Cáritas ha presentado este miércoles el informe ‘Exclusión residencial: Informe sobre el impacto de las problemáticas de vivienda a las personas atendidas por Cáritas’, la segunda publicación que la entidad hace en el marco de la colección ‘Informes de Impacto’. El documento es fruto de encuestas a una muestra de 400 de las 30.000 personas que Cáritas atendió el año pasado. La encuesta se llevó a cabo el pasado mes de noviembre y revela datos «preocupantes», según la entidad.

Entre ellas, que más de 4.000 hogares gerundenses no tienen ni agua ni electricidad y que el 75% de los hogares atendidos por la entidad no tienen calefacción. Un dato que, según Cáritas, supone que el 75% de los atendidos viven en una situación de pobreza energética. Pero no son las únicas cifras alarmantes. El informe también concluye que de los que tienen acceso a los suministros básicos, uno de cada cinco afirma que no puede hacer frente económicamente y que un 60% de los atendidos vive con dificultades de vivienda.

El estudio también revela que cerca de un 44% de los atendidos viven en pisos ocupados, cedidos o realquilados. Y, además, un tercio de los alquileres ni siquiera tienen contrato. Si desgranamos estas cifras, un 11,6% de las familias vive en habitaciones realquiladas, un 10,2% en situaciones temporales de acogida, un 18% en viviendas ocupadas y un 3,8% en espacios cedidos.

Por otro lado, el estudio concluye que un 70% de los hogares acompañados por Cáritas destina más del 36% de sus ingresos totales (la cifra recomendada es el 33%) de la familia a la vivienda. Además, hay que tener en cuenta que en uno de cada dos hogares atendidos no hay ninguna persona que trabaje y uno de cada cinco hogares no cuenta con ningún tipo de ingreso económico.

Una situación agraviada por la pandemia

La entidad asegura que la precariedad laboral y la reducción de recursos, agraviados por estos dos años de pandemia, han acentuado las desigualdades y algunos de los problemas estructurales. El responsable del Observatorio de la Pobreza, Josep Maymí, asegura que nada hace pensar que la situación «tenga que mejorar». «Si no empeora, continuará en esta tesitura. Por eso hay que ser valientes», insiste.

Propuestas de mejora

En este sentido, Cáritas plantea algunas propuestas para ayudar a revertir la situación. Por un lado, y a nivel interno de la entidad, ven necesario intensificar la participación para promover la vivienda digna o impulsar grupos de ayuda mutua, entre otros.

También propone medidas en cuanto a las administraciones, tanto en el ámbito local como nacional y estatal. Entre ellas, la creación de servicios especializados para personas sin hogar; impulsar la declaración de municipios de área de mercado tenso; aprobar la proposición de ley sobre sinhogarismo y, a nivel del estado español, aprobar el proyecto de ley del derecho a la vivienda con los cambios «necesarios» o establecer medidas para evitar desahucios.

Con relación a esto, el presidente de la entidad en Salt, Jordi Valentí, ha explicado que en el municipio tienen constancia de una media de dos desahucios o intentos de desahucios semanales.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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