humoristas de Costa Rica llamado La Zarigüeya y de FECO-España ¿qué hacéis como grupo?

En enero de 2011 los miembros de La Zarigüeya haremos una exposición colectiva, pero tengo que decir que no realizamos prácticamente ninguna actividad. Ninguno publica en periódicos costarricenses desde hace trece años, pues los editores no quieren dibujantes de editorial porque somos molestos para sus intereses. En Costa Rica no hay libertad de expresión. Mis amigos humoristas se dedican a trabajar como profesores de Bellas Artes, abogados, etc.

 

En cuanto a FECO-España, es más activa. La formamos sesenta dibujantes. Organiza muestras de humor, concursos internacionales… y se presenta a certámenes de humorismo organizados por muchos países. Y, por último, junto a la FGUA, Fundación General de la Universidad de Alcalá, realiza cada año una Muestra Internacional de Humor Gráfico con actividades de todo tipo, como las visitas a colegios, a la cárcel de Alcalá Meco y a otros centros; y hace la Fiesta de la Caricatura, cuyos ingresos van a parar a una ONG.

 

¿Cuál es el dibujo al que más cariño le tienes?

Cuando empezaba mi carrera como pintamonas cada Navidad hacía un dibujo de toda la familia. Desgraciadamente, todos se perdieron salvo uno que tiene mi madre en Barcelona. Es muy divertido y le tengo mucho cariño, además de otro trabajo que hice de mi madre, cuyo título es: “Monumento a la madre, de sus agradecidos hijos”. En él, la reflejo poniendo cara de cabreada y repartiendo el dinero que nos daba cada semana para nuestros gastos. Piensa que éramos nueve hermanos…

 

Qué temas son los que más te gusta reflejar en tus dibujos?

Las injusticias sociales, que son el pan de cada día en el mundo.

 

¿Pensaste alguna vez que llegarías tan lejos?

Si quieres que te diga la verdad, no. Pero el trabajo diario, la constancia, mi adicción y mi amor al dibujo y, sobre todo, mi humildad han hecho que se cumplan las ilusiones que tenía cuando no era más que un mocoso que soñaba con ser humorista gráfico.

 

¿Cuáles son tus intenciones de futuro respecto al dibujo?

Seguir trabajando, pero no cada día, y tomármelo con más calma. Prefiero calidad de vida que estar todos los días trabajando compulsivamente. Me conformo con llegar a fin de mes sin agobios económicos.

 

Como dibujante, ¿Qué sería para ti tocar la cima, lo que más desearías?

Hacer un dibujo reflejando un titular en portada que saliese en todos los periódicos del mundo y que anunciase que las guerras han desaparecido de la faz de la Tierra, que todos los gobiernos han destruido su armamento militar en pro de una paz definitiva, que se respetan por fin los derechos humanos y, por último, que el hambre y las enfermedades han sido eliminadas.

 

Blanca Mendiguren Gomila

 

{morfeo 97}

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